Prensa Latina •  Internacional •  21/03/2026

Vicecanciller de Cuba denuncia que la Ley Helms-Burton es un instrumento político contra la isla

  • El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío afirmó hoy que la Ley Helms-Burton constituye tanto un instrumento político como legal y un arma de agresión imperialista con objetivos de dominación contra la nación caribeña.
Vicecanciller de Cuba denuncia que la Ley Helms-Burton es un instrumento político contra la isla

“La Ley no constituye el único instrumento de política de Estados Unidos contra Cuba, pero sí es el más amplio y ambicioso”, aseveró al intervenir vía Internet en el evento “La política del gobierno de Donald Trump: a 30 años de la promulgación de la Ley Helms-Burton”.

En la cita organizada por la Universidad Nacional Autónoma de México y la Embajada de La Habana aquí, Fernández de Cossío recordó que la isla sufre desde hace más de 60 años una política de asfixia económica por parte de Washington y elemento central de esta es el bloqueo, que precede a la Helms-Burton.

Afirmó que dicha legislación aprobada en 1996 descansa sobre premisas absolutamente infundadas, entre ellas, “la absurda afirmación de que Cuba plantea una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos”, con lo cual se facilita la adopción de medidas punitivas.

“Una segunda falacia es que las nacionalizaciones llevadas a cabo en Cuba a inicios de la década de los 60 eran ilegales e ilegítimas”, refirió al subrayar que estas se realizaron respetando las leyes nacionales de la época, todas coherentes con la práctica del derecho internacional.

Refirió que el resto de los países cuyas empresas fueron nacionalizadas aceptaron los términos y fueron compensados, pero Washington se negó a considerar las propuestas de Cuba e incluso a entrar en negociaciones en busca de un arreglo que resultara aceptable para la compensación.

La Helms-Burton, añadió, codificó el bloqueo económico y la obligación de las agencias de gobierno estadounidenses de perseguir las transacciones comerciales de Cuba, y llegó al punto de establecer como obligación del gobierno la misión de presionar a otros países para que se sumaran al cerco.

Apuntó que la normativa también se propone amenazar con castigos a empresarios de países que inviertan o comercien con Cuba.

Catalogó a la Helms-Burton como una expresión de la mentalidad colonialista y neocolonialista que aún prevalece en las ambiciones de determinados políticos norteamericanos y sostuvo que esas posiciones se manifiestan actualmente con la isla “con particular ensañamiento”.

Denunció que el boicot energético aplicado por Estados Unidos desde enero último y que se suma a una persecución a los suministros de crudo hacia Cuba iniciada en 2019 ha logrado que en el país prácticamente no exista el combustible con qué hacer funcionar la nación.

Washington “apuesta, una vez más, haber llegado al momento de derrocar la Revolución cubana. Naturalmente, no conoce, ni nunca ha comprendido a nuestro pueblo, y naturalmente no sabe interpretar nuestra posición cuando decimos con absoluto convencimiento ‘Hasta la victoria siempre’ y ‘Patria o Muerte, ¡Venceremos!’”, remarcó.


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