La Tienda Republicana

Castilla y León se manifiesta contra los recortes en Sanidad

26/01/2019

Manifestaciones multitudinarias en los principales municipios de Castilla y León han protestado por la situación de la sanidad pública en la región, afectada por los recortes tras un año de movilizaciones sin que el gobierno autonómico tome medidas.

Cabecera de la manifestación en Valladolid / @cs_lamolinera

Las calles de las principales ciudades de Castilla y León han albergado multitudinarias movilizaciones para protestas contra la situación de la sanidad pública, cuando se cumple un año de la movilización Nos Duele la Sanidad, que en enero de 2018 ya puso de manifiesto el malestar de la población ante la gestión del gobierno autonómico del Partido Popular.

Las plataformas y organizaciones convocantes han señalado que, lejos de solucionarse los problemas que vienen señalando desde entonces, a lo largo del último año la situación se ha agravado, con la pérdida de personal sanitario, el cierre de centros de salud de atención primaria y unos presupuestos aún más exiguos a para las partidas de sanidad pública.

Las Plataformas en Defensa de la Sanidad Pública de Castilla y León han apuntado de manera directa al consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, cuya dimisión exigen. Según las plataformas, su gestión ha conducido al colapso de los servicios de salud de la comunidad, mientras destinan recursos a la propaganda institucional para ocultar la situación real en la que se encuentra.

Denuncian que la línea de privatizaciones, el altísimo nivel de interinidad de los empleados y el falseamiento de la listas de espera y datos de atención afectan de manera dramática a la población. Así mismo apuntan a la política de recortes en los recursos de atención primaria como una de las causas de despoblación de muchos municipios de Castilla y León.

 

Lea el manifiesto completo de las convocatorias:

Ha transcurrido un año desde aquel Enero de 2018 en el que una marea humana clamando a favor de la Sanidad Pública, gentes procedentes desde los más diversos puntos de Castilla y León, llenó las calles de Valladolid al grito de “Nos duele la Sanidad”.

Hoy las cosas están peor. No en vano, hemos pasado el verano más conflictivo que se recuerda, especialmente por los innumerables consultorios de nuestros pueblos exhibiendo en sus puertas el consabido cartel: “hoy no se pasa consulta”. Y después hablan de despoblación, como si de una maldición inevitable se tratara.

Mientras el servicio público de salud se desmorona, los reclamos publicitarios y las cuentas de resultados del negocio privado de la salud crecen; en el camino, miles de personas desprotegidas en su derecho a una atención sanitaria de calidad e igualitaria. A la visión autocomplaciente de los políticos de la Junta, revestida de ratios y estadísticas con que poder adornarse, la preocupación y desesperación de las personas usuarias que viven el día a día de la desatención.

Como capitán de este barco a la deriva un Consejero “quemado” –y un Gobierno que le cobija– incapaz de gestionar, que elude su responsabilidad y que compendia todas las sospechas del obediente colaborador en urdir un camino, iniciado hace décadas, para llevarnos a estos resultados.

Por ello, las Plataformas en Defensa de la Sanidad Pública de C.y L. consideran que este Consejero es el primer lastre del que desprenderse para revertir la actual situación. Consejero, bien sea porque no sepa, no pueda o no quiera, ¡dimita!.

Nos queda la esperanza. La sociedad de C.y L. que se organiza para defender una de las joyas con que presumía: su Sanidad. Son ya todos los sectores afectados quienes se movilizan: usuarias, trabajadores de la salud, ayuntamientos… ; organizaciones vecinales, sindicales, políticas y plataformas sociales en defensa de la sanidad pública, que nacen en todas las comarcas y ciudades importantes de la Comunidad, proporcionando un cauce organizado para hacer valer todas las demandas; en la calle, en las instituciones públicas, en las mesas de negociación, en los consejos de salud… .

Este el principal aval de regeneración de un sistema sanitario público que quieren arrebatarnos. Todas las personas juntas para gritar ¡Nos sigue doliendo la Sanidad! y desde ese clamor volver a congregar a todas las castellanas y leoneses en la ciudad de Valladolid el 26 de Enero, para hacer valer las pretensiones que hace un año ya reclamábamos:

  • Acabar de una vez por todas con los recortes de los años pasados y conceder un mayor peso en los presupuestos a la atención primaria, especialmente en el medio rural.
  • Recuperar todo el empleo perdido en el sistema sanitario público y dignificar el trabajo de sus profesionales.
  • Reducir todas las listas de espera, las quirúrgicas y las diagnósticas, eliminando los conciertos con la sanidad privada.
  • Fortalecer un modelo de sanidad 100% público y acabar con el modelo público-privado del HUBU, una sangría para las arcas públicas de esta Comunidad.
  • Impulsar programas de prevención y promoción de la salud en el ámbito de la atención primaria.
  • Introducir la perspectiva de género en el análisis de los problemas de salud y en la promoción de la misma.
  • Acercar la atención especializada y hospitalaria a los núcleos rurales de población alejados de los hospitales de área.
  • Regular por Ley la restitución del derecho a recibir asistencia sanitaria para todas las personas que residan en nuestro territorio.
  • Nombrar a los responsables de las gerencias atendiendo a su perfil profesional e introducir medidas de transparencia en su gestión económica.
  • Cumplir rigurosamente la Ley de Incompatibilidades del personal sanitario, hasta una nueva regulación de la dedicación exclusiva para quien trabaje en la sanidad pública.
  • Poner en funcionamiento cauces eficaces de participación social y profesional en todos los niveles del sistema sanitario.

Es una causa justa que enlaza con otras en defensa de lo público, así en la enseñanza como en las pensiones, la dependencia u otros servicios sociales que están para proteger los derechos básicos de las personas. Somos muchas y no estamos solas.