António José Seguro (Partido Socialista) y André Ventura (Chega) disputarán la presidencia de Portugal en segunda vuelta, con más opciones para el primero
Muchos votantes de partidos centristas o tradicionales (como el Partido Social Demócrata o la Iniciativa Liberal) han mostrado en encuestas que prefieren a Seguro antes que a Ventura si se enfrentaran en el balotaje. Esto se debe en gran parte al alto rechazo que despierta Ventura fuera de su electorado más duro. Seguro (PS) obtendría entre casi el 60 % y más del 65 % de los votos frente a Ventura (Chega) con alrededor de 25 %-30 % en escenarios hipotéticos de balotaje en segunda vuelta.

António José Seguro, candidato del Partido Socialista, y André Ventura, líder del partido de extrema derecha Chega, han confirmado sus puestos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales portuguesas, que se celebrará el próximo 8 de febrero de 2026. Ninguno de los 11 aspirantes obtuvo la mayoría absoluta necesaria para ganar en la primera ronda, un hecho que no ocurría desde 1986.
Con el escrutinio prácticamente completo, los datos oficiales sitúan a Seguro como el candidato más votado con aproximadamente el 31 % de los sufragios, mientras que Ventura alcanzó cerca del 23,5 %, consolidando así su avance a la definitiva segunda vuelta. Otros aspirantes, como João Cotrim de Figueiredo (Iniciativa Liberal) y Henrique Gouveia e Melo, quedaron por detrás sin opciones de pasar a la siguiente fase electoral.
La jornada de votación se caracterizó por una participación notablemente alta, superando expectativas y rompiendo registros recientes, según observadores y datos preliminares. La fragmentación del electorado portugués, con hasta once candidaturas relevantes, impidió que algún candidato alcanzara el umbral del 50 %, lo que ha obligado al país a una segunda votación entre las dos opciones más respaldadas.

Según resultados oficiales provisionales con el escrutinio completo:
- António José Seguro (Partido Socialista – PS): 30,87 %
- André Ventura (Chega): 23,79 %
- João Cotrim de Figueiredo (Iniciativa Liberal – IL): 15,75 %
- Henrique Gouveia e Melo (Independiente): 12,30 %
- Luís Marques Mendes (Partido Social Demócrata – PSD): 11,71 %
Por debajo del 3 % quedaron el resto de candidatos;
- Catarina Martins (Bloco de Esquerda – BE): 2,02 %
- António Filipe (Partido Comunista / coalición afín): 1,56 %
- Manuel João Vieira: 1,04 %
- Jorge Pinto: 0,67 %
- André Pestana da Silva: 0,20 %
- Humberto Correia: 0,09 %

Encuestas de cara a la segunda vuelta
Los sondeos publicados tras el cierre de la primera vuelta muestran una ventaja clara para Seguro frente a Ventura en la estimación de resultados de cara a la segunda ronda. Según un estudio difundido por RTP-Universidad Católica, el candidato socialista obtendría entre 30 % y 35 % del apoyo popular, frente a entre 20 % y 24 % para Ventura si se repitieran las condiciones de la primera vuelta.
El ascenso de Ventura a la segunda posición ha sido interpretado por analistas como un síntoma del crecimiento de fuerzas populistas y de extrema derecha en Europa, aunque fuentes expertas señalan que su elevada tasa de rechazo entre amplios sectores del electorado portugués podría dificultar su victoria en una eventual segunda vuelta. Frente a ello, Seguro contaría con mayor aceptación entre votantes de centroizquierda y de otros partidos tradicionales que no lograron pasar a la segunda fase.
El discurso xenófobo de la extrema derecha pierde fuelle
El duelo entre centroizquierda y ultraderecha ha marcado la campaña postelectoral. Seguro ha apostado por recalcar su experiencia en la escena política y su compromiso con la estabilidad institucional, mientras que Ventura ha centrado su discurso en la crítica a las élites, la inmigración y la seguridad, temas que han calado con fuerza en determinados segmentos del electorado.
Los próximos 20 días tendrán un papel clave en la definición de alianzas y apoyos de los candidatos eliminados, que podrían orientar a sus seguidores hacia uno u otro aspirante. La segunda vuelta será vista como un referéndum sobre el rumbo político de Portugal en un contexto europeo de creciente polarización.
