Manuela Navarro recibe la Cruz de la Orden del Mérito Civil por su compromiso con la rehabilitación y mejora de su barrio, el Poblado Dirigido de Orcasitas
- En una ceremonia que tuvo lugar ayer en el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez otorgó el alto galardón a la que fuera responsable de Rehabilitación de la FRAVM y presidenta de la Asociación Vecinal Guetaria del Poblado Dirigido de Orcasitas (Usera) por su compromiso vital y el impulso de la modernización de su barrio.
- Gracias al impulso de Manuela Navarro, 90 bloques de viviendas que alojan a 1.900 familias y 9 casas unifamiliares ya han mejorado su eficiencia energética en el marco de un proceso de rehabilitación único.
- La ministra de Vivienda y Agenda Urbana puso en valor la labor y el activismo de Navarro para “cambiar un barrio entero” y “convertirlo en un motor de creación para otros barrios”, y reivindicó la labor de las asociaciones vecinales para garantizar el acceso a viviendas dignas.

En el movimiento vecinal madrileño estamos de fiesta. El Gobierno central, a través de su ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, entregó ayer a la que fuera responsable de Rehabilitación de la FRAVM y presidenta de la Asociación Vecinal Guetaria del Poblado Dirigido de Orcasitas, Manuela Navarro, la Cruz de la Orden del Mérito Civil por su compromiso vital e implicación en la rehabilitación y modernización de su barrio. Lo ha hecho en una ceremonia en el Ministerio en la que estuvieron presentes parte de su familia, el presidente de la Federación Vecinal, Jorge Nacarino, el que fuera durante años responsable de Urbanismo y Vivienda de la federación, Vicente Pérez Quintana, así como una representación de vecinos y vecinas de Orcasitas (Usera) y activistas vecinales de otros barrios como San Pascual (Ciudad Lineal) en los que Navarro ha prestado apoyo y asesoría en cuestiones de rehabilitación y eficiencia energética.
De igual modo, siguieron la ceremonia el secretario de Estado de Vivienda y Agenda Urbana, David Lucas, y la presidenta de la entidad pública estatal Casa 47, Leire Iglesias.

El más que merecido reconocimiento otorgado por el Gobierno es todo un orgullo para el movimiento vecinal madrileño, y tal y como hizo ayer su presidente, la FRAVM felicita a Manuela Navarro este importante gesto, que llega después de años de impulso de la rehabilitación y mejora energética de los edificios del Poblado Dirigido de Orcasitas.
Gracias al empuje de Navarro, 90 bloques de viviendas que alojan un total de 1.900 familias y 9 casas unifamiliares del barrio ya se han beneficiado de obras de reforma y mejora de la eficiencia energética sufragadas con ayudas públicas. Además, 8 bloques y 10 unifamiliares se encuentran en obras en estos momentos y se calcula que en tres años estas mejoras alcanzarán a unos 3.000 hogares. La última novedad, siempre con el impulso de Navarro, es la constitución de una Cooperativa Energética Local para instalar paneles solares en el barrio.

“En estos días de guerra, donde parece que el ser humano ha dejado del ser humano, hay que poner en valor ejemplos de vida como el de Manuela, porque es contribuir también a una sociedad mejor, a una democracia mejor”, destacó ayer la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, quien agradeció a la activista vecinal ser un “ejemplo de ciudadanía”, pero también “a todo el barrio que la ha acompañado”: “Mi reconocimiento a todo el movimiento vecinal que no para, ni quiere, para avanzar en la consolidación del derecho de acceso a la vivienda”.
Rodríguez se refirió de esta manera a la labor de unas asociaciones que, subrayó, contribuyen a “mejorar” las instituciones: “Para que las Administraciones Públicas trabajemos mejor, debemos tener siempre el acicate de la sociedad civil; reivindicando y haciendo de más para conseguir el objetivo”. En este sentido, gracias a Navarro, insistió la ministra, se ha conseguido “cambiar un barrio entero y convertirlo en un motor de creación para otros barrios”.
Por su parte, Manuela Navarro se mostró «verdaderamente honrada de recibir esta distinción, que me motiva para intentar seguir dando lo mejor en beneficio de mi barrio y de otros, por supuesto, así como de mis queridos vecinos”. En este sentido, admitió recibir este reconocimiento “con mucho orgullo, pero también con humildad, teniendo claro que es un impulso para continuar en este camino y comenzar otros proyectos que ayuden a los barrios y a los vecinos”.
