Agentes del Estado irrumpen en universidades brasileñas en vísperas de la segunda vuelta de las elecciones

Policías federales, militares y fiscales interrogaron profesores, prohibieron realizar actos y confiscaron materiales.

La Policía Federal irrumpió en la sede del sindicato docente en Campina Grande, municipio de Paraíba, en la región noreste de Brasil / Divulgación

En vísperas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, agentes de tribunales electorales y militares, bajo órdenes de magistrados o después de peticiones de estudiantes, irrumpieron en 17 universidades públicas de todo el país para interrogar y amenazar a profesores y confiscar materiales, además de prohibir la circulación de comunicados publicados.La prerrogativa de los magistrados es de que los materiales confiscados configurarían materiales de campaña para el candidato Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), pero en muchos materiales no hay mención.

Este jueves por la mañana (25), policías federales armados irrumpieron en la Asociación Docente de la Universidad de Campina Grande, una de las universidades públicas federales de la región nordeste, con una orden de búsqueda y captura dictaminada por un magistrado electoral, Rubens Witzel Filho, para que se confiscara copias del “Manifiesto en Defensa de la Democracia y de la Universidad Pública”, firmada por el sindicato. La policia también confiscó un disco duro externo que pertenece a la asesoría de prensa de la organización.

En la Universidad de Paraíba, en el mismo estado de la región nordeste, funcionarios del Tribunal Regional Electoral (TRE) se presentaron para interrogar a una docente

Según relató el presidente de la asociación docente de la universidad, Nelson Junior, en sus redes sociales, “algunos encargados se presentaron sin documentos y con uniformes del TRE irrumpieron en una aula para interrogar a una docente sobre una denuncia que estaría realizando campaña electoral. Claramente no lo estaba. La profesora exhibía una película a sus alumnos”.

En otro episodio, que tuvo lugar el martes (23), policías irrumpieron en la Universidad Federal FLuminense, en el municipio de Niterói, en Rio de Janeiro, para retirar una bandera con un símbolo antifascista colgada en la fachada del edificio. La Universidad de São João Del Rei, en Minas Gerais, también recibió una notificación de la justicia para retirar de la circulación una nota de la universidad en defensa de los principios democráticos y contra la violencia en las elecciones presidenciales de 2018, firmada por la Rectoría.

En la región norte, mientras impartía una clase sobre fake news en una asignatura sobre redes sociales en el curso de sociología de Universidad Estadual de Pará, el profesor Mario Brasil tuvo su clase invadida por la Policía Militar.EL acontecimiento fue relatado en una nota pública divulgada por el Sindicato de Docentes de la universidad:

“El profesor Mário Brasil relató que durante una de sus clases, al solicitar a los alumnos que fotografiar sus diapositivas, habló, en tono de broma, que no hicieran Fake News con aquellas imágenes. Por eso, una de las alumnas se ofendió y salió del ula. Posteriormente, el padre de esa alumna apareció en la universidad acompañado de policías que abordaron al docente inquiriendo y coaccionando a desplazarse a la comisaría para hacer aclaraciones. El profesor sabiamente se rehusó e informó que sólo se presentaría acompañado de [representantes de] su sindicato y abogados y buscó el diálogo entre los presentes. En ese momento, los policías desistieron de la acción”.

El magistrado Rubens Witzel Filho también dictaminó este  jueves (25) una orden judicial prohibiendo la realización de una clase pública intitulada “Aplastar al fascismo”, que sería realizada en la Universidad de Grandes Dourados, en Mato Grosso do Sul, en la región Centro-oeste de Brasil,  violentando la autonomía universitaria.

Recuerdos de plomo

Para Eleonora Menicucci, socióloga, profesora de salud colectiva de la Universidad Federal de São Paulo (UNIFESP) y ex ministra de Políticas para las Mujeres en el gobierno de Dilma Rousseff, la situación es muy preocupante puesto que estos ataques representan un duro golpe contra la autonomía universitaria.

“El único momento de mi vida en que no había autonomía universitaria fue durante la dictadura militar. Aun así, tardó para que [los militares] irrumpieran en las universidades, lo que me preocupa enormemente. Es una censura al pensamiento, al conocimiento, al saber”, afirmó.

Menicucci señala también que pensamiento, conocimiento y saber solo existen dentro de una práctica social: “Esa práctica social es la manifestación de opuestos. Los estudiantes, profesores y funcionarios son los tres pilares de la universidad, hay que tener libertad para manifestarse”.

La Pontificia Universidad Católica de São Paulo, PUC-SP, que tuvo su campus invadido por las fuerzas de represión en 1977, con la prisión de diversos estudiantes, y su teatro incendiado, se manifestó hoy para “repudiar toda manifestación de odio, intolerancia y constreñimiento de cualquier orden, contraria a la igualdad individual y colectiva, política, económica, social, racial y de género, del conjunto de la población brasileña, conforme  establece la Constitución.

La nota afirma que “actualmente se encuentra en riesgo la defensa de los intereses del pueblo brasileño, de sus trabajadores, así como de los más vulnerables, que constituye el objetivo prioritario de nuestras acciones” y se declaró unirse a los que llaman por un ” un amplio movimiento de unión que permita un futuro con la garantía de la justicia social y la plenitud de acceso al bienestar por el conjunto del pueblo brasileño.