Una nueva investigación ubica la ciudad perdida de Almanzor, Madinat al‑Zāhira, en el extremo este de Córdoba, junto a Alcolea
- Para Antonio Monterroso Checa y a partir de los datos LiDAR, la anomalías en el relieve en un área junto a Alcolea “son producidas por la existencia, en el subsuelo y en alzado, de un enorme yacimiento arqueológico que, por sus características, debe corresponder con la perdida ciudad de Almanzor.”

Durante más de mil años, la ciudad que construyó el hayib del califa Hisham II, Almanzor, al final del siglo X ha representado uno de los enigmas de la arqueología más persistentes en la Península Ibérica. Denominada en las fuentes clásicas, como Madinat al Zāhira (la “ciudad resplandeciente”), la capital que competía con la famosa Madinat al-Zahra —la ciudad palatina de Abderramán III excavada al noroeste de Córdoba— desapareció prácticamente por completo ante su saqueo durante la fitna o guerra civil entre 1009 y 1031, que supuso la descomposición del Califato de Córdoba. Hasta el momento, su ubicación exacta había eludido a varias generaciones de historiadores y arqueólogos. Gracias a ciertas innovaciones tecnológicas y al trabajo historiográfico acumulado a lo largo de unas décadas, ese misterio milenario podría encontrarse más cerca de la resolución.
Un reciente artículo publicado por el investigador Antonio Monterroso Checa, de la Universidad de Córdoba (UCO) y la Unidad Patricia, se ha indicado una posible ubicación de Madinat al‑Zāhira en el extremo este del término municipal de Córdoba: los Cabezos de las Pendolillas, junto a Alcolea, a unos 12 km de la Mezquita‑Catedral. Dicha propuesta, publicada en la revista Meridies. Estudios de Historia y Patrimonio de la Edad Media se basa en datos de sensores LiDAR (Light Detection and Ranging) del Instituto Geográfico Nacional de España.

La arqueología moderna utiliza LiDAR para vislumbrar bajo la superficie
LiDAR permite, usando un sistema de láser, medir millones de puntos sobre el terreno desde una aeronave, permitiendo localizar anomalías topográficas muy sutiles que resultan visibles y que podrían corresponder a estructuras arqueológicas subterráneas, incluso bajo vegetación o sedimentos. En el caso de Córdoba, los modelos digitales de elevación de la tercera cobertura LiDAR del IGN han mostrado alteraciones lineales del relieve a lo largo de más de 1200 metros, presentando patrones de parcelas y estructuras urbanas debiendo corresponder a la ciudad palatina de Almanzor. Las anomalías muestran un conjunto urbano que se dispone en orden empezando por edificaciones de planta rectangular o cuadrangular hacia el sureste, ocupando unas 120 hectáreas de superficie, cifra similar en extensión a la que ofreció Madinat al‑Zahra, la célebre ciudad palatina que se construyó por Abderramán III al oeste de Córdoba.

Hasta el momento, el hallazgo de Madinat al-Zāhira había sido un rompecabezas basado primordialmente en fuentes literarias medievales y especulaciones historiográficas. Los cronistas árabes narran que el Almanzor, al afianzar el control que ejercía en el Califato de Córdoba en 979, decidió edificar una ciudad palatina a orillas del río Guadalquivir, supuestamente en la parte opuesta a Madinat al-Zahra, con la intención de establecer allí su residencia, administración y su red de poder.
Desde el siglo XVIII han sido propuestas al menos 22 ubicaciones posibles para la ciudad, explicadas en base a interpretaciones textuales, hallazgos aislados o tradiciones toponímicas; sin embargo, ninguna de estas localizaciones contaba con pruebas físicas determinantes facilitadas por avances tecnológicos recientes.

Cronología de las principales hipótesis sobre la ubicación de Madinat al‑Zāhira
| Época | Investigador / Fuente | Hipótesis sobre ubicación | Observaciones |
|---|---|---|---|
| Siglo XVI-XVIII | Cronistas y viajeros | Localizaciones dentro del casco urbano medieval de Córdoba o llanuras cercanas al Guadalquivir | Basadas en referencias literarias imprecisas, sin evidencia arqueológica directa. |
| Siglo XIX | Joaquín Guichot y otros arqueólogos | Colinas orientales de Córdoba | Primer intento sistemático de correlacionar topografía y fuentes árabes; hallazgos muy limitados. |
| Principios del siglo XX | Hipótesis dispersas | Terrenos agrícolas al este de Córdoba | Algunos hallazgos de fragmentos cerámicos; interpretaciones todavía especulativas. |
| Mediados del siglo XX | Investigadores como Fernández-Puertas | Proximidad a la ruta del Guadalquivir y Madinat al-Zahra | Basado en análisis histórico-geográfico; no confirmada por excavaciones. |
| Finales del siglo XX | Estudio de toponimia y arqueología preventiva | Diferentes enclaves al este y noreste de Córdoba | Diversos puntos sugeridos por indicios toponímicos y restos superficiales. |
| 2026 | Antonio Monterroso Checa y UCO | Extremo este de Córdoba, Cabezos de las Pendolillas, cerca de Alcolea | Basada en tecnología LiDAR y análisis crítico de fuentes históricas; propuesta más precisa y medible hasta la fecha. |
La propuesta del equipo de Monterroso Checa se separa de las anteriores en el sentido de que articula la evidencia física (LiDAR) con el análisis histórico-crítico de las fuentes. Si bien los textos antiguos hacían referencia a la localización de la ciudad en el este de la antigua Qurtuba, la descripción topográfica no era clara y no permitía una delimitación del espacio. Ahora, los modelos de elevación y las anomalías observadas favorecen una hipótesis mejor definida y concreta, centrada en los cabezos del este, donde el patrón urbanístico que sugiere el LiDAR es acorde con lo que se espera de una ciudad palatina de gran formato.
Entre la memoria perdida y la evidencia emergente
Pese a estas indicaciones de algo prometedor, los propios investigadores destacan que la confirmación definitiva exige llevar a cabo prospecciones de campo y excavaciones arqueológicas tradicionales que permitan datar materiales muebles y estructuras y confirmar la hipótesis. La tecnología LiDAR es un paso significativo que da el salto de la especulación a las hipótesis susceptibles de ser probadas, pero aún queda pendiente la validación de lo que el método ha ido sugiriendo in situ.
En caso de confirmarse, la identificación de Madinat al‑Zāhira en este enclave cordobés no sólo consistirá en una vuelta de tuerca para resolver uno de los grandes enigmas arqueológicos de la España medieval, sino además dotar de nueva información sobre la estructura urbana, la planificación y el poder político de Al‑Andalus en el siglo X, abriendo así un campo de investigación y reescritura histórica que se suma al estudio de los arrabales extramuros excavados al este y oeste de Córdoba, a la propia Mezquita, a Madinat al-Zahra y otros yacimientos localizados en numerosas Actuaciones Arqueológicas Preventivas intramuros.


Así, gracias a la sinergia entre tecnologías de vanguardia y el estudio crítico de las fuentes, la ciudad perdida de Almanzor podría estar, por fin, saliendo de sus sombras milenarias para reubicarse en la historia y en el paisaje del siglo XXI.
Más información: Propuesta de Ubicación de Madinat al-zāhira en el extremo este de Córdoba. Revista Meridies. Estudios de Historia y Patrimonio de la Edad Media (pág. 98). Antonio Monterroso Checa.

