APDHA cree que “Sevilla no necesita ni boinas rojas ni fuerzas especiales, sino un Ayuntamiento que cuide de sus barrios y de su gente”
- Pro Derechos Humanos denuncia que “las ocurrencias del alcalde de Sevilla no solo recortan derechos y tienen un tufo ideológico retrógrado, sino que suponen un despilfarro de dinero público y no contribuyen a mejorar la vida de los vecinos y vecinas de la ciudad”.
- El Ayuntamiento de Sevilla difundió un vídeo en el que se vincula con problemas de seguridad a vecinos del barrio cuyos rostros no se han pixelado, por lo que podrían denunciar al Consistorio por haber atentado contra sus derechos.
- La última iniciativa aprobada por PP y Vox es la prohibición del uso del burka en dependencias municipales, a pesar de que “no existe un problema real en nuestra ciudad y que el propio gobierno municipal reconoce que la medida no se podrá aplicar”.

Sevilla, 23 de marzo de 2026. La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) quiere mostrar su “más absoluto desconcierto y estupor ante la última ocurrencia de José Luis Sanz, alcalde de Sevilla, quien la pasada semana anunció la creación del autodenominado «Grupo de Apoyo y Reacción (GAR) de la Policía Local”, que estaría supuestamente compuesto por hasta 36 “agentes llamados a ser la élite del cuerpo”, tal y como el propio Consistorio aseguraba en un comunicado de prensa. La primera tarea de dicho grupo, caracterizado por vestir un uniforme diferente al del resto de agentes y en el que destaca una boina de color rojo o carmesí, ha consistido en su despliegue en la barriada de El Cerezo y en zonas aledañas del distrito Macarena. Varios socios de APDHA han podido comprobar in situ cómo los agentes de esta nueva unidad han estado practicando identificaciones arbitrarias de vecinos y vecinas de la zona por su perfil racial, lo que de facto supone una conducta profundamente discriminatoria. Además, se da la circunstancia de que ni el Ayuntamiento ni la Policía Local tienen competencias en materia de extranjería.
Además, en las propias redes sociales del Ayuntamiento de Sevilla se ha publicado un vídeo que muestra a personas migrantes y/o racializadas a los que los agentes requieren su documentación al mismo tiempo que quien parece ser el jefe o intendente de la nueva unidad policial afirma que esta realizará su labor “en zonas marginales y de especial conflictividad social”. La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía cree que el Ayuntamiento de Sevilla podría haber vulnerado gravemente los derechos de las personas que aparecen en este vídeo, cuyos rostros no han sido ni siquiera pixelados y a quienes se vincula con problemas de seguridad pública. La publicación de las imágenes, sin garantizar el anonimato de las personas que en ellas aparecen, las habilitaría para acudir a instancias judiciales y ejercer las acciones legales pertinentes contra el Consistorio para garantizar sus derechos.
APDHA entiende que estas prácticas “son profundamente discriminatorias” y señala que “el gobierno municipal de Sevilla demuestra, además, su desconocimiento de la realidad cuando llega a afirmar que El Cerezo y sus barrios aledaños son una zona marginal, algo que estigmatiza al barrio y que sus vecinos y vecinas no compartimos”. La entidad andaluza recalca que “Sevilla no necesita ni boinas rojas ni fuerzas especiales, sino un Ayuntamiento que cuide de sus barrios y de su gente”. En este sentido, APDHA explica que “los problemas que afectan a la barriada de El Cerezo y a otras zonas próximas tienen su causa en la falta de inversión y en el abandono institucional, así como en el recorte de recursos para la atención a personas en situación de vulnerabilidad”, como, por ejemplo, el recorte de plazas en el albergue municipal que PP y Vox pactaron para los presupuestos municipales de 2025. APDHA cree que “las carencias y los problemas que sufren los vecinos y vecinas de la Macarena y de otras zonas de Sevilla se han convertido ya en estructurales durante las últimas décadas y no se solucionan simplemente con enviar más policía, sino que requieren una mayor inversión municipal, un refuerzo de los recursos y servicios públicos, de mediación y, por supuesto, de una mayor participación de los propios vecinos y vecinas, a quien se debe escuchar”.
Pro Derechos Humanos denuncia además que “las ocurrencias del alcalde de Sevilla no solo recortan derechos a la ciudadanía y tienen un tufo ideológico retrógrado, sino que están suponiendo un importante despilfarro de dinero público y no contribuyen a mejorar en nada las condiciones de vida de los vecinos y vecinas”. La entidad considera que “es absolutamente bochornoso, por ejemplo, que el gobierno municipal de una ciudad como Sevilla, que acumula según todos los índices estadísticos los barrios más pobres de todo el Estado español, se gaste más de 100.000 euros en canapés para las recepciones oficiales de la Feria”, tal y como se conoció hace escasas semanas. Y, de la misma manera, la entidad andaluza recuerda que el desfile conmemorativo que el Ayuntamiento de Sevilla organizó para celebrar los 500 años de la boda de Carlos V e Isabel de Portugal costó a las arcas públicas la friolera de 186.340€.

“A estos gastos más que cuestionables hay que sumar”, señalan desde APDHA, “el coste que suponen las oficinas antiaborto y antiokupación”, puestas en marcha en virtud de los acuerdos firmados entre PP y Vox, “las cuales solo están sirviendo para contratar a personas reseñadas públicamente por su vinculación a determinadas posiciones políticas, puesto que el Ayuntamiento no tiene ni siquiera competencias en estas materias”. El Consistorio también ha anunciado recientemente lo que define como un “cambio del modelo de limpieza de los colegios públicos”, que, en realidad, como explica APDHA, “supone la privatización de facto de un servicio público esencial”.
La delegación en Sevilla de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía considera que “en una ciudad como Sevilla, con gravísimos problemas de pobreza y exclusión social, es absolutamente inmoral que el Ayuntamiento esté derrochando fondos públicos de esta forma” y cree que “ese dinero público debería invertirse en servicios sociales, en recursos asistenciales para población vulnerable y en aumentar las partidas para revertir el abandono y la falta de limpieza que sufren la mayor parte de los barrios de Sevilla”.

El pasado jueves, además, en virtud de un nuevo acuerdo entre PP y Vox, el Ayuntamiento de Sevilla aprobó la prohibición del acceso a dependencias municipales a quienes usen elementos como el burka, el niqab o prendas similares. Desde APDHA explican que “se trata de una polémica estéril y artificial, y el propio gobierno municipal ha reconocido que no puede aplicar la medida aprobada”. La entidad explica que, “aunque fuera verdad que existe un problema en cuanto que a muchas vecinas de Sevilla se les impusiera el uso de estas prendas, privarlas del acceso a edificios municipales solo supondría agravar su situación y privarlas de más derechos”.
APDHA cree que el alcalde de Sevilla y su gobierno municipal “no solo no están siendo capaces de dar respuestas a los graves problemas que padece la ciudad, sino que se dedican a crear polémicas estériles y, más grave aún, a aumentar la frustración y la tensión que se vive en numerosas zonas como consecuencia del abandono municipal”. La entidad lamentan que “quienes gobiernan la ciudad no están a la altura de lo que los vecinos y vecinas de Sevilla necesitan y merecen”.
