Solo uno de cada cuatro estadounidenses respalda los ataques contra Irán, según las encuestas más recientes; Bernie Sanders denuncia una “guerra ilegal”
- Los riesgos a la baja también son evidentes: el 54 % afirma que sería menos probable que apoyara una acción militar estadounidense si esta resultara en bajas estadounidenses. Muchos también indican que su apoyo disminuiría si las acciones estadounidenses provocaran un conflicto más amplio en Oriente Medio.

El respaldo de la ciudadanía estadounidense a los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán es claramente minoritario, según las encuestas más recientes, que reflejan un amplio escepticismo social ante una nueva implicación militar en Oriente Medio.
Un sondeo publicado por Reuters/Ipsos tras el inicio de la ofensiva revela que solo el 27% de los estadounidenses apoya los ataques, frente a un 43% que los rechaza, mientras que casi un tercio de la población no expresa una posición definida. Los datos ponen de relieve la falta de consenso interno en torno a una operación que podría derivar en una escalada militar prolongada.
La encuesta también muestra una fuerte división política. El apoyo es mayoritario entre los votantes republicanos, mientras que entre los demócratas predomina el rechazo de forma abrumadora. Esta brecha refleja una creciente polarización sobre el papel de Estados Unidos en conflictos internacionales y el uso de la fuerza militar.
Además, una mayoría de los encuestados expresa preocupación por las consecuencias de la ofensiva, incluyendo el riesgo de una guerra más amplia y el posible impacto económico. El temor a una implicación prolongada y al coste humano y financiero del conflicto aparece como uno de los factores clave detrás del rechazo ciudadano.
Este escepticismo no ha surgido de forma repentina. Encuestas anteriores ya indicaban que una mayoría de estadounidenses se oponía a que el país interviniera militarmente en un conflicto directo con Irán, lo que confirma una tendencia de fondo marcada por el cansancio social tras décadas de intervenciones militares en el extranjero.
Además, otra encuesta del pasado 18 a 23 de febrero indicaba que el 61% de los estadounidenses creen que Trump se está volviendo más «errático» con la edad;

La mayoritaria de estadounidenses contrarios a la guerra contra Irán opinan así en un contexto de amplia desaprobación hacia su presidente, el 60%, con una aprobación de su política económica de solo el 23%.

Sanders acusa a Trump de iniciar una guerra “inconstitucional”
En el ámbito político, una de las críticas más contundentes ha llegado del senador independiente Bernie Sanders, quien ha denunciado que el presidente ha iniciado una “guerra ilegal, premeditada e inconstitucional”.
“El presidente no tiene autoridad para llevar a este país a la guerra sin la autorización del Congreso”, afirmó Sanders en un comunicado. El senador advirtió de que la ofensiva supone una grave violación de la Constitución y del derecho internacional, y alertó sobre el riesgo de una escalada que podría tener consecuencias devastadoras.
Sanders también subrayó que la población estadounidense no desea una nueva guerra. “El pueblo estadounidense está cansado de guerras interminables. No podemos permitir que se repita otro desastre militar”, señaló.
El senador ha reclamado al Congreso que actúe para reafirmar sus competencias constitucionales y limitar la capacidad del Ejecutivo para continuar la ofensiva sin autorización legislativa.
This Trump–Netanyahu war is unconstitutional and violates international law.
— Bernie Sanders (@BernieSanders) February 28, 2026
It endangers the lives of U.S. troops and people across the region.
We’ve lived through the lies of Vietnam and Iraq.
No more endless wars. Congress must pass a War Powers Resolution immediately.
Esta guerra entre Trump y Netanyahu es inconstitucional y viola el derecho internacional.
Pone en peligro la vida de las tropas estadounidenses y de la población de toda la región.
Hemos vivido las mentiras de Vietnam e Irak.
No más guerras interminables. El Congreso debe aprobar inmediatamente una Resolución de Poderes de Guerra.
Trump said we had to attack Iran because we can‘t allow it “to have a nuclear weapon.” Really?
— Bernie Sanders (@BernieSanders) March 1, 2026
This is the same president who, in June, said: “Iran’s nuclear facilities have been obliterated.”
Vietnam. Iraq. Iran. Another lie. Another war.
Trump dijo que teníamos que atacar a Irán porque no podemos permitir que “tenga un arma nuclear”. ¿En serio?
Se trata del mismo presidente que en junio dijo: “Las instalaciones nucleares de Irán han sido destruidas”.
Vietnam. Irak. Irán. Otra mentira. Otra guerra.
Un desafío político para la Casa Blanca
El limitado respaldo ciudadano representa un desafío significativo para la administración estadounidense, especialmente si el conflicto se prolonga o provoca víctimas estadounidenses.
Históricamente, el apoyo público ha sido un factor clave en la sostenibilidad política de las operaciones militares en el extranjero. En este caso, los datos sugieren que el Gobierno podría enfrentarse a una creciente presión interna si la situación deriva en una guerra abierta.
Por ahora, las encuestas reflejan un país dividido, pero con una conclusión clara: la mayoría de los estadounidenses no respalda los ataques contra Irán y observa el conflicto con preocupación e incertidumbre.
