Agencia Telesur •  Internacional •  01/04/2026

China y Pakistán lanzan propuesta de paz para Oriente Medio

Cancilleres Wang Yi e Ishaq Dar presentan plan de cinco puntos para poner fin a agresión contra Irán, y restablecer la paz y la estabilidad en la región.

China y Pakistán lanzan propuesta de paz para Oriente Medio

Los ministros de Exteriores de China, Wang Yi, y de Pakistán, Ishaq Dar, propusieron este martes en Beijing cinco puntos para restablecer la paz en Oriente Medio y poner fin a la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán, iniciativa que comprende un alto el fuego inmediato y negociaciones.

La propuesta insta a un cese de las hostilidades sin demora y a realizar todos los esfuerzos posibles para evitar la propagación del conflicto regional, que hasta el momento causó la muerte a más de 1.500 iraníes. Un punto crucial es permitir la entrada de ayuda humanitaria sin restricciones a todas las zonas afectadas por la guerra. Esta exigencia busca garantizar la asistencia vital a la población civil, la cual sufre las graves consecuencias de los enfrentamientos prolongados en la región, motivados por el imperialismo y el sionismo.

El segundo aspecto del plan Pakistán-China prioriza las negociaciones de paz como único camino viable para la resolución del conflicto. La propuesta subraya la necesidad de respetar la soberanía, la integridad territorial, la independencia nacional y la seguridad de países como Irán y los Estados del Golfo, en cuyos territorios hay bases estadounidenses que han sido utilizadas para agredir a la República Islámica. Ello convirtió dichas bases militares y objetivos estratégicos de los ataques defensivos iraníes. Ambos países instan a que, durante un posible diálogo, las partes enfrentadas se abstengan de usar o amenazar con el uso de la fuerza. En este contexto, Islamabad manifestó que tanto Washington como Teherán han expresado confianza en Pakistán para facilitar contactos hacia un acuerdo integral.

En su tercer punto, la iniciativa de China y Pakistán exige la protección de objetivos no militares. Urgen a detener de inmediato los ataques contra civiles y contra infraestructuras críticas, incluyendo instalaciones energéticas, plantas desalinizadoras, infraestructuras eléctricas e instalaciones nucleares civiles. Esta medida busca cumplir plenamente con el derecho internacional humanitario, especialmente después de que varias infraestructuras fueron blanco de ataques durante el conflicto.

El cuarto apartado aborda la seguridad de las vías marítimas y porta un llamado a asegurar el estratégico Estrecho de Ormuz. La propuesta insta a las partes a proteger la seguridad de los buques y tripulaciones y a restablecer la navegación normal lo antes posible. La importancia de Ormuz es capital para China, dado que cerca del 45 % de sus importaciones energéticas transitan por esa vía.

Finalmente, el quinto punto reafirma la primacía de la Carta de las Naciones Unidas y aboga por un multilateralismo genuino, defendido activamente por China y Pakistán. Esta propuesta surge tras una ronda de consultas en Islamabad con los ministros de Exteriores de Arabia Saudí, Türkiye y Egipto, que manifestaron su «más pleno apoyo» a la iniciativa paquistaní. Coincidieron en que la prolongación del conflicto no favorece a nadie y solo conducirá a la muerte y la destrucción. El canciller Yi ya había expresado la disposición de Beijng a reforzar la comunicación y la coordinación estratégica con Pakistán para trabajar en favor de la paz y el fin de las hostilidades, subrayando que solo el diálogo puede evitar más víctimas y la expansión del conflicto.

Irán cierra el estrecho de Ormuz; EE. UU. inicia operación militar para reabrirlo

La navegación normal en el Estrecho de Ormuz se ha detenido efectivamente desde el 28 de febrero de 2026, tras la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, que provocó el asesinato del antiguo líder supremo iraní, Alí Jamenei, así como unos 1.500 civiles. En respuesta, Irán lanzó ataques de represalia y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) emitió advertencias que prohibieron el paso de buques por Ormuz, llevando a una paralización del tráfico marítimo en esta crucial vía.

Desde el inicio de la agresión, Irán ha cometido 21 ataques confirmados contra buques mercantes. Las advertencias y los ataques han provocado una drástica caída en el tránsito marítimo, con el tráfico de petroleros disminuyendo en un 70% y más de 150 buques anclados fuera del estrecho para evitar riesgos, hasta llegar a una paralización casi total. Esta situación ha causado que los precios del petróleo se disparen. Estos superaron los 100 dólares por barril por primera vez en cuatro años (el 8 de marzo de 2026) y alcanzaron ese día un máximo de 126 dólares.


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