Redacción •  Actualidad •  29/01/2026

«El transporte no necesita más dietas exentas de IRPF, necesita salarios reales y el fin de la impunidad»

  • El sector de Carretera y Logística de FSC-CCOO denuncia que la dieta como salario encubierto es un fraude sistémico que permite a las empresas ahorrar costes a costa de la protección social futura de las personas trabajadoras.
«El transporte no necesita más dietas exentas de IRPF, necesita salarios reales y el fin de la impunidad»

Ante el comunicado de las patronales Fenadismer y Anetra, en el que solicitan al Ministerio de Hacienda una actualización de las cuantías exentas de IRPF para las dietas de las y los conductores, desde el sector estatal de Carretera y Logística de FSC-CCOO queremos denunciar que esta medida, bajo una apariencia de «recuperación de poder adquisitivo», esconde en realidad una estrategia para consolidar y ampliar el fraude masivo en las cotizaciones a la Seguridad Social.

La dieta como salario encubierto es un fraude sistémico en el sector. Actualmente, gran parte de la retribución variable que perciben las personas conductoras por encima de los mínimos de convenio se abona bajo el concepto de «dietas». Estas cantidades no obedecen a gastos reales de manutención, sino que son salario variable camuflado para evitar el pago de IRPF y, sobre todo, de cotizaciones sociales.El uso abusivo de esta figura permite a las empresas ahorrar costes a costa de la protección social futura del trabajador o trabajadora tanto en caso de incapacidades temporales como desempleo o jubilación. Pedir la actualización de la exención de dietas sin exigir la justificación del gasto (ticket o factura) es pedir barra libre para el fraude y la reducción de los ingresos del sistema de Seguridad Social.

Contrariamente a lo que alega la patronal, estimamos que cada conductor/a realiza una media de 3 horas diarias (entre horas de presencia y extraordinarias) que no son abonadas ni cotizadas, por lo que desaparecen de las nóminas o son «compensadas» de forma ilegal mediante dietas. Bastaría con contrastar los datos del tacógrafo con las nóminas y las bases de cotización para destapar una impunidad generalizada.

La actualización de las dietas que pide la patronal solo beneficia al empresariado que no quiere pagar impuestos ni Seguridad Social. El sector del transporte no puede seguir siendo el «lejano oeste» de la legislación laboral española. La dignidad de las personas conductoras pasa por salarios base justos y cotizaciones reales, no por limosnas exentas de impuestos.


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