Colectivos sociales y ecologistas exigen la dimisión del consejero de Medio Ambiente tras la ola de incendios en Castilla y León

La reciente ola de incendios que ha arrasado miles de hectáreas en Castilla y León ha desatado una fuerte reacción social y política. Más de quince organizaciones sociales, vecinales, sindicales y ecologistas han convocado concentraciones en varias capitales de la comunidad para exigir el cese inmediato del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y de su director general, el señor Arranz, al considerar que la gestión del operativo ha sido “negligente” y “criminal”.
En apenas dos semanas, los fuegos han destruido amplias zonas forestales y espacios de alto valor ecológico, incluyendo parte de Las Médulas, patrimonio de la humanidad, además de provocar la muerte de cuatro personas que trabajaban en tareas de extinción. “Hemos visto pueblos y vidas arrasadas por completo. Hemos sido testigos de una dolorosa pérdida de biodiversidad”, denuncian los colectivos firmantes en un manifiesto conjunto.
Críticas a la falta de prevención
Los convocantes subrayan que, si bien algunos incendios pueden ser inevitables, “desde luego no son imprevisibles”. Recuerdan que Castilla y León sufrió episodios similares en la Sierra de la Culebra y Zamora hace apenas tres años, lo que, en su opinión, debería haber servido de aviso. “Las olas de calor estaban anunciadas y los informes técnicos reclamaban acciones urgentes desde hace años”, remarcan.
La crítica central se dirige a la ausencia de una política de prevención real y a la “precaria situación” del operativo autonómico de incendios, que según denuncian carece de medios suficientes, de planificación comarcal y hasta de logística básica para garantizar el descanso y la alimentación de las brigadas.
“Ha quedado en evidencia que los planes del Sr. Suárez-Quiñones pasaban por confiar en que la UME y la ayuda exterior paliaran los recursos que él ha negado a esta Comunidad”, afirman en el comunicado, donde acusan a la Junta de mantener una política de “privatización, inacción y enajenación de responsabilidad”.
Reclaman responsabilidades políticas
Entre las organizaciones que firman la petición de dimisión se encuentran Ecologistas en Acción, Izquierda Unida, Podemos, Verdes-Equo, CGT, CNT, STECyL, Valladolid Toma la Palabra y Alianza Verde, entre otras. Todas coinciden en señalar que la Junta ha “abandonado a su suerte” a los pueblos de la comunidad y que el gobierno autonómico “se ha opuesto durante años a aprobar una ley de prevención, a dignificar y asegurar una plantilla estable y a dotarnos de medios propios adecuados”.
“Para la Junta, el territorio de esta comunidad solo cuenta como terreno de explotación económica y no como el entorno en el que vivimos y desarrollamos nuestras vidas”, aseguran los colectivos, que subrayan que la pérdida de vidas humanas y de patrimonio natural es “irreparable”.
El contexto político y social
El malestar social por la gestión de los incendios coincide con un verano especialmente caluroso en España, donde la Agencia Estatal de Meteorología ha confirmado que julio y agosto han sido los más secos y cálidos de la última década. Organizaciones científicas y ecologistas recuerdan que el riesgo de incendios extremos aumenta cada año por efecto del cambio climático y urgen a las administraciones a reforzar las políticas de adaptación y prevención.
Mientras tanto, la Junta de Castilla y León no ha respondido aún a la petición de dimisión, aunque fuentes del Ejecutivo autonómico aseguran que se está trabajando en un plan de evaluación y mejora del operativo.
“Nunca más”
Los convocantes concluyen con un mensaje rotundo: “Exigimos la dimisión de Suárez-Quiñones y de quienes ocupan las direcciones generales. Nunca más. Porque hay vidas y patrimonios irremplazables y porque la Junta jamás podrá compensar lo que se ha perdido estos días por una negligencia criminal”.