Estados Unidos ataca Venezuela sin previa declaración de guerra
- Sobre las 2 de la madrugada locales (7 de la mañana en el uso horario de la España continental), las primeras detonaciones y bombardeos caían en la capital venezolana.

Los Estados Unidos han atacado en la madrugada de este sábado territorio soberano de la República Bolivariana de Venezuela, sin previa declaración de guerra ni comunicación oficial al Congreso de los Estados Unidos.
Tras meses de tensiones y amenazas lanzadas por el Gobierno de Donald Trump, las fuerzas militares estadounidenses finalmente han lanzado un ataque a gran escala, bombardeando espacios de Caracas, así como los estados de La Guaira y Miranda.
Sobre las 2 de la madrugada locales (7 de la mañana en el uso horario de la España continental), las primeras detonaciones y bombardeos caían en la capital venezolana, en una operación aérea que se prolongaba durante al menos 90 minutos.
El ataque no solo llegaba de forma sorpresiva para Venezuela, sino que también conmocionaba a los propios estadounidenses, al producirse, al igual que sucediese con el bombardeo de Teherán el pasado mes de junio, sin comunicación oficial al Congreso. Un acto inconstitucional que ha llegado a un nivel de ausencia de control administrativo tal, que el Pentágono remitió cualquier pregunta a la Casa Blanca.
Finalmente, tras horas de opacidad, el presidente Donald Trump, en su estilo habitual, confirmaba el origen estadounidense de los ataques, a través de una publicación en redes sociales, en la que indicaba que daría más detalles en una rueda de prensa a las 11 de la mañana desde su residencia privada en Mar-a-Lago.
Venezuela activa los planes de defensa
La República Bolivariana de Venezuela ha emitido un comunicado oficial rechazando «la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidos de América contra territorio y población venezolanos». El texto detalla que los ataques afectaron «localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira».
El Gobierno venezolano subraya que «este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza». Además, alerta que «tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas».
Según el comunicado, el propósito de la agresión es la apropiación de los recursos estratégicos venezolanos. «El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán», afirma el texto. Venezuela reafirma su independencia, recordando que «Desde 1811, Venezuela ha enfrentado y vencido imperios», evocando la proclama del Presidente Cipriano Castro en 1902: «‘La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria’.»
El Gobierno Bolivariano ha instado a la población a la movilización, indicando que «el pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en perfecta fusión popular-militar-policial, se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz». De forma paralela, la diplomacia venezolana elevará «las correspondientes denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General de dicha organización, la CELAC y el MNOAL, exigiendo la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense».
El Presidente Nicolás Maduro ha activado «todos los planes de defensa nacional» y ha ordenado «la implementación del Decreto que declara el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada». Se ha dispuesto el inmediato despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación.
En línea con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela «se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia». Finalmente, el comunicado hace un llamado a la solidaridad internacional, citando al Comandante Hugo Chávez Frías: «‘ante cualquier circunstancia de nuevas dificultades, del tamaño que fueren, la respuesta de todos y de todas los patriotas…es unidad, lucha, batalla y victoria’». El comunicado fue emitido en Caracas el 3 de enero de 2025.
Los acontecimientos se desarrollan en el contexto de máximas amenazas de Washington con el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe y el bloqueo naval contra Venezuela anunciado por la administración Trump el pasado 16 de diciembre.
La operación militar estadounidense en el Caribe, iniciada en agosto, incluye destructores, un submarino nuclear, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 4.000 militares. Este movimiento militar es considerado por el Gobierno venezolano como una violación al derecho internacional.
