Agencia Andes •  Internacional • 28/06/2016

Se forja desde Ecuador un movimiento planetario que promoverá Nobel de la Paz para Assange

El periodista español Ignacio Ramonet y el sociologo brasileño Emir Sader destacaron el aporte de Julian Assange a la transparencia mundial. En esa misma línea expuso la necesidad de que se cree un estatuto especial a nivel de las Naciones Unidas que proteja a estos activistas por la transparencia.

Se forja desde Ecuador un movimiento planetario que promoverá Nobel de la Paz para Assange

“Y cuando Assange sea Nobel de la Paz vamos a ver si el gobierno británico le impide salir de la Embajada de Ecuador para ir a buscar su premio a Noruega”, dijo el articulista de Le Monde Diplomatique en diálogo con ANDES.

Ramonet es uno de los intelectuales que participa en un foro académico organizado por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (Ciespal), con sede en la capital ecuatoriana, denominado “Julian Assange, 4 años de libertad negada”.

El foro gira en torno a cuatro ejes temáticos: El caso Assange a la luz del Derecho Internacional y los Derechos Humanos, Geopolítica y Luchas desde el Sur, Tecnopolítica y Ciberguerra; y Desde los Pentagon Papers a los Panama Papers.

El sociólogo y periodista brasileño Emir Sader, profesor de la Universidad de Sao Paulo, dijo que el futuro de Assange dependerá de que se transforme en un tema de defensa de la solidaridad y de la paz, de la lucha contra las invasiones que destruyen países.

El ciberactivista australiano se refugió en la Embajada de Ecuador en Londres, el 19 de junio de 2012. En ese momento la justicia británica estaba por definir su extradición a Suecia, país que lo buscaba por una denuncia de presuntos delitos sexuales contra dos mujeres, imputación que Assange niega.

De acuerdo a los argumentos de Assange, detrás de la acusación se encuentra Estados Unidos, país que busca juzgarlo y podría sentenciarlo a la pena de muerte por haber difundido, desde 2010 y a través de WikiLeaks, cientos de miles de documentos militares clasificados y cables diplomáticos del gobierno norteamericano.

Dos meses después, el 16 de agosto, el gobierno del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, aceptó darle asilo político, pero Reino Unido le negó el salvoconducto para llegar al aeropuerto y volar a Ecuador bajo el argumento que su país “tiene la obligación” de detenerlo y extraditarlo a Suecia.

Ramonet, autor del libro “El imperio de la vigilancia” (donde se expone cómo las grandes empresas de la información se enriquecen compartiendo datos personales de sus usuarios), destacó la valentía de Ecuador al dar asilo y luego mantener la defensa de Assange.

“Ecuador le ha dado una lección al mundo, una lección de ejemplaridad diciéndole al mundo, a los que defienden la libertad, siempre los defenderemos porque tenemos un alto concepto de la importancia de la libertad de expresión en un mundo democrático”, sostuvo.

Sader llamó a preguntarse por qué es tan peligroso Assange, por qué lo tienen encerrado y respondió que el ciberactivista hizo algo inédito, que no se le perdona: revelar cómo actúan los poderes imperiales y el monopolio privado de la información.

“Analizar su caso, no es solo un tema jurídico, es el tema de por qué gobiernos se articulan para intentar tomarlo preso, condenarlo por traición, por revelar secretos”, opinó y añadió que es significativo que esté refugiado en una dependencia de un país progresista de América Latina, como lo es Ecuador.

Ignacio Ramonet fue categórico en afirmar que Assange ha transformado la historia del periodismo.

“Hay un antes y un después de Wikileaks. Wikileaks es al periodismo contemporáneo lo que fue las revelaciones de Garganta profunda, el asunto Watergate a la información de los años setenta. Él entendió que con la llegada del internet, con el desarrollo tan importante de la informática, los archivos que antes eran materialmente considerable, miles de toneladas de papel que no se pueden transportar fácilmente, ahora caben en un pendrive”, expuso.

En 2010, el nombre de Wikileaks ganó notoriedad global cuando se convirtió en la peor pesadilla de Estados Unidos al revelar cientos de miles de documentos, mensajes militares secretos sobre las guerras de Irak y de Afganistán y cables diplomáticos en clave llenos de confidencias embarazosas sobre dirigentes extranjeros.

Bradley Manning (en la actualidad Chelsea Manning), el soldado estadounidense que proporcionó documentos oficiales secretos a Wikileaks fue condenado a 35 años de prisión en Estados Unidos.

13,8 millones de libras es el monto que el gobierno de Gran Bretaña ha gastado en el dispositivo de seguridad para vigilar la sede de la Embajada de Ecuador en Londres, donde está asilado desde el 19 de junio de 2012 Julian Assange, el fundador de Wikileaks, organización que filtró 8,5 millones de documentos confidenciales.

   Fuente: Agencia Andes

 


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