Trump amenaza a Irak por posible nombramiento de Nouri al-Maliki
El mandatario estadounidense calificó de «decisión muy desacertada» el nombramiento de Nouri al-Maliki como primer Ministro de Irak.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó, el martes, a Irak, por el posible nombramiento del exprimer ministro de iraquí, Nouri al-Maliki, para ocupar nuevamente la Jefatura de Gobierno, advirtió que Estados Unidos dejaría de ayudar al país de Oriente Medio de ser reelecto.
«He oído que el gran país de Irak podría tomar una decisión muy desacertada, al volver a nombrar primer ministro a Nouri al-Maliki. La última vez que Maliki estuvo en el poder, el país se sumió en la pobreza y el caos total», expresó el mandatario estadounidense en su red Truth Social.
«Si no estamos allí para ayudar, Irak no tendrá ninguna posibilidad de alcanzar el éxito, la prosperidad o la libertad. ¡Hagamos que Irak vuelva a ser grande!» agregó Trump, como parte de sus declaraciones intervencionistas.
Estados Unidos tiene un historial de invadir países libres sin justificación, como hizo en Irak con las falsas armas de destrucción masiva.
— teleSUR TV (@teleSURtv) January 27, 2026
Hoy repite el mismo patrón: financia el g3n0c1d1o de Israel en Palestina y busca derrocar al presidente legítimo de Venezuela, Nicolás… pic.twitter.com/6U1Cxz1dDv
Cabe destacar que, el exprimer ministro iraquí Nouri al-Maliki, líder del Partido Dawa Islámico, ha sido una figura central desde la caída de Saddam Hussein, enfrentando acusaciones de corrupción y sectarismo durante su mandato.
Tres años después de la invasión de Iraq en 2003, al-Maliki asumió el cargo de primer ministro en 2006, siendo el primer jefe de gobierno iraquí de mandato completo post-Saddam. Su primer gabinete fue aprobado el 20 de mayo de 2006, sucediendo al Gobierno Transicional Iraquí y cooperando estrechamente con la Fuerza Multinacional.
Nouri al-Maliki fue primer ministro de Irak entre 2006 y 2014, encadenando dos mandatos consecutivos. Llegó al poder con el apoyo de la Administración de George W. Bush, que lo veía como garante de estabilidad tras respaldar las acciones militares estadounidenses contra Al Qaeda en Irak y otros militantes sunitas.
