Raúl Castro y Díaz-Canel presiden tributo a 32 caídos en Venezuela
El aeropuerto José Martí acoge el primer homenaje póstumo con honores militares a los 32 cubanos caídos en cumplimiento del deber en Venezuela.

El General de Ejército y líder de la Revolución, Raúl Castro Ruz, junto al primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, encabezaron en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana el primer homenaje póstumo con honores militares a los 32 cubanos caídos en el cumplimiento del deber en Venezuela.
Durante la ceremonia, el ministro del Interior, General de Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, renovó el juramento de lealtad a la patria y a la comunidad de los pueblos de América Latina.
«Afirmamos desde el primer instante, con la claridad que exige la historia, no los recibimos con resignación, lo hacemos con profundo orgullo y eterno compromiso», afirmó en su intervención.
El alto mando militar destacó que los compatriotas, en la madrugada del 3 de enero, fueron fieles al legado internacionalista de la Revolución.
Subrayó que Venezuela no fue para ellos una tierra distante, sino la prolongación natural de la patria, evocando a Bolívar, Martí, Chávez y Fidel como símbolos de una América libre y unida.
Tras el acto militar, tuvo lugar el traslado de las urnas en armones hacia la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) por la avenida capitalina Rancho Boyeros.
Colocados a ambos lados del cortejo fúnebre, varias generaciones de cubanos honraron a quienes perdieron la vida en la agresión de Estados Unidos.
Posteriormente, la entrada del batallón de ceremonia al Ministerio, portando los féretros, marcó uno de los momentos más solemnes de la jornada.
En el recinto, las urnas permanecen expuestas, cada una acompañada por la fotografía del combatiente y la bandera nacional, para que el pueblo pueda rendir tributo.
Durante el viernes 16 de enero se efectuarán homenajes en la Tribuna Antimperialista José Martí y en las cabeceras provinciales.
Los restos serán inhumados en los panteones de los Caídos por la Defensa en sus respectivas localidades, mientras todos los municipios del país realizarán actos de homenaje póstumo.
Voces del dolor y la dignidad
En medio de las honras fúnebres, familiares de los caídos expresaron el dolor y orgullo por la entrega de quienes dieron la vida en el cumplimiento del deber, en testimonios ofrecidos a Juventud Rebelde.
A sus 78 años, Yoel Pérez Delgado enfrenta la pérdida de su hijo, el capitán Yoel Pérez Tabares. «La única satisfacción es que cayó defendiendo, cumpliendo como tenía que cumplir», expresó.
Con voz quebrada, agregó. «Yo sabía que, si un día ocurría algo, por donde él estaba no iban a cruzar, tendrían que pasarle por arriba».
Recordó al niño dinámico que educó, al joven que se convirtió en oficial del MININT y al hombre optimista que nunca conoció imposibles.
A su lado, su nieta Noelys Pérez sostuvo el compromiso de seguir estudiando, mientras su abuelo insiste en que la vida continúa por quienes le siguen.
«Esto ha sido terrible. Siento como si hubieran arrancado un pedazo de mí. Fue un hijo superdeseado, el único que tuve», confesó entre lágrimas Maidelín Hidalgo Hidalgo, madre de Fernando Antonio Báez Hidalgo, el más joven de los combatientes caídos en Caracas, con apenas 26 años.
Fernando era el centro de su mundo. Técnico medio en Medicina Veterinaria y teniente del Ministerio del Interior, se distinguía por su serenidad y amor a la familia. Su hermano Yoanis Báez Estrada lo recordó como «un gran hijo, compañero y hermano».
Maidelín evocó sus travesuras de niño y la complicidad de un vínculo que se mantenía a prueba de distancia. «Se perdió a un hijo, pero la Patria ganó un héroe», resumió entre dolor y orgullo.
De acuerdo con el comunicado oficial, los compatriotas fallecidos cumplían misiones oficiales en representación de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior, en coordinación con instituciones homólogas de Venezuela.
El documento subrayó que los caídos cumplieron heroicamente con su deber y cayeron en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos sobre las instalaciones donde se encontraban.
