Más de 32.000 embarazadas en riesgo por bloqueo de combustible a Cuba
El recrudecimiento de la guerra económica de EE.UU. provoca mayores dificultades para adquirir medicamentos, reactivos, material gastable, instrumental médico y piezas de repuesto para equipos hospitalarios.

Más de 32.880 embarazadas en Cuba enfrentan riesgos adicionales como consecuencia del recrudecimiento del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, informó el Ministerio de Salud Pública (Minsap), al advertir sobre el impacto directo que el déficit de combustible provoca en la atención médica y en servicios vitales del sistema sanitario.
Según datos oficiales, las restricciones en el suministro energético afectan de manera prioritaria al Programa de Atención Materno Infantil, con limitaciones en el acceso de las gestantes a ultrasonidos obstétricos de seguimiento fetal y estudios genéticos, imprescindibles para el diagnóstico oportuno de malformaciones y complicaciones.
El déficit de combustible también dificulta la movilización de las comisiones médicas encargadas de evaluar casos de morbilidad materna extremadamente grave y neonatos críticos, además de generar retrasos en los esquemas de vacunación infantil.
Las autoridades sanitarias señalaron que estas afectaciones pueden incidir de forma significativa en los 61.830 menores de un año que requieren atenciones especiales durante su primera etapa de vida. Asimismo, se pone en riesgo la atención a niños con necesidades específicas como ventilación domiciliaria, aspiración mecánica y climatización, debido a la inestabilidad en el suministro eléctrico y la escasa disponibilidad de transporte sanitario para urgencias y emergencias.
El Minsap advirtió que la situación compromete además la atención a pacientes oncológicos, personas con enfermedades crónicas no transmisibles, así como el seguimiento de programas vinculados a enfermedades transmisibles, lo cual podría impactar en los indicadores de mortalidad.
Limitaciones logísticas y encarecimiento de suministros
El recrudecimiento de las medidas estadounidenses ha provocado, de acuerdo con las autoridades cubanas, mayores dificultades para adquirir medicamentos, reactivos, material gastable, instrumental médico y piezas de repuesto para equipos hospitalarios. A ello se suma la disminución de vuelos comerciales y el incremento del precio de los fletes, lo que obstaculiza la llegada urgente de insumos al país.
El ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, explicó recientemente que el sistema sanitario ha adoptado medidas estratégicas para preservar la vitalidad de los servicios en medio de la coyuntura actual. Entre ellas, destacó la concentración de servicios esenciales, el fortalecimiento del programa del médico y la enfermera de la familia, la priorización del programa materno infantil y la reducción de la estadía hospitalaria cuando sea clínicamente posible.
También se reducirá el nivel de actividad quirúrgica, priorizando únicamente las intervenciones de urgencia, mientras se garantiza la atención a pacientes con padecimientos crónicos, incluyendo aquellos que requieren hemodiálisis.
Esfuerzo sostenido del personal sanitario
Desde el inicio de la pandemia de la Covid-19, el sistema de salud cubano ha enfrentado un escenario de alta presión logística y financiera. Las autoridades sostienen que el actual bloqueo energético agrava las condiciones para garantizar servicios hospitalarios, terapias intensivas y salones quirúrgicos.
No obstante, el Minsap aseguró que el personal médico y las instituciones sanitarias mantienen su compromiso de asegurar la atención a la población, priorizando los casos más vulnerables y reorganizando recursos para enfrentar las limitaciones derivadas del contexto económico.
Las autoridades cubanas han reiterado que las medidas adoptadas por Washington constituyen una política de máxima presión que impacta directamente en la vida de millones de personas, mientras el Gobierno continúa implementando ajustes para sostener los servicios esenciales en el país.
