Página 12 •  Internacional •  17/03/2026

El riesgo de una escalada nuclear aumenta por la agresión de EE.UU.

Mucho se habla de las capacidades nucleares de Irán pero, ¿el arsenal nuclear de Estados Unidos e Israel preocupa en la misma medida? Esta doble moral es otro de los problemas detrás de esta nueva escalada militar en Medio Oriente.

El riesgo de una escalada nuclear aumenta por la agresión de EE.UU.

Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció inicialmente que desataría una guerra contra Irán en respuesta a la represión a las protestas ocurridas en el país en  enero, puso luego como objetivos un cambio de régimen en la República Islámica y la destrucción de su presunto programa nuclear.

Tras un feroz bombardeo a la isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo de Irán, Washington presiona por una prohibición total de todo enriquecimiento de uranio, incluso para fines civiles, mientras Teherán sostiene que su programa nuclear es estrictamente pacífico.

Mucho se habla de las capacidades nucleares de Irán pero, ¿el arsenal nuclear de Estados Unidos e Israel preocupa en la misma medida? Esta doble moral es otro de los problemas detrás de esta nueva escalada militar en Medio Oriente.

El profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de La Laguna Luis V. Pérez Gil,  entrevistado por Página 12 define al conflicto actual como una guerra de dos potencias nucleares (Estados Unidos e Israel) contra un Estado no nuclear (Irán).

“El desbalance de fuerzas es tan grande que a priori no se atisba un riesgo cierto de empleo del arma nuclear, al contrario que de lo que se ha observado durante la guerra en Ucrania, donde ha habido amenazas directas de empleo desde el primer día. Esa situación solo podría darse en el caso de que Irán lograra producir daños significativos en territorio de Israel y sus dirigentes respondieran empleando el arma nuclear contra Irán”, sostuvo Pérez Gil.

Por su parte  el Coordinador de Defensa de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN),Florian Eblenkamp, se pregunta: “¿Realmente confiamos en que Trump no usará un arma nuclear? ¿Confiamos en que Netanyahu no usará un arma nuclear? ¿Confiamos en que Pakistán no se vea arrastrado a un conflicto así con su propio arsenal nuclear? Cualquier conflicto militar que involucre a Estados Unidos o Israel con armas nucleares conlleva un riesgo inherente e inaceptable de escalada nuclear».

Según Eblenkamp, esta guerra “corre el riesgo de provocar una mayor escalada y aumentar el peligro de proliferación nuclear, ya que cada vez más países podrían concluir que solo las armas nucleares pueden mantenerlos a salvo”.

Varias veces el presidente de Estados Unidos afirmó haber destruido el programa nuclear de Teherán en los bombardeos de junio de 2025.

“Trump no presentó un argumento sólido sobre una amenaza inminente por parte de Irán que justificara los masivos ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel”, planteó Mona Yacoubian, directora del Programa de Medio Oriente en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

“No hay riesgo radiactivo en Irán”

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) admitió el miércoles pasado que no puede aportar pruebas de que Irán no desarrolle armas nucleares, aunque reconoce que no hay riesgo de fuga radiactiva en Irán, donde al menos dos instalaciones, o sus inmediaciones, fueron alcanzadas por los últimos ataques de Estados Unidos e Israel.

Entre otras restricciones, la República Islámica no concede a los inspectores del OIEA acceso a todas las instalaciones atacadas. Por eso el organismo no sabe dónde se encuentran, por ejemplo, las reservas de uranio enriquecido, en particular los 440 kilos con una pureza del 60 por ciento, muy cercano al necesario para fabricar bombas nucleares.

“La propia comunidad de inteligencia estadounidense ha negado que Irán tenga armas nucleares. Es verdad que había logrado enriquecer uranio al 60 por ciento y que teóricamente contaba con el combustible necesario para construir bombas nucleares menos eficientes, pero no existe ninguna prueba de que hubiera dado ese paso adelante. A ello hay que sumar que el propio gobierno estadounidense declaró que destruyeron su capacidad nuclear militar durante la Guerra de los Doce Días”, explicó Pérez Gil.

Esa capacidad, según el analista, por ahora solo está en manos de nueve países, cinco legales conforme al Tratado de No proliferación Nuclear (TNP), y son los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos) más cuatro ‘outsiders’ (India, Pakistán, Israel y Corea del Norte).

“Los ataques de Israel y EE.UU. son irresponsables”

La organización no gubernamental ICAN, ganadora del Nobel de la Paz en 2017, condenó los ataques de «Israel» y Estados Unidos contra Irán, a los que calificó de “totalmente irresponsables” ya que podrían aumentar el riesgo de proliferación de armas atómicas.

“La acción militar no es una solución viable ni a largo plazo para prevenir la proliferación nuclear”, subrayó en un comunicado la directora ejecutiva de ICAN, Melissa Parke, quien exigió que “toda acción militar cese de inmediato”.

Teherán sostiene que su programa nuclear se desarrolla exclusivamente con fines pacíficos, amparándose en su condición de firmante del TNP. 

En 2015, Irán firmó un acuerdo con seis potencias mundiales y aceptó límites estrictos a sus actividades nucleares a cambio del levantamiento de sanciones. El acuerdo limitó el enriquecimiento al 3,67 por ciento, adecuado para la producción de energía nuclear, y detuvo el enriquecimiento en la planta de enriquecimiento de uranio de Fordo bajo un monitoreo reforzado.

Pero en 2018 Trump se retiró del acuerdo, argumentando que no bloqueaba el camino de Irán hacia una bomba, y restableció las sanciones. El 12 de junio de 2025, la junta de gobernadores del OIEA declaró formalmente a Irán en incumplimiento de sus obligaciones de no proliferación por primera vez en dos décadas. Al día siguiente, Israel lanzó una serie de ataques a gran escala contra objetivos iraníes.

“La prudencia frente a un miedo insuperable”

«Israel», el único país con armas nucleares en la región, cuenta con unas 90 armas nucleares y gastó más de mil millones de dólares en su programa nuclear solo en 2024, según el SIPRI (Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo).

“Tanto Israel como Estados Unidos amenazan repetidamente con usar armas nucleares y las afirman como esenciales para su seguridad nacional. ¿Qué es esto sino incentivar las armas nucleares? La solución a este embrollo es el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), que ofrece un marco no discriminatorio: se aplica a todos los estados que se adhieren por igual y exige a los estados con armas nucleares que desmantelen sus armas de forma verificable en un plazo de 10 años tras su adhesión«, explicó a Página 12 Florian Eblenkamp.

El empleo de unas pocas ojivas contra un Estado sin armas nucleares tendría el mismo resultado ahora que en 1945: la rendición incondicional, que es precisamente lo que Trump está exigiendo a las autoridades iraníes.


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