La Tienda Republicana

Ahed Tamimi, Activista Palestina: ‘Tenía miedo de protestar cuando tenía 8 años. Ya no’

  • La activista palestina Ahed Tamimi creció protestando por la ocupación israelí. Participó en su primer mitin cuando tenía ocho años, y una década más tarde, no cree en el razonamiento con Israel.
  • Desde que era pequeña, Tamimi ha sido un símbolo de la lucha de los palestinos.

La activista palestina Ahed Tamimi, quien ha hecho frente a la ocupación israelí desde su más temprana edad, dijo a RT que cree que los jóvenes palestinos como ella son el futuro de la lucha contra la ocupación israelí.

«Ninguna ocupación dura para siempre mientras tengamos niños palestinos que aún resistan a la ocupación israelí, como los mártires que pagaron el precio final por la causa palestina, quienes se convirtieron en mártires por sus causas siendo jóvenes de 19, 20, 18 y 16 años. Pero hay muchos más palestinos como ellos que se ofrecen a sí mismos por la causa», dice la activista, ahora de 18 años.

«Luchadora por la libertad»

Su familia ha sufrido mucho a manos de los israelíes, compartió. Su padre fue arrestado por primera vez cuando ella tenía tres años, y después la mayoría de tiempo ha estado encarcelado mientras su hija crecía. Tamimi confesó que su padre fue torturado repetidamente durante su detención y una vez cayó en coma.

La madre de Ahed fue arrestada seis veces y sufrió una lesión en la pierna que le impidió caminar durante dos años. Su tía fue asesinada por un soldado israelí. Endurecida por una vida de protesta, Tamimi rechaza la idea de resolver el conflicto palestino-israelí a través de conversaciones y dice que ya no siente miedo.

«Protesté por primera vez cuando tenía ocho años, tenía mucho miedo en ese momento, pero cuanto más participaba en las manifestaciones, menos miedo tenía», relató Tamimi, que considera que es una «luchadora por la libertad» y no una «víctima» de la opresión israelí.

«El único camino hacia la liberación es la resistencia popular y la confrontación del ocupante en todas las formas posibles», cree.

La chica saltó a la fama en 2010 cuando siendo una niña la filmaron parada frente a un soldado con el puño en alto. La icónica activista fue detenida en diciembre de 2017 junto a varios de sus familiares por haber abofeteado a unos soldados israelíes luego de que su primo recibiera un disparo en la cabeza con una bala de goma.

 

Fuente: RT Actualidad


Periodista y escritor israelí Gideon Levy: ‘La muerte en soledad de una niña de Gaza de solo 5 años’

Aisha tenía que operarse de un tumor cerebral y recibir quimioterapia en Jerusalén ocupada. Israel no dejó que sus padres la acompañaran.

Foto: Aisha Al-Lulu

Era el viernes 12 de abril. Por la tarde, Aisha se despertó y volvió a la vida. Les dijo a sus padres que el dolor se había ido. La familia tiene un video en el que aparece jugando tras la operación para introducirle el tubo.

Su padre, Wisam Al-Lulu, de 37 años, y su madre, Muna Auad, de 27, lo cuentan desde el balcón cerrado de su casa en el campamento de refugiados de Bureij. La pareja tiene otros tres hijos pequeños. De vez en cuando, alguno de ellos, Ribka, de 4 años, o Hasan, de 2 y medio, trepan por el regazo de su padre o de su madre y se acurrucan en sus brazos. Wisam es graduado en gestión de empresas por la Universidad Islámica de Gaza, pero actualmente se encuentra en desempleo. Se vio obligado a cerrar su pequeña tienda de alimentación porque no había clientes y, de todas formas, necesitaba los productos para alimentar a su propia familia. Desde entonces, los únicos ingresos de la familia han sido los subsidios que reciben de los organismos de socorro.

La Franja de Gaza se encuentra asediada. El rostro de Muna está cubierto por un niqab negro, solo se le ven los ojos y las gafas. Wisam lleva una galabiya de color claro. Mantenemos la conversación por Skype, ya que durante los 13 últimos años las autoridades israelíes prohibieron a los periodistas israelíes entrar en Gaza, con excepción de los integrados en  las Fuerzas de Defensa Israelíes durante las invasiones de la Franja.

Este es el resumen de la historia de Aisha: fue hospitalizada durante cinco días en la unidad de neurocirugía del Hospital Al-Shifa. A sus padres les dijeron que tenían que derivarla urgentemente al Hospital Makassed, en el este de Jerusalén, para extirparle el tumor y someterla a quimioterapia, la cual no está disponible en la Franja de Gaza. En ese momento, tenían que enfrenarse la burocracia de la ocupación israelí para llevar a Aisha a Jerusalén lo antes posible. Estaba claro que su vida corría peligro. Sus padres se dirigieron al Ministerio de Asuntos Civiles de la Autoridad Palestina, que trabaja con la Administración  de Coordinación y Enlace israeli. Allí, les informaron de que tardarían cinco días en preparar los documentos de la autorización, dos por la parte de Palestina y tres más para obtener una respuesta de la parte de Israel.

Según Wisam, la administración le advirtió que, debido a su corta edad, le sería muy difícil obtener un permiso de entrada a Israel y que Israel tardaría tres semanas en poner en marcha un control de seguridad. La situación era aún más complicada para la madre de Aisha. Muna no tiene documento de identidad del registro civil de Israel, que es lo válido en Gaza. Ella es palestina nacida en Libia cuya familia es originariamente de al-Maydal, hoy Ascalón, y se crio en Egipto. Accedió a la Franja de Gaza con un permiso de visitante y se quedó a vivir sin documento de identidad reconocido por el gobierno de Israel. Solo tenía un documento de identidad expedido por el Hamás, lo cual no tiene ninguna validez para Israel. El Ministerio de Asuntos Civiles de la Autoridad Palestina indicó a Wisam que no había ninguna posibilidad de que él o Muna obtuvieran el permiso para entrar a Israel. Por ello, pidieron que otros familiares pudieran acompañar a Aisha en su calvario.

Wisam se lo propuso su madre, la abuela de Aisha, Ribka, de 75 años. Los funcionarios palestinos volvieron a consultar a Israel y les comentaron que también tardarían tres semanas en realizar un control de seguridad a la abuela. Entonces, el ministerio palestino preguntó si por casualidad había alguien más en la familia. Wisam les dio los nombres de tres tías de Aisha, más los de un tío y la esposa de otro tío. En total, presentó cinco solicitudes, esperando que Israel aprobara al menos una. La abuela y una de las tías habían recibido el permiso para pasar por el puesto de control de Erez, entre Gaza e Israel, hacia Jordania seis meses antes. Otra tía recibió recientemente un permiso para ir al consulado de USA en Jerusalén, para obtener un visado para los USA.

La operación en el Hospital al-Makassed estaba prevista para el 16 de abril. Cada segundo contaba, su vida pendía de un hilo. Pero no llegaba ningún permiso de Israel, no había forma de llevar a la niña al este de Jerusalén el día de la cita. Aplazaron la operación al 17 de abril. Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Civiles sugirió a Wisam que dé los nombres de personas desconocidas, que no eran de la familia. Quizá el control de seguridad iría más rápido para ellos. Desesperada, la familia preguntó a gente que se encontraba en el Hospital Al-Shifa si estaría dispuesta a acompañar a su hija hasta Jerusalén Este para que la operaran del tumor cerebral y recibiera quimioterapia.

Seis nombres de voluntarios desconocidos fueron presentados al ministerio palestino, que los derivó a Israel. Después de un breve control, el equipo de la ocupación israelí nombró a Halima Al-Adess, de 55 años, que vivía en el campamento de refugiados de Shati. Era una conocida de una de las tías de Aisha, aunque esta última no sabía quién era, ni siquiera sus padres conocían a la mujer que pasaría las próximas semanas fatídicas con su hija pequeña, lejos, muy lejos.

Justo ese día, los padres y la escolta se dirigieron al paso de Erez con Aisha. Ella y la mujer tuvieron que coger un autobús que las llevara del puesto de control palestino al israelí. Sus padres se vieron obligados a despegarse de su hija enferma. Por su parte, Aisha se encontraba estable físicamente para el viaje, pero emocionalmente estaba sobrecogida. No paraba de llorar y se negaba a que la apartaran de sus padres. Gritaba que quería volver a casa y que no iba a irse con una mujer que no conocía. Aisha no había salido nunca antes de la Franja de Gaza.

Su madre intentó calmarla. Le dijo que tenía que irse, que era para que se curara, para que no tuviera más dolores de cabeza, y que cuando volviera a casa le iban a comprar todos los juguetes que quisiera. Exhausta y aun llorando, Aisha aceptó subirse al autobús. Su madre la acompañó hasta su asiento y salió del bus. Nunca más volvería ver a su hija consciente.

Tras atravesar el cruce, las dos viajaron en taxi a Jerusalén. Durante todo el trayecto, los padres de Aisha le hablaron por teléfono, intentando levantarle el ánimo. No obstante, Aisha se pasó llorando la mayor parte del viaje. La operación, que tuvo lugar el 21 de abril, duró cinco horas. Aisha se despertó al día siguiente. Los médicos afirmaron que habían extirpado el tumor, pero que la quimioterapia debía iniciarse pronto. Les comentaron a sus padres que el estado psicológico de su hija era horrible al haberla separado de ellos, y que esto podría afectar a las posibilidades de recuperarse. Era imperativo, por tanto, que al menos uno de ellos estuviera a su lado. Por otro lado, un visitante del hospital le dio a Aisha 20 séqueles (5 €) y ella preguntó por teléfono a sus padres qué hacer con el dinero. Sus padres le respondieron que lo guardara y que cuando volviera a casa, le comprarían juguetes. Poco después, su estado se agravó.

El rostro de los padres refleja tristeza, por momentos se quedan mirando al suelo. La madre de Aisha permanece en silencio, su padre cuenta la historia. Recuerda que un representante de una ONG israelí por los derechos humanos les pidió detalles de la situación y una copia de sus documentos de identidad para intentar ayudarlos. Un familiar suyo israelí que vive en Lod presentó una solicitud al Centro Peres por la Paz para obtener un permiso de entrada para uno de los padres. El Al-Mezan, el Centro palestino por los Derechos Humanos, también presentó una petición para el mismo fin. Sin embargo, los esfuerzos no tuvieron su fruto. Los días pasaron sin una respuesta por parte de Israel. Aisha se encontraba sola con una mujer que no conocía.

Foto: Aisha Al-Lulu

El portavoz de la Unidad de Coordinación de las Actividades Gubernamentales en los Territorios señaló al periódico israelí Haaretz hace dos semanas: “Contrariamente a varios testimonios, Israel permitió la entrada de Aisha Al-Lulu para aplicarle su tratamiento médico en el hospital del este de Jerusalén, después de que sus padres firmaran una declaración que indicaba que no deseaban ir con ella desde la Franja de Gaza y que ella iba con una amiga de la familia, quien entró con la niña y la acompañó durante la intervención médica. Nos gustaría subrayar, además, que contrariamente a los testimonios, Aisha al-Lulu falleció en la Franja de Gaza tras volver a casa hace dos semanas, después de una operación en el Hospital Makassed que, por desgracia, no salió bien.

“Queríamos señalar que, de acuerdo a su política, la Administración  de Coordinación y Enlace requiere el acompañamiento de los padres para el tratamiento médico de los menores, partiendo de la base de que los niños necesitan a sus padres en tales momentos. Además, en este caso, según el procedimiento de la Administración  de Coordinación y Enlace, los padres de Aisha tenían que presentar un documento que declarara que no estaban interesados en acompañar a su hija durante el tratamiento por motivos personales y que solicitaban que alguien la acompañara en su nombre”.

Wisam nos comentó esa semana: “Las Fuerzas de Defensa Israelíes mataron a mi hija. Israel la mató”.

Finalmente fue derivada al Hospital Augusta Victoria, al este de Jerusalén, para someterla a quimioterapia. Pero su estado empezó a empeorar a una velocidad alarmante. A sus padres les dijeron otra vez que el hecho de que su hija se encontraba en un entorno extraño afectaba a su salud. De hecho, en dos días, se quedó paralizada y perdió la capacidad de hablar. La familia decidió de nuevo intentar obtener un permiso para estar con ella, pero las autoridades les advirtieron que no había ninguna posibilidad para ello. El hospital avisó de que lo mejor para la niña sería que volviera a casa lo antes posible. Ya no estaba consciente.  Era 7 de mayo.

Wisam Al-Lulu. Foto Khaled Azaiza

Un conductor de ambulancia privada pidió 1.500 séqueles (375 €) para llevar a Aisha de Jerusalén al puesto de control de Erez. La mujer que acompañaba a Aisha no tenía dinero, por lo que la envolvió a Aisha en una sábana del Hospital Augusta Victoria y la dejó en el asiento de atrás de un taxi. Así fueron los últimos días de Aisha. Sus padres muestran la sábana en la que estuvo envuelta su hija inconsciente durante el viaje de vuelta a casa. Para la foto en común publicada aquí, aparecen envueltos en la sábana, impregnada aún de su olor, como si se envolvieran en su cuerpo.

Resultó imposible hacer que viajara en un autobús desde Erez por la delicadeza y gravedad de la situación. Se la llevaron en un ciclomotor de tres ruedas. Sus padres la recogieron en el puesto de control y la llevaron al hospital infantil Al-Rantisi, que al principio se negó a admitirla por su estado y la derivó al Al-Shifa. Allí, a sus padres les informaron de que tenía que quedarse en Al-Rantisi. Al final, la llevaron a casa, a Bureij.

Al día siguiente, se vieron obligados a volver a llevarla a Al-Rantisi. No obstante, los médicos afirmaron que ya no se podía hacer nada. Aisha pasó siete días en el hospital sin que el personal hiciera algo. El 15 de mayo a las seis de la mañana, el hospital llamó a los padres por teléfono para que acudieran inmediatamente. Pasaron el día entero con ella, viéndola morir. A las seis de la tarde, Aisha se fue, con sus padres a su lado, por fin.

Fuente Original: A 5-year-old Gaza girl, dying all alone

Traducción:  Sofía Vílchez Chaparro

Edición:  Fausto Giudice

Fecha de publicación del artículo original: 24/05/2019

Fuente: Gideon Levy, Tlaxcala


Palestina sopesa demandar ante CPI a Friedman por comentar anexión

Palestina dice que sopesa presentar una queja ante la CPI contra el embajador de EE.UU. en Israel debido a su apoyo a la anexión de parte de Cisjordania.

El embajador de EE.UU. en los territorios ocupados palestinos, David Friedman, durante una reunión en Washington D.C., 26 de marzo de 2019. (Foto: AFP)

El máximo representante de EE.UU. ante el régimen de Israel, David Friedman, en una entrevista concedida al diario The New York Times, publicada el sábado, insistió en que “Israel tiene derecho” a ampliar su soberanía a los asentamientos ilegales de ciertos sectores de Cisjordania, lo que significa usurpar más partes de esa región palestina.

En un comunicado publicado este domingo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha arremetido contra Friedman, diciendo que las autoridades palestinas están considerando presentar una queja ante la Corte Penal Internacional (CPI) a este respecto.

“¿En qué lógica se basa Friedman para decir que Israel tiene derecho a anexarse partes de Cisjordania? ¿En qué realidad basó su convicción? ¿Sobre el derecho internacional, que prohíbe la anexión de cualquier territorio por la fuerza? ¿O en la realidad impuesta por las autoridades de ocupación?”, ha denunciado la ANP.

Según la nota de la ANP, el embajador estadounidense “es un analfabeto en cuanto a política, historia y geografía se refiere”, además de indicar que sus declaraciones carecen de toda “lógica, justicia o ley, a menos que sirvan al estado de ocupación, al que está dispuesto a defender por todos los medios posibles”.

Por su parte, ese mismo sábado, Ibrahim Melhem, un portavoz de la ANP, consideró las afirmaciones de Friedman una muestra de la arrogancia de Washington y le tildó de ser el “embajador de los asentamientos”.

Con la llegada al poder del mandatario estadounidense, Donald Trump, en el año 2017 y los apoyos incondicionales de este a Israel, dicho régimen ha aumentado e intensificado sus esfuerzos para apoderarse de más territorios palestinos, mientras que la comunidad internacional se conforma con denuncias verbales y escritas sin tomar medidas concretas para presionar a Israel para que cese, de una vez por todas, sus prácticas ilegales.

Fuente: Hispan TV


‘Extremistas’: gobierno palestino condena las palabras del embajador de EE.UU. en Israel

El representante norteamericano en la capital hebrea manifestó que los israelíes tienen derecho a ocupar parte de Cisjordania. Su afirmación fue rechazada por el portavoz del gobierno de la ANP.

El gobierno palestino condenó las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Israel, según las cuales el Estado hebreo tiene derecho a anexar “una parte” de la Cisjordania ocupada.

“Bajo algunas circunstancias (…) pienso que Israel tiene derecho a conservar una parte de Cisjordania, pero no toda“, en alusión al territorio palestino ocupado por Israel desde hace más de 50 años, declaró el representante estadounidense David Friedman, en una entrevista el sábado en el diario The New York Times.

La reacción palestinas a estos dichos llegó horas más tarde, en un comunicado publicado el sábado por la noche en que el portavoz del gobierno palestino, Ibrahim Melhem, condenó las declaraciones de Friedman, y denunció una política extranjera dirigida por “un grupo donde algunos no tienen la madurez política necesaria y entre los cuales hay extremistas”.

También se pronunció el número dos de la Organización de Liberación Palestina (OLP), Saëb Erekat (en la foto), quien calificó a Friedman “de embajador extremista de los colonos” israelíes en Twitter, antes de agregar: “su visión consiste en anexar un territorio ocupado, un crimen de guerra según el derecho internacional”. La colonización por Israel de la Cisjordania ocupada y de Jerusalén Este anexada, ilegal según el derecho internacional, continuó bajo los gobiernos israelíes desde 1967.

De momento no se conocen iniciativas del gobierno estadounidense en pro de la paz en Oriente Medio. Por ello, las declaraciones de Friedman refuerzan la oposición de los palestinos a ese plan surgido, según ellos, de una administración estadounidense claramente proisraelí. La decisión de trasladar la embajada norteamericana a Jersulén, se interpretó desde esa lógica.

Al día de hoy, más de 600 mil colonos israelíes mantienen una coexistencia, a veces conflictiva, con cerca de tres millones de palestinos.


Palestina pide una respuesta a la comunidad internacional ante el apoyo de EEUU a anexiones en Cisjordania

El Gobierno palestino ha reaccionado informando de que está estudiando presentar una queja ante el Tribunal Penal Internacional por estas declaraciones.

El ministro de Asuntos Exteriores palestino, Riyad al Maliki, ha pedido a la comunidad internacional una respuesta ante las recientes declaraciones del embajador de Estados Unidos en Israel, David Friedman, en las que ha afirmado que Israel «tiene derecho» en determinadas circunstancias a anexionarse «parte» de la Cisjordania palestina bajo ocupación militar israelí desde 1967.

«Está claro que la comunidad internacional debería responder», ha declarado Al Maliki durante una visita a Varsovia. Al Maliki ha advertido de que este tipo de actitudes buscan ayudar a Israel a anexionarse parte de la Cisjordania ocupada.

«Bajo ciertas circunstancias, creo que Israel tiene derecho a mantener parte de Cisjordania, no toda», dijo Friedman en una entrevista publicada por ‘The New York Times’.

El Gobierno palestino ha reaccionado informando de que está estudiando presentar una queja ante el Tribunal Penal Internacional por estas declaraciones.

«¿En qué realidad se basa para decir esto? ¿En el Derecho Internacional que prohíbe las anexiones de territorio por la fuerza? ¿O en la realidad impuesta por las autoridades de la ocupación?», se ha preguntado el Ministerio de Asuntos Exteriores palestino en una nota oficial. «Esta persona es una analfabeta en política, Historia y geografía», ha remachado.

El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, ha puesto estas declaraciones como ejemplo del «profundo sesgo» de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, y ha justificado ante estas actitudes medidas como la decisión de no participar en la conferencia de donantes convocada por Estados Unidos para este mismo mes en Bahréin.

Al Fatá, el partido del Gobierno palestino, ha denunciado que dicha anexión supondría una «flagrante violación» del Derecho Internacional y de varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

En respuesta, fuentes de la Administración Trump han recordado que Israel no ha presentado ningún plan de anexión de Cisjordania y han asegurado que no se está abordando esta anexión en los contactos con Estados Unidos.

El primer ministro israelí en funciones, Benjamin Netanyahu, prometió en abril, en plena campaña electoral, que anexionaría gradualmente todas las colonias judías de Cisjordania. Sin embargo, el fracaso en las negociaciones para la formación de un gobierno de coalición han aplazado cualquier decisión a después de la repetición de las elecciones.

Mientras, Trump ultima una propuesta de acuerdo de paz entre palestinos e israelíes, aunque Friedman ha matizado que la iniciativa aspira a mejorar la vida diaria de los palestinos y no cree que sirva para lograr una «solución permanente» al conflicto.


Palestina víctima del mesianismo político, la irracionalidad, la prepotencia militar y las ilegalidades

Con Trump en el poder y la arremetida de la ultraderecha en el mundo, el mesianismo político, la irracionalidad y las ilegalidades han sepultado y reemplazado todas las instancias legales, civilizadas y de justicia internacional. Palestina que ha apuesto por la legalidad internacional, sería el gran perdedor de este nuevo estilo de política.

El nivel de descaro llegó a niveles groseros con la reciente declaración del señor David Friedman, embajador de Estados Unidos en Israel. Este embajador señaló al diario The New York Times  que “Israel tiene el derecho de anexar partes de Cisjordania”.

Lo increíble, es la pasividad con que el mundo permite las grotescas declaraciones y actuaciones de los funcionarios de Trump, que violan el derecho internacional y pisotean los esfuerzos de todos los países del planeta de establecer una paz justa, basada en el derecho y la legalidad, en esta región tan convulsionada y sensible para la paz mundial.

Cisjordania, que el embajador de Trump quiere anexar, es parte de los territorios palestinos ocupados, estatus que toda la comunidad internacional reconoce y todas las resoluciones de la ONU, del Consejo de Seguridad y las demás instancias legales del mundo, así lo definen.

Solo a modo de ejemplo, La resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, adoptada el 23 de diciembre de 2016, -y no vetada por Estados Unidos-, se refiere a la situación de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados desde 1967, incluyendo Jerusalén Este. La resolución, de obligado cumplimiento para todos los países miembros de la ONU al ser vinculante, afirma que dichos asentamientos “no tienen validez legal” y los califica como una “flagrante violación” del derecho internacional, demandando a Israel detener tales actividades y cumplir escrupulosamente las obligaciones y responsabilidades jurídicas que le incumben como «poder ocupante» en virtud del Cuarto Convenio de Ginebra relativo a la Protección debida a las Personas Civiles en Tiempo de Guerra, del 12 de agosto de 1949.

El embajador Friedman, y para agradar a la ultraderecha israelí, simplemente pisotea la legalidad y se da el lujo de hablar cualquier tipo de barbaridades sin reproche alguno por parte de los países occidentales, que se autocalifican “democráticos, libres y respetuosos del derecho y la justicia”.

Estos personajes, Trump, su yerno Kushner, su embajador Friedman, etc., ciegamente proisraelíes y contrarios al derecho internacional, se dan el lujo de proponer “planes de paz” para la región que violan flagrantemente la legalidad internacional, y lo peor, esperan que los palestinos acepten sus arrebatos y las destructivas soluciones y propuestas para Palestina y su gente.

Jared Kushner, yerno de Trump, un conocido ultra sionista, benefactor y financista de los asentamientos ilegales en territorios palestinos ocupados, es el artífice y promovedor del plan de «paz» de Trump para el Medio Oriente más conocido como el ‘Acuerdo del Siglo’.

En declaraciones recientes del mismo embajador Friedman, señaló que: “Primero, la relación entre los dos países (EE. UU. e Israel) crecen cada vez más fuerte, más y más fuerte». «Y la segunda es que Israel tiene un arma secreta que no tienen muchos países», agregó Friedman. «Israel está del lado de Dios, y no subestimamos eso».

Los palestinos no solo tenemos que lidiar y resistir una horrenda y criminal ocupación militar sino además tenemos que soportar declaraciones y actuaciones de personajes mesiánicos como el caso de Trump, Kushner y este embajador.

Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén Ocupada


Muere un trabajador sanitario palestino herido el mes pasado durante las protestas en Gaza

Un trabajador sanitario palestino que resultó herido el mes pasado durante la represión por parte de Israel de las protestas por la ‘Gran marcha del Retorno’ en la Franja de Gaza ha fallecido este lunes, según los medios palestinos.

Foto: Mohammed al-Jadaily / Agencai Ma’an

Fuentes médicas citadas por la agencia palestina de noticias Ma’an han indicado que el fallecido es Mohammed al-Jadaily, quien estaba ingresado en un hospital de Cisjordania. El fallecido trabajaba para la Media Luna Roja Palestina.

En el marco de las manifestaciones semanales han muerto varios trabajadores sanitarios después de ser alcanzados por disparos de las fuerzas israelíes, lo que ha sido condenado por la comunidad internacional, que ha denunciado un uso excesivo de la fuerza.

Las protestas por la ‘Gran Marcha del Retorno’, que se han saldado con la muerte de más de 270 palestinos, se iniciaron en marzo de 2018 para reclamar el derecho de los refugiados palestinos a regresar a las viviendas en las que residían antes de la creación del Estado de Israel en 1948.


Sahar Francis: ‘Israel usa a los prisioneros palestinos como arma política’

La activista denuncia además las violaciones a los derechos de miles de menores arrestados

Sahar Francis particia como observadora internacional del juicio del “Procés ÁLVARO MINGUITO INTERNATIONAL TRIAL WATCH)

Mientras que en algunos lugares del planeta la cárcel se utiliza para silenciar a quienes amenazan al poder, hay sin embargo quienes tratan de darles voz. Pocas personas pueden contarnos esta realidad mejor que Sahar Francis, activista que lleva 25 años defendiendo los derechos de los prisioneros políticos palestinos desde su ONG Addameer.

Fundada a finales de 1991 en la primera Intifada, Addameer fue una de las primeras organizaciones en garantizar una representación legal a las personas palestinas arrestadas bajo la ocupación. Desde entonces sigue ofreciendo esa asistencia gratuita y tratando de documentar y denunciar todas las vulneraciones de derechos a las que se enfrentan los prisioneros, tanto en el proceso de arresto e interrogación como en las prisiones. En calidad de portavoz, Francis representa a todos estos presas y presos palestinos, colectivo muy criminalizado por las autoridades israelíes. Lleva su denuncia por todo el mundo, incluyendo España, país que ha visitado recientemente junto con otros activistas por los Derechos Humanos como observadora internacional del juicio del “Procés”.

Pregunta. ¿Por qué hay casos de personas que van a la cárcel sin juicio, sin cargos ni garantías?

Respuesta. Una de las principales políticas bajo la ocupación contra la sociedad palestina es la política de detención administrativa. Ésta consiste en el arresto de personas basándose en información secreta y por un período indefinido. La orden militar sería por seis meses y podría renovarse indefinidamente basándose en la misma información secreta. Por eso lo llamamos detención arbitraria, porque no le permite a la persona saber de qué se le acusa y cómo puede defenderse.

Pero, además, los tribunales militares no garantizan un juicio justo por diferentes razones: la vaga definición de los delitos según las órdenes militares o el hecho de que todo el activismo político en los territorios ocupados sea ilegal. Incluso ser un estudiante en la universidad es considerado un crimen. Hoy en día, hay un aumento de ataques a activistas en redes sociales como Facebook o Twitter. Incluso un periodista que publica un artículo que critica la ocupación podría ser enviado a prisión.

El encarcelamiento en territorios ocupados se utiliza como un acto de control contra toda la sociedad para mantener dicha ocupación. Todo aquel que se manifieste en contra de las actividades del gobierno israelídirigidas contra los asentamientos, los “ocupantes”, las políticas de demolición o confiscación de casas, la construcción de muros… se enfrenta al encarcelamiento y malos tratos. Así que de nuevo, se utiliza como una herramienta para mantener esta ocupación prolongada.

P. ¿Cuánto tiempo puede estar una persona en la cárcel sin cargos, sin saber de qué se le acusa?

R.Ha habido detenidos que estuvieron en detención administrativa durante dos años, tres años… El máximo en el caso palestino fue de ocho años en la primera Intifada, sin ningún procedimiento legal, sin saber por qué fue arrestado, cuándo sería liberado y cómo podía defenderse.

El aumento de la represión en cifras

Según datos de Addameer, en marzo de 2019 había 5.450 prisioneros políticos. De ellos, 497 estaban en detención administrativa, 540 tenían penas de cadena perpetua, 205 eran menores de edad y 48 eran mujeres. Estas cifras han venido aumentando a partir de 2015, año del levantamiento popular en territorio palestino, que supuso mayor represión por parte de las fuerzas de ocupación israelíes. Por poner un ejemplo, esta ONG denuncia que el número de menores palestinos detenidos en Israel aumentó de 155 en agosto de 2015 a 307 en octubre de 2015.

P. ¿Hay algún otro país donde suceda algo similar?

R. No de la misma manera. Por supuesto, esta política de detención administrativa se usa en algunos países contra personas por su ideología política o en casos de inmigrantes ilegales, pero no durante períodos tan largos. Este proceder legal encuentra su origen en la regulación de emergencia de la seguridad británica. La obtuvimos durante el período de mandato británico en Palestina en 1940, después de la creación del estado israelí en 1948, que tomó las mismas regulaciones y código penal de seguridad británicas. Así que en realidad, es una herencia británica.

Tal vez utilicen esa política en los regímenes antidemocráticos. Fue utilizada en Guantánamo por los Estados Unidos contra los detenidos acusados bajo sospecha de ser terroristas: personas detenidas sin ningún juicio y enfrentadas a tribunales militares. Por supuesto, esto es injusto y de acuerdo con el Comité contra la Tortura de la ONU, si la detención es indefinida y puede durar 2 o 3 años, supone tortura psicológica. Este es el problema de la detección indefinida, afecta a la persona detenida no solo en el nivel físico, sino también en el nivel psicológico.

Infancias entre rejas

De acuerdo con datos de Addameer, cerca de setecientos niños y niñas palestinos menores de 18 años de Cisjordania son procesados cada año a través de los tribunales militares israelíes después de ser arrestados, interrogados y detenidos por el ejército israelí. ¿El cargo más común? Lanzar piedras, un delito que mediante la ley militar se castiga con hasta 20 años de prisión. Desde el año 2000, más de 12.000 niños palestinos han sido detenidos.

Muchos de los niños tras ser liberados sufren de graves daños psicológicos. DCI Palestine Defense of Children International

P. En algunos países es muy difícil entender cómo pueden ir a la cárcel los niños. ¿Cuál es la situación de estos niños y niñas?

R. El problema es que se trata de una ley de orden militar. Pueden arrestar a un niño o niña de tan solo 12 años y enviarlo a prisión en custodia. Esto es lo que sucede a diario. La mayoría de los niños palestinos son arrestados bajo sospecha de haber arrojado piedras o participado en manifestaciones ilegales. Por supuesto, son sometidos a malos tratos, desde el momento del arresto: desde la violencia que emplea el ejército o la policía en la casa cuando vienen a arrestar al niño, a veces después de la medianoche, aterrorizándolo y humillándolo frente a su familia. Toda la protección que puede obtener de su familia se destruye desde ese primer momento. Lo golpean con las armas y le dan patadas todo el camino hasta llegar al centro penitenciario, y durante el interrogatorio puede sufrir violaciones o amenazas de que pasará toda su vida en prisión para obligarlo a hacer una confesión contra sí mismo o contra otros. De ese modo los niños sufren un largo período de aislamiento e interrogación. Más tarde, serán juzgados y acusados en un tribunal militar y una vez en la prisión se enfrentan más o menos al mismo trato que reciben los prisioneros adultos.

No existe una protección especial ofrecida por el sistema militar a estos niños. En realidad, se les trata igual que a adultos en cuanto a torturas y violaciones de sus derechos básicos. Una vez en la cárcel no reciben educación, no hay un sistema sanitario adecuado, no hay un proceso de rehabilitación. Así que la mayoría de estos niños son liberados habiendo perdido varios meses o un año de escuela; algunos de ellos ni siquiera regresan a la escuela porque no quieren repetirla. Algunos desarrollan trastornos postraumáticos después de ser liberados, por lo que el sufrimiento derivado de la experiencia se prolonga durante mucho tiempo.

Creo que mientras tengan la intención de arrestar a un número tan grande de niños esto afectará a toda una generación. En 2017, por ejemplo, se arrestó a más de mil niños y niñas. ¿Qué hicieron estos niños para amenazar la seguridad de Israel, de modo que realmente merezcan estar en prisión un año, siete meses…? Es una práctica que se mantiene de forma intencionada para afectar a toda una generación, porque saben que el impacto del encarcelamiento durará por mucho tiempo.

P. ¿Por qué no hay una legislación internacional que proteja a estos niños?

R. Por desgracia, los israelíes no están implementando la convención para la protección de los niños. Hay normas y tratados internacionales que Israel firmó y deberían aplicarse, pero, por supuesto, Israel, como estado, sigue violando los Derechos Humanos internacionales de forma sistemática sin ninguna responsabilidad en la comunidad internacional. Este es un problema grave en el mundo: todas estas entidades -como el Comité de Detención del Niño o el Comité contra la Tortura- emiten informes a favor de niños y adultos palestinos prisioneros. Por desgracia nunca se han implementado. No hay ningún mecanismo para hacer cumplir estos informes y recomendaciones para cumplir con esta responsabilidad.

Creemos que el deterioro de las condiciones de los presos políticos continuará debido a las elecciones en Israel (el 9 de abril de 2019), ya que una de las campañas electorales de la derecha más radical es atacar a los prisioneros palestinos porque son considerados terroristas en la opinión pública de Israel. Usan a los prisioneros como un arma política, y los usan de hecho contra la autoridad palestina como compromiso, por ejemplo cuando quieren hacer un intercambio de presos. Normalmente, ponen precio a la liberación de mil o dos mil prisioneros palestinos. Es un tema político, por eso hacen campañas tan grandes de detención.

Actualmente tenemos 5.600 prisioneros: es un número enorme en comparación con lo que está sucediendo en los territorios ocupados. No estamos en una intifada o algo así, ¿cuál es la justificación de un número tan grande de detenidos? Es por razones políticas, para poder utilizarlos en las negociaciones, para cualquier proceso de paz, algún acuerdo político, como moneda de cambio.

* Esta es la primera parte de una interesante entrevista realizada a la activista Sahar Francis. En ella, Diana Moreno e Ignacio Guerra de la Fundación porCausa hablan con Francis para conocer más sobre la situación represiva que viven palestinos y palestinas en Israel.

Fuente: Diana Moreno e Ignacio Guerra (Fundación PorCausa)


Apetitos insaciables: Trump e Israel preparan el ‘robo del siglo’

Los pormenores del plan para la resolución definitiva del conflicto entre Israel y Palestina, que puede poner fin a una confrontación que dura ya muchas décadas, han salido a la luz. Sin embargo, las condiciones parecen desiguales para las partes.

La idea del plan de paz entre Israel y Palestina apareció en los albores de la Presidencia de Donald Trump. Solo el mandatario de EEUU y algunos de sus asesores conocen su contenido completo.

Dicho plan lleva sobre la mesa ya mucho tiempo. Y parece claro que no conviene a la parte palestina. Durante la reunión de mayo de 2017 entre Trump y el líder palestino, Mahmud Abas, este último se opuso con vehemencia al proyecto.

Entre los palestinos hay temores de que el acuerdo haga que su Estado se desvanezca. Y no están precisamente entusiasmados con la idea.

Teniendo en cuenta las cláusulas del acuerdo, será extremadamente difícil convencer a las autoridades palestinas de que firmen el documento.

Más que convencer, EEUU y sus aliados están tratando de imponer su visión a la parte palestina por medio de chantajes, confirmó en su comentario a Sputnik el analista internacional Juan Luis González Pérez.

El ‘acuerdo del siglo’ también lleva aparejado la renuncia a la creación de un Estado palestino como tal sobre las fronteras legal e internacionalmente reconocidas, agregó González Pérez.

En este sentido, es muy improbable que dicho acuerdo llegue a buen puerto.

«Un plan tan escorado hacia la parte israelí no podría ser aprobado jamás por ningún dirigente palestino. Si alguno de ellos cediese a las presiones y decidiera aprobarlo, sería inmediatamente apartado de su cargo para siempre. Es absolutamente inaceptable e incluso diría que ilegal», señaló.

Sombrías perspectivas

Incluso hoy en la Casa Blanca reconocen que el proyecto de acuerdo tiene sus inconvenientes. El secretario de Estado, Mike Pompeo, reconoció que el plan simplemente puede ser rechazado, según las filtraciones publicadas el pasado 2 de junio.

Si analizamos las cláusulas principales veremos las razones de la preocupación de los palestinos. Por ejemplo, está previsto que la Nueva Palestina esté compuesta por la Franja de Gaza y Cisjordania, excepción hecha de los territorios de las colonias judías que Israel ha venido ampliando a lo largo de muchos años en esta última.

Esto quiere decir que los asentamientos hebreos en Cisjordania permanecerán bajo control de Israel. En otras palabras, los asentamientos serán legalizados y pasarán a formar parte de Israel. El valle del río Jordán en la frontera con Jordania se quedará en manos israelíes.

El futuro acuerdo presupone un gran intercambio: los países árabes reconocen a Israel, mientras que este reconoce a Palestina. Según el borrador del documento, ambos Estados van a tener su capital en Jerusalén. Se trata prácticamente del deslinde en Cisjordania, que dividirá a los árabes de los judíos, porque unos no podrán adquirir viviendas de los otros y viceversa.

Para González Pérez, Israel lleva a cabo una limpieza étnica en Jerusalén. Y precisó que se trata de un Estado que jamás ha deseado la paz con sus vecinos, sino «ocupar tantas tierras árabes como le sea posible».

«Palestina, si es que finalmente surgiese algo digno de tal nombre, jamás tendrá el control sobre sus aguas territoriales, sobre sus cielos o sus fronteras. Cualquier parecido con un Estado será pura coincidencia», apuntó.

La Nueva Palestina ni siquiera dispondrá de su propio Ejército. Solo se supone que gozará de su propia fuerza policial armada con armas ligeras. Israel se comprometerá a defender Palestina de una agresión desde el extranjero.

Pero no habrá ninguna garantía de que Israel no aproveche esta situación en caso de que surjan tensiones entre el país hebreo y la Nueva Palestina. Este último va a ser considerablemente inferior en la potencia del fuego. Además, el acuerdo presupone la entrega de armas por parte de Hamás, lo que lo hace bastante improbable.

Palestina no lo compra

Los creadores del proyecto tratan de convencer a Palestina de firmarlo recurriendo a la política del palo y la zanahoria. La lista incluye a EEUU, la UE y los países del Golfo Pérsico.

Por un lado, los países que aseguran el cumplimiento del acuerdo proveerán a la Nueva Palestina de un presupuesto de 30.000 millones de dólares a lo largo de un período de cinco años. Este dinero se destinará a los proyectos nacionales de la Nueva Palestina.

Por ejemplo, tratan de ‘seducir’ a Palestina con un nuevo aeropuerto que, según los datos del medio Israel Hayom, será construido en un territorio egipcio adyacente a la Franja de Gaza.

Además del aeropuerto, se ubicarán en dicha zona fábricas y otras infraestructuras. Asimismo, le prometen al país crear un puerto y carreteras, lo que facilitará el tránsito de mercancías.

Según el entrevistado, el acuerdo implica que los palestinos vendan a Israel sus derechos inalienables como pueblo a cambio de los dólares que pagarían los garantes.

«Desde un punto de vista lógico puede decirse que es una completa aberración. Solo puede tener algo de sentido en la mente de un presidente como Trump, que cree que el dinero puede comprarlo todo. La dignidad de un pueblo, la historia, el amor por la tierra no se pueden vender por kilos como si fueran mercancía», subrayó.

Si por alguna razón, y hay muchas, Palestina se niega a firmar el llamado acuerdo del siglo, EEUU amenaza con cortar todo el apoyo financiero.

Si la Organización para la Liberación de Palestina —OLP, que controla los territorios de Cisjordania poblados por los árabes— acepta el negocio y Hamás lo rechaza, EEUU responsabilizará a la cúpula directiva de la organización y, en caso de un conflicto entre el grupo e Israel, hará daño a los líderes del primero.

Es ilustrativo que Washington no ose aplicar medidas duras contra Israel si el país hebreo se niega a cumplir el acuerdo. Washington promete solo cortar la ayuda financiera a los hebreos. De esta manera se puede ver claramente el contraste en la relación hacia Hamás y hacia Israel.

Es muy improbable que Trump tenga un plan B si el ‘robo del siglo’ no sale finalmente adelante, puntualizó González.

«No es su estilo. Solo cabe esperar que los estadounidenses se desprendan próximamente de un presidente tan poco respetuoso con las reglas del juego aceptadas por todos y respaldadas en el derecho y que el debate vuelva a circunscribirse dentro de la legalidad internacional, de donde nunca debió salir», concluyó.

Fuente: Denis Lukyanov, Sputniknews.com


El equipo de seguridad de la Autoridad Palestina confisca documentos del oficial anticorrupción en Hebrón

Unos 20 miembros del equipo de seguridad de protección, uno de los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina (AP) en Cisjordania, allanaron ayer la casa de un activista anticorrupción y confiscaron cartas y documentos, informó Arab48.

El activista anticorrupción Fayiz Al-Sweti.

Unos 20 miembros del equipo de seguridad de protección, uno de los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina (AP) en Cisjordania, allanaron ayer la casa de un activista anticorrupción y confiscaron cartas y documentos, informó Arab48.

Fayiz Al-Sweti, de Hebrón, dijo que el personal de seguridad le pidió que asistiera a la oficina del Fiscal de la AP en Ramallah para una reunión.

En Facebook, escribió: “Hace mucho tiempo, el equipo de protección llamó a la puerta de mi casa y unos 20 oficiales la inspeccionaron y confiscaron casi una caja completa de cartas y documentos, ordenadores y dispositivos móviles”.

Añadió: “Me pidieron que viajara a Ramallah para reunirme con el fiscal a las 10 am. Les pregunté si tenían una carta del fiscal y me dijeron que no”.

“Les dije que esto es ilegal y que no iré a Ramallah, ya que Assaf Shahin, un mafioso afiliado de Hussein Al-Sheikh, me amenazó para que me mataran”.

Continuó: “Llamaron al jefe del equipo de protección en Hebrón, quien me pidió que viajara a Ramallah para la reunión con el fiscal. Le pregunté si es capaz de protegerme, de proporcionarme suficiente protección, y arrestar a [Assaf Shahin]”.

Al-Sweti agregó: “Le dije si sabía acerca de los 400 hombres armados afiliados a Hussein Al-Sheikh, que esperaban la muerte de Abu-Mazen para anunciarse como presidente. Él dijo: Ven y te protegeremos”.

El activista concluyó: “Queridos amigos, no sé qué pasará mañana. Todo es posible”. Luego publicó el texto de la amenaza que recibió de la “banda” de Al-Sheikh.

Fuente: Middle East Monitor en Español


Jordania y Alemania coinciden en defensa de causa palestina

Jordania y Alemania coinciden en que la única solución para la causa del pueblo palestino se deriva de un estado autónomo con Jerusalén oriental como capital, citaron hoy medios oficiales.

El ministro jordano de Relaciones Exteriores, Ayman Safadi, y su par alemán, Heiko Maas, reiteraron en esta capital sus respectivos compromisos para acabar con el conflicto árabe-israelí.

Ambos acordaron mantener coordinación y consulta para aliviar tensiones y garantizar seguridad y estabilidad en Medio Oriente.

Dos estados independientes, dijeron, única solución al conflicto palestino-israelí de una manera segura y pacífica.

‘Queremos una paz integral y duradera, imposible de lograr sin terminar con la ocupación israelí y establecer un estado palestino independiente en las fronteras anteriores al 4 de junio de 1967 con Jerusalén Este como su capital’, ratificó Safadi.

A su juicio, expresó, la solución es política y no es posible sin acatar las resoluciones internacionales y la Iniciativa de Paz Árabe.

Maas dijo que Alemania apoya por completo esa posición de Jordania y que las negociaciones hacia el establecimiento de dos estados son el único camino hacia la paz.

Safadi y Maas también dialogaron sobre una solución política a la crisis siria, entre otros desarrollos regionales, y los esfuerzos para eliminar las tensiones con Irán.

Los dos diplomáticos acordaron intensificar acciones para resolver los conflictos regionales sobre la base del diálogo, la buena vecindad y la no injerencia en los asuntos internos.

Fuente: Agencia Prensa Latina


España: Enrique Santiago pide al Gobierno que exija a Israel que ‘devuelva’ los bienes hurtados al pueblo palestino

El diputado de Izquierda Unida registra una iniciativa en el Congreso, coincidente con la protesta formal de la Unión Europea por los abusos del ejercito de Israel contra los palestinos

El diputado de Izquierda Unida Enrique Santiago ha registrado una iniciativa en el Congreso en la que plantea al Gobierno de Pedro Sánchez, aún en funciones, que aclare si “va a reclamar a las autoridades israelíes la devolución o indemnización por todos los bienes donados o pertenecientes a ciudadanos españoles requisados o destruidos por Israel”.

Santiago pone en marcha esta actuación parlamentaria después de que varios medios de comunicación, entre ellos Diario16.com, informaran gracias a la actividad de B’tselem, una organización de derechos humanos israelí, del anuncio publicado en el periódico ‘Maariv’ sobre la puesta en marcha de una subasta de bienes europeos que habían sido donados a la población palestina y luego confiscados por el Ejército de ocupación de Israel.

A partir de estos datos, la Unión Europea (UE) ha protestado formalmente y ha recordado que diversos países, entre ellos España, tienen la intención de que se produzca una devolución o indemnización por ese tipo de actuaciones ilegales. Uno de los ejemplos más claros es el Aeropuerto de Gaza, construido con dinero de la cooperación española y destruido por Israel.

El parlamentario de IU en el grupo de Unidas Podemos explica que “esta misma política israelí de ocupación y de requisar o destruir bienes donados a los palestinos se practica también con bienes donados por entidades ciudadanas, cuya financiación ha sido soportada por entidades administrativas descentralizadas o por la ciudadanía”.

Enrique Santiago plantea al Ejecutivo en su batería de preguntas para las que solicita respuesta escrita, en concreto, que aclare “en cuánto está valorada la destrucción israelí de bienes donados por el Estado español”, “en cuánto está valorada la destrucción israelí de bienes donados por asociaciones civiles españolas” y si “va a reclamar el Gobierno el contravalor perdido en alimentos y salud con motivo de la actuación israelí”.

Entre los casos más sangrantes está también el de los bienes cofinanciados por Rumbo a Gaza, que forma parte de la coalición Flotilla de la Libertad. Rumbo a Gaza participó en la compra del antiguo barco pesquero noruego ‘Al Awda’ para donarlo a los pescadores gazatíes palestinos. Éstos son asaltados periódicamente y sus barcos requisados, de ahí que con dicha donación se quería contribuir a mejorar la economía de este colectivo y a proveer de alimentos a la población de Gaza.

Además, este barco y otro secuestrado, el ‘Freedom’, llevaban material sanitario que no ha sido devuelto por el Ejército israelí tras el asalto en aguas internacionales y se teme que también sea subastado o destruido.

Santiago recuerda que “el Gobierno español sabe perfectamente qué barcos, carga y bienes personales de la Flotilla de la Libertad no han sido devueltos por las autoridades de Israel, conoce también que la política de la potencia ocupante es sistémica en la destrucción y apropiación de bienes donados, y que es ejercida hasta el momento con absoluta impunidad”.

Por todo ello, termina su iniciativa pidiendo explicaciones detalladas al Gobierno sobre “qué mecanismos de reparación se están ejerciendo”, si han dado algún “fruto” y, sobre todo, “qué contramedidas se han ejercido ante la ignorancia de las reclamaciones por parte de Israel”.

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