Cantabristas, sobre el centro de menores de Cartes: “se está alimentando la xenofobia y criminalizando a menores para generar un conflicto político”
- El partido cantabrista considera “una absoluta irresponsabilidad, cobardía y falta de vergüenza” que el Gobierno de Buruaga esté utilizando a menores de edad en situación de vulnerabilidad como “instrumento para tratar de azuzar los prejuicios racistas y generar un alarmismo social injustificado”.

Cantabristas ha manifestado su postura sobre el centro de menores no acompañados de Cartes: “se está alimentando la xenofobia y criminalizando a menores para generar un conflicto político”.
El partido cantabrista considera “una absoluta irresponsabilidad, cobardía y falta de vergüenza” que el Gobierno de Buruaga -que ha anunciado unilateralmente la apertura de un centro de menores no acompañados en el municipio de Cartes- esté utilizando a menores de edad en situación de vulnerabilidad como “instrumento para tratar de azuzar los prejuicios racistas y generar un alarmismo social injustificado”.
Para Cantabristas, el Gobierno del PP ha optado por un enfrentamiento entre administraciones en la que el PSOE -que gobierna en Cartes- ha entrado también en el marco de la xenofobia obviando que se trata de un centro para acoger menores de edad que deben ser protegidos por las instituciones públicas con independencia del color político de quienes gobiernen: “Tratar a menores de edad como un problema de orden público o como un arma arrojadiza es una irresponsabilidad mayúscula y una falta de humanidad que no debería tener cabida en ninguna institución democrática”, han explicado.
En vista de la crispación generada en el último pleno del Ayuntamiento de Cartes, Cantabristas considera que, con este tema, “se está alentando el conflicto social, algo impropio de una sociedad democrática y plural como la cántabra”.
Así mismo, desde el partido han subrayado que el Gobierno de Cantabria “debería estar liderando un sistema público de acogida basado en la colaboración con los ayuntamientos y el respeto a los derechos humanos, y no alimentando discursos que criminalizan y ponen en riesgo la convivencia”.
