Día Internacional del Títere reconoce valores de este arte milenario
- En todo el mundo se celebra hoy con actividades para niños y adultos el Día Internacional del Títere, una fecha dedicada a reconocer el valor artístico, cultural y educativo de este arte milenario.

Impulsado por la comunidad titiritera internacional, este día busca acercar al público a una forma de expresión que combina creatividad, tradición e innovación.
Los títeres han acompañado a la humanidad a lo largo de la historia, sirviendo como herramienta para contar historias, transmitir valores y preservar las identidades culturales de distintos pueblos.
En plazas, teatros, escuelas y espacios culturales, compañías y artistas independientes celebrarán esta jornada con funciones especiales, talleres y actividades para todas las edades.
Con presentaciones escénicas, encuentros teóricos e intercambios de experiencias, por estos días se desarrolló el XVI Festitaller Internacional de Títeres de Matanzas, conocido como Festitim, en diferentes espacios de la occidental ciudad cubana de igual nombre, un homenaje a las celebraciones por la fecha.
Convocado por la agrupación Teatro de las Estaciones y su director Rubén Darío Salazar, y con el apoyo de instituciones del sistema de la cultura en la provincia, en el evento participaron titiriteros nacionales y de México y España.
El arte del títere no solo entretiene, sino que también educa, sensibiliza y promueve el pensamiento crítico, especialmente entre niños y jóvenes.
En un mundo cada vez más digital, los títeres reivindican el valor del contacto directo, la imaginación y la conexión emocional entre artista y espectador.
Este Día Internacional del Títere invita a redescubrir la magia de los personajes que cobran vida en escena, y a reconocer el trabajo de quienes mantienen viva esta tradición.
Asimismo, se hace un llamado a apoyar y difundir las artes escénicas como parte fundamental del patrimonio cultural.
Las celebraciones de este 21 de marzo reafirman que el teatro de títeres sigue siendo una forma de arte vigente, diversa y profundamente humana. Porque detrás de cada títere hay una historia, una voz y una emoción que merece ser compartida.
