La últimas encuestas en EE.UU. reducen la aprobación de Donald Trump al 37%
La popularidad del presidente norteamericano Donald Trump y su gestión de gobierno, en su segundo mandato, ha sufrido un duro revés, según dos encuestadoras norteamericanas.

La popularidad del presidente norteamericano Donald Trump y su gestión de gobierno, en su segundo mandato, ha sufrido un duro revés, según dos encuestadoras norteamericanas.
La encuestadora Pew Research Center, (Centro de Investigación Pew) también conocido simplemente como Pew, según su página oficial es “un centro de estudios sin fines de lucro con sede en Washington, D. C., que se centra en temas, actitudes y tendencias actuales en Estados Unidos y el mundo.
Pew realiza investigaciones en ciencias sociales, demografía, encuestas de opinión pública y análisis de datos, además de producir informes, estudios y recursos especializados, busca informar al público y contribuir al diálogo público, manteniendo una postura imparcial y basada en datos.
La otra encuestadora es la AP-NORC, alianza de investigación entre la agencia de noticias Associated Press (AP) y el Centro de Investigación de Asuntos Públicos NORC (parte de la Universidad de Chicago). Esta colaboración es de opinión pública de alta calidad para analizar las tendencias sociales, políticas y económicas en Estados Unidos.
Según datos de finales del mes de enero 2026, de las dos encuestadoras, la administración Trump atraviesa un terremoto político evidenciado en los siguientes elementos.
En general, su aprobación es de un 37 por ciento, el punto más bajo de su actual presidencia, reflejado en los siguientes sectores:
- Hispanos y Afroamericanos. Las cifras de desaprobación (especialmente ese 71,8 por ciento entre afroamericanos y 45,8 por ciento entre hispanos) sugieren que políticas radicales de este primer año, como las deportaciones masivas y las redadas del ICE, han revertido esos avances.
- Género y Edad. La desaprobación del 32 por ciento entre mujeres y casi 40 por ciento entre jóvenes (18-29 años) indica una desconexión total con las nuevas generaciones. El hecho de que incluso en el segmento de mayores de 65 años (su base más fiel) solo tenga un margen moderado, es una señal de alarma para los republicanos de cara a las elecciones de medio término de 2026.
- Costo de Vida. El principal motor de este desplome no es solo ideológico. Las encuestas muestran que un 61 por ciento de los estadounidenses cree que sus políticas arancelarias han empeorado el costo de vida, lo que ha alienado a los votantes independientes.
Específicamente con relación al presidente Trump, con una aprobación del 37 por ciento, entra en una “zona de peligro” donde los legisladores de su propio partido (republicanos, especialmente los moderados) empiezan a distanciarse para proteger sus propios asientos en el Congreso.
Por primera vez, incluso dentro del Partido Republicano, la confianza en su “ética de trabajo” ha caído del 55 por ciento al 42 por ciento.
Ante estos números, la estrategia del presidente parece ser la de “atrincherarse” en su base MAGA “Make America Great Again” es un movimiento político y cultural populista centrado en la figura de Donald Trump, que aboga por el nacionalismo estadounidense, políticas proteccionistas “America First” y un retorno a valores tradicionales.
Se caracteriza por una lealtad incondicional al líder, un fuerte sentimiento anti elitista y el deseo de transformar el Partido Republicano y el Estado, -donde mantiene un 93 por ciento de apoyo-, utilizando la retórica de confrontación y amenazas legales contra medios como el New York Times por publicar estos mismos sondeos, de las encuestadoras citadas.
No se trata solo de números bajos en las encuestas, sino de una parálisis legislativa y un escándalo de corrupción que toca directamente la fibra del “América Primero”.
Veamos algunos casos muy particulares:
1. Hay una investigación reciente sobre una cuenta en Qatar utilizada por la administración Trump, se alega que el gobierno ha movido cientos de millones de dólares a través de cuentas en Qatar para evitar auditorías del Congreso y sin ningún control del Estado ni del Gobierno.
A su vez, se ha destapado que grandes sumas de esos fondos terminaron favoreciendo a empresas cuyos directivos fueron donantes clave de la campaña de Trump en 2024 (como el caso de la comercializadora Vitol).
En fin, esto ha destruido el relato de transparencia y ha dado a los demócratas (y a algunos republicanos críticos) la munición necesaria para exigir auditorías externas al Secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Un grupo bipartidista en el Senado (demócratas y republicanos), intenta legislar para quitarle al presidente el poder de imponer aranceles unilaterales, argumentando que su “guerra comercial” está disparando el costo de vida.
Mientras el entorno de Trump busca recortes de 1,5 billones de dólares, los senadores republicanos moderados se plantan en apenas cuatro mil millones, temiendo que un recorte tan agresivo les cueste sus escaños en las elecciones de noviembre de 2026.
En general, aproximadamente siete de cada diez adultos (71 por ciento) afirman estar muy preocupados por el costo de la atención médica, mientras que el 66 por ciento opina lo mismo sobre el precio de los alimentos y los bienes de consumo. Casi la misma proporción (62 por ciento) afirma estar muy preocupada por el costo de la vivienda.
Hoy en día, el 34 por ciento de los estadounidenses afirma tener mucha o muy confianza en que Trump posee las habilidades de liderazgo necesarias para ser presidente. Un porcentaje mayor (51 por ciento) no tiene mucha o ninguna confianza. Otro 14 por ciento tiene algo de confianza.
De igual manera, aproximadamente la mitad afirma no tener mucha confianza, o ninguna, en que Trump tenga la aptitud mental (52 por ciento) o física (50 por ciento) para desempeñar el cargo. Aproximadamente tres de cada diez expresan confianza en estos indicadores.
Todo lo anterior, deja de lado la política exterior de la administración Trump, que presenta múltiples problemas, solo hemos abordado la política doméstica al interior de EE. UU.
En fin, el gobierno norteamericano se encuentra en un punto de desviación. Si no logra estabilizar la economía y aclarar el uso de fondos en el extranjero, las elecciones de medio término de 2026 podrían dejar a Trump dando traspiés a casi tres años de mandato por delante.
