IU reclama una reconversión del regadío intensivo ante la crisis del Tajo-Segura
- El diputado de IU-Verdes advierte de que la sobreexplotación de los acuíferos, la degradación del río Turrilla, el agotamiento del Pantano de Puentes y la despoblación rural en el campo de Lorca son efectos directos de un modelo agroindustrial intensivo que “ya no se sostiene ni hídrica ni territorialmente”.

El diputado de Izquierda Unida-Verdes en la Asamblea Regional, José Luis Álvarez-Castellanos, ha defendido esta mañana en la Comisión Especial de Estudio sobre la situación del Trasvase Tajo-Segura que el debate sobre esta infraestructura debe abordarse desde una visión integral y ha explicado que “la cuestión del Trasvase Tajo-Segura no puede seguir planteándose sin tener en cuenta la disminución drástica de los recursos hídricos, la situación crítica de los acuíferos y los efectos del modelo de agroindustria intensiva”, insistiendo en que la Región necesita un cambio profundo en su sistema productivo agrario. La sesión ha incluido también la intervención de Juan Marín Bravo, presidente de la Comunidad de Regantes de Lorca.
Álvarez-Castellanos ha señalado que “no puede ignorarse la reducción severa de aportaciones en la cabecera del Tajo ni la obligación de recuperar unas masas de agua subterráneas sobreexplotadas durante décadas para sostener un crecimiento del regadío intensivo que en muchos casos es inasumible ambientalmente e incluso, en algunos, ilegal”. Ha explicado que el caso de Lorca es “paradigmático”, ya que las expectativas generadas por el Trasvase y la falta de control de la CHS y de la Consejería de Agricultura “propiciaron un modelo basado en ampliar regadíos para después regularizarlos mediante nuevas concesiones”, un proceso que ha llevado a consolidar más de 11.000 hectáreas, pasando de las 12.500 hectáreas tradicionales a las 23.790 actuales.
El diputado de izquierdas ha advertido de que el Trasvase alimenta “un sistema agrario intensivo totalmente insostenible” y ha recordado que la contaminación por nitratos derivada de la agroindustria y de la ganadería porcina en el Valle del Guadalentín constituye “uno de los mayores obstáculos para la recuperación de los acuíferos”, que son una reserva estratégica en un escenario cada vez más árido, con precipitaciones escasas e irregulares.
Ha añadido que la aplicación de los nuevos caudales ecológicos del Tajo en un contexto de aportaciones menguantes “no puede resolverse manteniendo el mismo nivel de regadío intensivo y pretendiendo compensar unos recursos con otros mediante la desalación”, ya que esta alternativa implica proyectos millonarios que encarecen el agua y requieren importantes subvenciones, mostrando que “el modelo actual no se sostiene ni siquiera económicamente”.
Álvarez-Castellanos ha afirmado que “la recuperación del buen estado de los acuíferos exige medidas incompatibles con el nivel actual de agroindustria intensiva” y ha exigido al Gobierno regional que actualice de inmediato el Programa de Actuación sobre las zonas vulnerables a la contaminación por nitratos, recordando que “la última revisión en el Valle del Guadalentín data de 2016, pese a que la normativa obliga a hacerlo cada cuatro años”, una demora que ha calificado como “irresponsable y gravemente perjudicial para la salud ambiental de la Región”.
Frente a este escenario, el parlamentario de IU-Verdes ha reclamado la apertura urgente de una mesa de planificación del regadío que forme parte de una futura mesa estatal y ha defendido que la Región necesita “una reconversión del sistema agroindustrial intensivo hacia niveles realmente sostenibles”, además de la aprobación inmediata de los programas de actuación pendientes y su aplicación obligatoria mediante un sistema riguroso de inspecciones consensuado con las organizaciones agrarias y cooperativas. Ha concluido que “no es posible defender el Trasvase ni garantizar el futuro de la agricultura de la Región si no asumimos que el modelo intensivo actual está agotado y que solo una planificación valiente basada en la sostenibilidad y el interés general evitará que cada crisis hídrica sea peor que la anterior”.
