Agencia Telesur •  Internacional •  19/03/2026

Directora de inteligencia de EE.UU. desmiente el principal objetivo de la guerra: «Irán no estaba produciendo armas nucleares»

El senador demócrata Mark Warner le refutó que ella «optó por omitir las partes que contradicen a Trump”, ya que el sustento de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero tiene como objetivo impedir que Irán se haga con un arma nuclear.

Directora de inteligencia de EE.UU. desmiente el principal objetivo de la guerra: «Irán no estaba produciendo armas nucleares»

La directora de la Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, afirmó que la inteligencia estadounidense había determinado que Irán no estaba en proceso de reconstruir su poder nuclear tras los ataques de EE.UU. e Israel en 2025.

En un testimonio escrito ante el Comité de Inteligencia del Senado, Gabbard afirmó que, como resultado de la “Operación Martillo de Medianoche”, nombre dado a los bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes, “el programa de enriquecimiento nuclear de Irán fue aniquilado” y que “desde entonces no se ha hecho ningún esfuerzo por intentar reconstruir su capacidad de enriquecimiento”.

Gabbard omitió leer esa parte de su declaración durante su comparecencia oral televisada en la que presentaban el resumen anual del departamento, alegando que no lo había mencionado por una cuestión de ahorrar tiempo.

El senador demócrata Mark Warner le respondió que ella «optó por omitir las partes que contradicen a Trump”, ya que el sustento de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero tiene como objetivo impedir que Irán se haga con un arma nuclear.

Durante meses, Trump y sus funcionarios han citado las “ambiciones nucleares” de Irán como razón central para abandonar las conversaciones diplomáticas y emprender acciones militares. No obstante, Teherán ha negado reiteradamente buscar armas nucleares, y expertos internacionales han señalado que, incluso en ese supuesto, no representaría una amenaza inminente.

El concepto de “amenaza inminente” es clave tanto para el derecho internacional, que permite la legítima defens, como para la legislación interna estadounidense, que exige autorización del Congreso para campañas militares prolongadas. La administración tampoco ha ofrecido una justificación única para la guerra, alternando entre las capacidades balísticas de Irán, su influencia regional y su historial desde la Revolución Islámica de 1979.

Joe Kent, exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, fue entrevistado después de su dimisión del cargo y aseguró que Irán no ha estado cerca de lograr un arma nuclear debido a un «fallo religioso» que tienen desde 2004 en contra del desarrollo de armas nucleares. Según explica Kent, Irán no representaba una amenaza y la causa pudo estar a través de las informaciones que eran proporcionadas por Israel, las cuales se sabí por los servicios de inteligencia estadounidense que «simplemente no son ciertas».

Aunque la Casa Blanca ha declarado que la armada iraní está “efectivamente destruida” y su capacidad de misiles, “funcionalmente destruida”, Gabbard ofreció una evaluación más sobria explicando que “el régimen en Irán parece estar intacto, pero en gran medida debilitado por la Operación Furia Épica”. Además, la funcionaria resaltó que Irán puede seguir atacando intereses estadounidenses en la región, lo que entraría en contradicción con el discurso triunfalista que ha intentado vender desde hace semanas el presidente Trump mientras la guerra se extiende.


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