Redacción •  Cultura •  25/01/2026

Uwe Boll, considerado uno de los peores directores de la historia del cine, será el invitado estrella de CutreCon 15

  • El cineasta alemán se hizo especialmente popular a principio de la década de los 2000 con sus adaptaciones de populares videojuegos, que recibieron una nefasta acogida por parte de crítica y público.
Uwe Boll, considerado uno de los peores directores de la historia del cine, será el invitado estrella de CutreCon 15

El director, productor y guionista alemán Uwe Boll, mundialmente conocido por sus fallidas adaptaciones de videojuegos a la gran pantalla que le han valido la consideración de ser uno de los peores directores de la historia del cine, y al que se llegó a apodar como “el Ed Wood moderno” por acumular un fracaso detrás de otro, será el invitado estrella de la decimoquinta edición de CutreCon, Festival Internacional de Cine Trash de Madrid, que se celebrará del 4 al 8 de febrero de 2026.

Con casi cuarenta películas a sus espaldas, la carrera de Boll es toda una demostración de cómo la perseverancia puede cambiar el concepto que el público tiene de tu imagen, pues el cineasta fue uno de los personajes más odiados de la industria durante la década de los 2000 —los foros y blogs ardían cada vez que estrenaba una nueva cinta y tiene el dudoso honor de ser el único director con dos títulos dentro del top 20 de la Lista de las 100 películas peor valoradas de IMDB con House of the dead y Alone in the dark—, para ser actualmente reconocido y hasta querido por la comunidad cinéfila.  

“Lo que ha sucedido con Uwe Boll es casi inexplicable” cuenta Carlos Palencia, director de CutreCon. “Hubo una época donde cada una de sus películas era peor que la anterior y Boll se convirtió en el hazmerreír de los críticos. Pero eso cambió a partir de Postal, cuando dejó de tomarse tan en serio a sí mismo y le dio un tono más satírico y mordaz a sus filmes. Por eso le traemos este año, porque encarna perfectamente el espíritu de nuestro festival, donde mostraremos estas dos etapas tan diferenciadas: por un lado, con sus obras más cochambrosas, y por otro, con sus películas más autoconscientes, gamberras y divertidas”.

Para entender el “fenómeno Boll”, y cómo el director se labró una pésima reputación a principios del siglo XXI, cuando los foros temáticos y los blogs personales acaparaban Internet en lugar de las redes sociales, las películas y la música se pirateaban sin piedad y Youtube no era aún el medio de comunicación más importante del mundo, CutreCon ha programado cuatro sesiones con los títulos que mejor definen la filmografía de Uwe Boll y sus dos etapas anteriormente descritas.

‘House of the dead’ y ‘Alone in the dark’

En 2003, la adaptación de House of the dead, basada en el popular juego arcade de Sega en primera persona que consistía en ir disparando a todo zombi que saliera en pantalla, pasó por los cines sin pena ni gloria. Con un guion terrible, unas interpretaciones de tercera división y una dirección como mucho mediocre, el recorrido natural de la película hubiera sido caer en el olvido.

Sin embargo, había una escena, dentro de sus infames 90 minutos de metraje, que llamó la atención de las webs de la época e hizo que muchos amantes de las malas películas descargaran el filme en su programa de intercambio de archivos de confianza: un demencial tiroteo que abusaba por encima de sus posibilidades de la técnica del bullet time (que popularizó la saga Matrix y fue copiada hasta la extenuación), acompañado de un rap que no casaba ni por asomo con las imágenes.

¿Quién era el “genio” detrás de semejante disparate? Poco o nada se sabía de Uwe Boll, excepto que estaba afincado en Canadá y que producía sus propias películas a través de su compañía, Boll KG. Los rumores decían que era millonario y que ya preparaba para 2005 otras dos películas basadas en dos famosos juegos: Alone in the dark y Bloodrayne.

Las expectativas, pues, estaban por las nubes: los cinéfilos más sarcásticos no podían esperar para ver lo nuevo de Boll y confirmar si superaría la chapuza de House of the dead; mientras que los aficionados a los videojuegos sentían verdadero pánico ante lo que podría ser un nuevo destrozo de algunos de sus títulos más queridos. Ambos grupos estaban en lo cierto.

Pese a contar con más presupuesto que en House of the dead, actores conocidos aunque en horas bajas como Chistian SlaterEntrevista con el vampiro, Broken arrow—, Tara ReidAmerican Pie, El gran Lebowski— y Stephen DorffBlade, Inmortals—, Alone in the dark fue un estrepitoso fracaso, que fue masacrada sin piedad por la crítica y por los pocos espectadores que se atrevieron a verla.

Más allá de no tener ningún tipo de similitud con la historia del videojuego, la película, supuestamente de terror, se convierte en una comedia involuntaria llena de monstruos digitales chuscos, donde sus actores gesticulan menos que un gato de escayola y el único miedo que genera en el público es que no se acabe cuanto antes.

Lo que hubiera sido el fin de muchos directores tras dos batacazos en taquilla seguidos, no frenó a Uwe Boll, pues entre otras cosas, él se produce sus propias películas fuera del sistema de estudios. Por eso lo siguió intentando con la mencionada Bloodrayne —a la que su coprotagonista, Michael Madsen, calificó de “horrible y absurda”—, por la que estuvo nominado al Razzie a peor director junto con Alone in the dark.

Premio que consiguió por primera vez con En el nombre del rey (2007), basada en el juego Dungeon Siege y protagonizada por Jason StathamTransporter, Snatch, cerdos y diamantes—, que fue el intento de Boll de coquetear con la fantasía épica y hacer su propia saga a lo El señor de los anillos y que no llegó ni a recaudar cinco millones de dólares en Estados Unidos.

La filmografía de Uwe Boll es casi inabarcable, pero los títulos anteriormente descritos son determinantes a la hora de entender su obra, y los responsables de esa mala fama que le valió el apodo de “el Ed Wood moderno”. Es por eso que CutreCon 15 incluye en su programación las dos películas más representativas y memorables de esta etapa del realizador alemán:

Alone in the dark, que se proyectará el jueves 5 de febrero a las 16.00 horas en la Facultad de Ciencia de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en una sesión con entrada libre hasta completar aforo. Dicha sesión contará con la presencia de Uwe Boll, que participará en un coloquio posterior y recibirá el Premio Jess Franco, que el festival entrega cada año a un director en reconocimiento a toda su carrera. En este caso, la organización de CutreCon valora la “tenacidad y valentía de Uwe Boll a la hora de hacer cine. Representa un tipo de autor que ama su trabajo por encima de todo y al que no le importan las opiniones ajenas”.

El mismo jueves 5 de febrero, a partir de las 21.00, Boll también acudirá al mk2 Cine Paz de Madrid para asistir al pase de House of the dead —la película que le situó en el mapa, aunque fuera para mal— que se enmarca dentro de la sesión Zombisplotation junto a otro título aún no anunciado. El realizador alemán participará, además, en un Q&A junto al público, que seguro tendrá muchas cosas que preguntarle después de haber visto semejante despropósito.

‘Postal’ y ‘Rampage’

Tras el descalabro de En el nombre del rey, un año después, en 2007, llegaría el filme que marcaría el punto de inflexión en la carrera de Uwe Boll. No es que Postal, basada en el videojuego del mismo nombre, sea una buena película —se alzó de nuevo con el Razzie a peor director—, pero sí se aprecia un enfoque distinto a la hora de abordar su trabajo, con un punto plenamente autoconsciente, satírico, absolutamente libertario, en el que la violencia extrema y el sexo campan a sus anchas, y donde se permite hasta la crítica social y política más gamberra y desvergonzada.

Y es que en pleno post11S, en Postal vemos desfilar sin pudor a líderes de sectas, nazis, talibanes, al presidente George W. Bush y hasta el mismísimo Osama Bin Laden. Una gamberrada donde incluso se hace comedia con el atentado de las Torres Gemelas, que tuvo que ser censurada para poder estrenarse en salas comerciales. Por suerte, casi dos décadas después, el público de CutreCon podrán ver el montaje del director, tal y como fue concebido por Uwe Boll, en una versión aún más explícita y ofensiva que la versión cinematográfica, el sábado 7 de febrero a las 23.00 horas en el mk2 Palacio de hielo, dentro de una sesión golfa presentada por el propio Boll.

La evolución que el realizador alemán muestra con Postal cristaliza en el que posiblemente es su mejor trabajo hasta la fecha, Rampage (2009). Escrita por el propio Uwe Boll, la cinta narra la historia de Bill, un joven trastornado que planea y ejecuta una matanza en un pequeño pueblo americano, sin que nada ni nadie pueda detenerlo.

Con un nivel de madurez que no se había visto en sus anteriores obras, Boll trata sin concesiones y con toda su crudeza un tema tan serio y controvertido como son los tiroteos masivos y el acceso a las armas en Estados Unidos. Una película que merece ser recuperada y reivindicada en pantalla grande, y que CutreCon 15 proyectará el viernes 6 de febrero a las 16.00 horas en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM en una sesión con coloquio posterior a cargo de Uwe Boll, que explicará cómo abordó un proyecto tan polémico, que cogió con el pie cambiado a los críticos de la época. Un buen ejemplo son las palabras que le dedicaron en la web Film.com: “No puedo creer lo que estoy a punto de escribir, pero la última película de Uwe Boll es buena, muy buena”.

Uwe Boll vs Carlos Palencia

La relación del cineasta alemán con Carlos Palencia, director de CutreCon, se remonta a la citada época en la que se estrenaron House of the dead y Alone in the dark. Ambas películas fueron salvajemente diseccionadas en la web Cinecutre, germen de CutreCon, lo que dio pie a un evento surrealista que sigue siendo recordado a día de hoy.

Molesto y, a la vez, divertido por las criticas que sus filmes estaban recibiendo, Boll decidió organizar en 2006 una velada de boxeo en la que retaba a combatir a los críticos de cine que hubieran escrito una reseña de alguna de sus películas durante el año 2005.

Palencia, webmaster de Cinecutre.com en aquel momento, cumplía con los requisitos solicitados y decidió escribir a Boll para ver si era elegido para subirse al ring contra el director. Pese a la propuesta, este le explicó que, al celebrarse el evento en Canadá, no podía costearle el viaje hasta allí. Sin embargo, la casualidad quiso que en septiembre de 2006 Boll visitara el Festival de cine fantástico y de terror de Estepona, donde iba a recibir un premio, por lo que, si Palencia quería, podían verse allí las caras.

Dicho y hecho, el 5 de septiembre de 2006 Uwe Boll y Carlos Palencia se subieron al cuadrilátero para “dirimir sus diferencias” a puñetazos, en un combate que tuvo como speaker al escritor Juan Manuel de Prada y como árbitro al actor y director Paul Naschy.

Aunque llamar combate a lo que allí se presenció sería bastante generoso —Palencia cayó a la lona sin que le tocaran en el primer asalto—, la pelea se convirtió en Youtube en un fenómeno viral, cuando el concepto aún ni existía, que llamó la atención de los medios de comunicación de toda España.

 Un evento que, veinte años después, será recordado con cariño por los dos protagonistas en alguno de los coloquios en los que Uwe Boll estará presente, del que buena parte del público de CutreCon desconoce su existencia.


cine /