Los retos del feminismo también en el cine

Durante décadas, la industria cinematográfica ha funcionado como un espejo deformante. Reflejaba una realidad pero a través de los filtros impuestos por un sistema patriarcal. Es por ello que, la campaña de este 2026 desarrollada desde la concejalía de Feminismos de Rivas, pone el foco en la industria y la historia del cine con las gafas moradas puestas.
Las mujeres han estado presentes desde los orígenes del cine, pero sistemáticamente invisibilizadas, relegadas a posiciones secundarias o encasilladas en roles muy concretos, tanto delante como detrás de las cámara.
No se trata únicamente de una cuestión de números, las cifras de directoras, guionistas o directoras de fotografía siguen siendo significativamente menores que las de sus colegas varones, sino que este hecho también afecta al relato.
Durante años, la historia oficial del cine español ha privilegiado nombres masculinos, mientras las aportaciones femeninas quedaban diluidas o directamente omitidas. Profesionales como Josefina Molina o Pilar Miró ya demostraron hace décadas que la autoría femenina no era una excepción anecdótica, eran una realidad que ayudarían en esta transformación.
En la campaña incidimos en que todavía hoy, cierta crítica insiste en agrupar bajo la etiqueta “cine de mujeres” todas las películas dirigidas por directoras. Como si Carla Simón, Isabel Coixet o Belén Funes compartieran una misma estética, temática o mirada por ser mujeres. Este hecho, categorizar así desactiva de un plumazo la diversidad y complejidad de sus proyectos. Nadie habla de “cine de hombres”.
Desde una perspectiva feminista, es fundamental señalar cómo las cineastas contemporáneas están ampliando el imaginario audiovisual. Ofrecen nuevas representaciones de la maternidad, el deseo o la precariedad femenina dejando atrás los arquetipos tradicionales de la mujer como musa o femme fatale. Con la nueva ola de mujeres en el cine surgen personajes femeninos complejos, contradictorios y humanos.
Y todo esto que se trata en la campaña es importante porque el cine no es sólo entretenimiento, es una herramienta de construcción simbólica. Lo que vemos en pantalla influye en cómo entendemos el mundo y a nosotras mismas. Y si la representación de las mujeres ha estado históricamente trufada de estereotipos de género recurrentes, es urgente cuestionarlos y ofrecer alternativas.
Es imprescindible también visibilizar a las mujeres que han sostenido la industria desde la producción, el montaje, vestuario o la escritura de guiones. Sus nombres en la mayoría de los casos no han destacado, como si durante años el poder creativo perteneciera sólo a los hombres, pero su trabajo ha sido esencial en la historia del cine.
Revisar la historia y abandonar las etiquetas reductoras son un paso necesario para que también el cine sea un espacio plural. Por todo ello, desde la concejalía de Feminismos hemos preparado una serie de actividades que harán este recorrido por la historia del cine contada por mujeres.
*Mimi Chamorro Sánchez, Concejala Delegada de Feminismos y Diversidad Grupo Municipal Izquierda Unida Rivas – Más Madrid – Verdes Equo.
