ONU alerta de que Sudán del Sur está al borde del colapso
La ONU advierte del aumento de la violencia y la crisis humanitaria en Sudán del Sur, con más de 280 mil desplazados en Jonglei y 10 millones de personas necesitadas.

Las Naciones Unidas advirtieron este martes sobre el recrudecimiento de la violencia y el agravamiento de la crisis humanitaria en Sudán del Sur, e instaron a los líderes políticos a “retroceder del borde del abismo” y retomar el diálogo para evitar un conflicto de mayor envergadura.
El secretario general adjunto de Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix, afirmó durante una sesión informativa virtual ante el Consejo de Seguridad que los acontecimientos registrados en las últimas semanas requieren especial atención debido a la extrema fragilidad de la situación.
Lacroix explicó que el estado de Jonglei ha experimentado una escalada significativa de violencia, con enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales y de la oposición.
Señaló que ambas partes parecen prepararse para posibles hostilidades a gran escala, mientras la población civil vuelve a desplazarse para huir de las zonas de combate.
Según fuentes gubernamentales citadas en la sesión, más de 280.000 personas han sido desplazadas únicamente en Jonglei como consecuencia de los combates.
El alto funcionario subrayó además los riesgos crecientes para los trabajadores humanitarios, al describir Sudán del Sur como “uno de los lugares más peligrosos del mundo” para quienes operan en ese ámbito.
Indicó que en 2025 se han registrado 350 ataques contra personal e instalaciones humanitarias, frente a 255 en el año anterior.
Añadió que el acceso humanitario continúa severamente restringido, especialmente en áreas controladas por la oposición, en paralelo al peor brote de cólera en años y desde septiembre de 2024 se han notificado más de 98 mil casos, con un deterioro particular en Jonglei.
Lacroix también alertó sobre ataques contra suministros de ayuda humanitaria, ejemplificando que entre el 30 de enero y el 1 de febrero, embarcaciones que transportaban material esencial para asistir a 73 mil civiles fueron atacadas y saqueadas en el estado del Alto Nilo.
Advirtió que el espacio humanitario se está reduciendo en un contexto en el que más de 10 millones de personas requieren asistencia.
Respecto a la Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur, señaló que las medidas de reducción de costes han limitado su capacidad operativa pese al incremento de las necesidades y destacó que su presencia continúa siendo un elemento disuasorio clave y contribuye a la protección de civiles, al apoyo de actores humanitarios y al proceso de paz.
Lacroix concluyó con un llamamiento a la comunidad internacional para respaldar los esfuerzos diplomáticos regionales e instó a los actores políticos a retomar el diálogo y acordar una hoja de ruta para avanzar.
