Trump vende en su discurso anual un auge que sus ciudadanos no sienten
El presidente presentó su primer año de segundo mandato como un éxito histórico, pero la brecha entre su discurso y la percepción ciudadana marcó la noche, mientras demócratas organizaban actos paralelos de rechazo masivo en Washington.

Donald Trump subió este martes al podio del Congreso con una sola tarea: convencer a un país escéptico de que todo va bien. Lo hizo a menos de nueve meses de las elecciones de mitad de período de noviembre, que amenazan con arrebatar a los republicanos el control de Washington.
«Hemos logrado una transformación como nunca antes se ha visto«, proclamó ante la Cámara de Representantes. Los suyos respondieron con cánticos pro Trump. La mayoría demócrata permaneció sentada, en silencio, en clara señal de protesta.
El núcleo del discurso fue económico. Trump prometió que «fábricas, empleos, inversiones y billones de dólares seguirán fluyendo hacia Estados Unidos«, invocó el índice Dow Jones —que superó recientemente los 50.000 puntos por primera vez— y anunció que los precios de los huevos han caído un 60 por ciento gracias a sus políticas.
El dato real, según el Índice de Precios al Consumidor publicado el 13 de febrero, es una baja del 34,2 por ciento respecto al año anterior. En enero de 2026, una docena de huevos llegó a costar más de 9 dólares en algunos establecimientos.
La distancia entre el relato y los hechos no es un detalle menor. Las encuestas muestran que su respaldo cae precisamente en el terreno económico, el crecimiento se desaceleró en el último trimestre de 2025 y el costo de vida sigue encabezando las preocupaciones del votante. Las ganancias bursátiles, por definición, no alcanzan a quienes no tienen inversiones.
#ENVIVO | Donald Trump utiliza el podio del Congreso para profundizar su retórica de división. Mientras el mandatario presume cifras, en las calles hay incertidumbre económica por sus aranceles y un rechazo histórico de legisladores que hoy dejaron sus asientos vacíos. pic.twitter.com/oLtXDYpu1P
— teleSUR TV (@teleSURtv) February 25, 2026
Jeff Shesol, exasesor de discursos de Bill Clinton, lo formuló así: «Si insiste en que el lado positivo es oro, nadie lo va a creer. Será una posición muy difícil de defender en campaña para los republicanos«.
Desafío al poder judicial
El discurso llegó días después de que la Corte Suprema invalidara los aranceles que han sustentado buena parte de su política económica, en una decisión de seis votos contra tres. Lejos de acatar el fallo, Trump anunció su intención de rodearlo sin depender del Congreso ni agitar los mercados; sus críticos lo leen como un desafío directo al poder judicial.
Con un tono deliberadamente populista, Trump pidió al Congreso limitar de forma permanente la cantidad de viviendas que las grandes corporaciones pueden adquirir. «Queremos casas para las personas, no para las corporaciones. Las corporaciones ya están bien», dijo.
En materia de salud, anunció el fin de los créditos fiscales para primas del seguro médico bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible y su reemplazo por cuentas de ahorro sanitario. «Quiero dejar de hacer pagos a las grandes aseguradoras y entregar ese dinero directamente a la gente», afirmó. El tema divide a los propios republicanos; para los demócratas, en cambio, es terreno fértil.
En tecnología, Trump anunció un acuerdo con empresas del sector para que construyan sus propias plantas eléctricas vinculadas a los centros de datos de inteligencia artificial. «Los precios de la electricidad para la comunidad bajarán de forma considerable», prometió, en respuesta al malestar ciudadano por el impacto energético de esas instalaciones.
Política exterior
En el plano internacional, Trump presentó un balance selectivo. Reivindicó los bombardeos contra instalaciones nucleares de Irán, el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores y la mediación en el alto al fuego entre Israel y Hamas en Gaza.
Lo que el discurso omitió fue el deterioro de las relaciones con la OTAN, la presión sobre Dinamarca para apropiarse de Groenlandia y la postura frente a Vladimir Putin en el conflicto con Ucrania, cuyo cuarto aniversario se cumplió ese mismo martes.
ICE y la otra voz
Mientras Trump hablaba, Washington vivía otra noche política. En el National Mall, cientos de personas —entre ellas unos 30 legisladores demócratas— se congregaron en la «People’s State of the Union». Las pancartas lo decían sin rodeos: «No al dinero para ICE» y «Salud, no guerra».
El senador Chris Murphy, de Connecticut, presentó como invitada a Fereshteh Ganjavi, refugiada afgana y defensora de los derechos migrantes, y fue directo sobre su ausencia del acto oficial: «Estos no son tiempos normales, y los demócratas tienen que dejar de comportarse con normalidad». Poco después, un seguidor de Trump irrumpió en el escenario. La multitud abucheó; un organizador lo retiró.
No lejos del Mall, en el National Press Club, el actor Robert De Niro encabezó el evento «State of the Swamp», organizado por Defiance.org y otros grupos opositores. La directora de MoveOn, Katie Bethell, resumió el espíritu de la noche: «El Estado de la Unión de Trump no se parecerá en nada a lo que realmente ocurre en este país hoy».
La respuesta oficial demócrata corrió a cargo de la gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, quien conquistó ese cargo en noviembre con un mensaje anclado en el costo de vida, arrebatando un bastión republicano. En español, habló el senador Alex Padilla, de California. Su presencia conjunta como voces alternativas sintetizó el argumento central de la oposición: la economía que Trump celebra no es la que millones de estadounidenses enfrentan cada día.
En otro punto del discurso, Trump se refirió a la situación en México, recordando que declaró como terroristas a los cárteles de la droga en el país vecino y añadió que por medio de sus acciones pusieron fin a la amenaza de la droga.
Además calificó de exitosa la operación militar en Venezuela que derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
A lo largo del discurso Trump obvio hablar de la caída de popularidad, las constantes protestas contra las redadas migratorias y el aumento del costo de la vida en el país.
