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La caza a examen en Extremadura

23/09/2018

Las ONG de conservación de la naturaleza presentaron una serie de reclamaciones al sector cinegético y a la Administración en el Consejo Extremeño de Caza que se celebró el 14 de septiembre en Badajoz. Piden modificaciones en la Ley de Caza de Extremadura para acabar con prácticas cinegéticas crueles con los animales, mejorar el control del furtivismo y afrontar medidas urgentes para reducir o suspender la caza de especies en grave declive.

Zorro / Juan Lacruz / Wikimedia

Pese al aparente clima de tranquilidad e incluso cierta autosatisfacción que aparenta reflejar el sector cinegético y la Administración, lo cierto es que para las ONG de conservación de la naturaleza ADENEX, AMUS, ANSER, DEMA, Ecologistas en Acción, Ecologistas Extremadura, Fundación Global Nature, Grus, SEO BIrdlife y Sociedad Extremeña de Zoología, la caza en Extremadura tiene serias deficiencias que deben ser corregidas cuanto antes y así se transmitió en el Consejo Extremeño de Caza:

1.- Especies en declive

Desde hace ya varios años, es sabido por todos que hay varias especies cinegéticas en franco declive. Para alguna de ellas, como la tórtola común o europea, el declive es tan fuerte que está a punto de alcanzar los criterios que la convertirían en una especie protegida. Otras como la codorniz y la perdiz siguen descendiendo de forma constante. En el caso de la tórtola común, la propia Comisión Europea acaba de aprobar un Plan de Acción para su Conservación, que recomienda a los estados miembros tomar medidas inmediatas para reducir la presión cinegética sobre la especie hasta que se recupere. En Extremadura, esta petición ha caído en saco roto, ya que ni el sector, ni la Junta de Extremadura han introducido ninguna medida de reducción de la presión cinegética durante la media veda de este verano.

Las organizaciones consideran que una posible solución sería una moratoria en la media veda unos años que permita recuperarse a las poblaciones, especialmente a la tórtola.

2.- Nueva Ley de Caza

La caza no solo mata, sino también maltrata. Inciden aquí en el uso de realas, y el posterior abandono de los perros, la caza del jabalí con lanza, la caza con perros en madriguera por su crueldad ya que los perros matan a las crías de zorro en su guarida y por la posibilidad de que en las madrigueras haya especies protegidas que sean matadas por los perros, lo que además al no estar presentes Agente de Medio Natural es difícil constatar.

El control sobre este depredador, el zorro, afirman que debe hacerse con otros métodos, pero sobre todo, debe basarse en la detección de las causas de la sobrepoblación de zorros donde la hay. Si no se eliminan estas causas (normalmente relacionadas con actividades humanas) por muchos zorros que se maten, otros ocuparán ese nicho ecológico que está propiciando una población excesiva. Por eso se pide también que la nueva Ley de Caza de Extremadura suspenda la modalidad de caza menor de suelta para abatimiento inmediato, una modalidad poco deportiva, que se está poniendo de moda ya que garantiza la caza aunque las fincas estén prácticamente vacías de animales silvestres, simplemente se compran y sueltan cientos de conejos o perdices de granja para dispararles. Un efecto de esto es el tanto por ciento de estos animales que se libran de este triste destino, para acabar desorientados en el medio natural y ser presa fácil de zorros y otros depredadores, que no paran de aumentar en estas zonas.

Para estas organizaciones estos ejemplares pueden romper el equilibrio natural de esa especie u otras con el mismo nicho ecológico, además estos ejemplares pueden ser vectores para la transmisión de enfermedades a nuestras poblaciones genuinas.

Recuerdan que el hacinamiento de ejemplares en las granjas puede provocar incluso la aparición de nuevas enfermedades, uno de los mayores peligros para la biodiversidad es el contacto con especies exóticas o criadas en cautiverio, los animales que se sueltan generalmente no tienen  un control médico ni zoosanitario.

3.- Derecho a no cazar

La caza, afirman que limita derechos de la mayoría de los ciudadanos. Existen 800.000 cazadores aproximadamente en España suponen un 4% de la población española y la actividad cinegética afecta a un 80% del territorio nacional. Consideran que existe una clara descompensación del uso del territorio.

Los enclaves, es decir, terrenos rodeados por los cotos de caza pero que no son terrenos de caza, ahora mismo son utilizados por los cazadores sin permiso de sus dueños, la Ley así se lo permite. Igual que permite que los cazadores ocupen en sus acciones, caminos públicos, orillas y otros terrenos públicos sin avisar a otros usuarios (caminantes, ciclistas, excursionistas, etc).

Las ONG ambientales piden que se reforme la Ley de Caza para que no se pueda cazar en un enclave sin permiso de su propietario y que las acciones de caza que tengan previsto ocupar caminos u otros espacios públicos, sean anunciadas también públicamente con antelación. En este sentido piden que se valoren los derechos de otros usuarios del medio natural y que en aquellos casos que sea necesario, se limite la ocupación por las acciones cinegéticas sólo a aquellas que estén justificadas.

4.- Mayor control del furtivismo y de las autorizaciones especiales

Las organizaciones han constatado  que a menudo se usan permisos especiales fuera de la temporada de caza  para cazar especies que no son objeto de la misma, y que resulta muy difícil el control por parte de Agentes de medio natural y del SEPRONA que en muchos casos ni siquiera están enterados de que se van a desarrollar, además en bastantes casos se solicitan por daños  inexistentes o en parajes con nulo aprovechamiento agro-ganadero.

Debido a factores como la emergencia sanitaria por tuberculosis en el ganado y a la declaración de daños sobre cultivos, están proliferando de forma notable las autorizaciones para cazar fuera de los periodos hábiles, prácticamente durante todo el año y a lo largo y ancho de toda Extremadura. Llama la atención el hecho de que no se establezca como obligatoria la presencia de un agente de medio natural en dichas acciones, bastando con comunicar el día. Toda esta situación, conduce a un cierto descontrol sobre la caza fuera de temporada y aumenta la posibilidad de que prolifere el furtivismo y que aumenten las posibilidades de accidentes de caza con otros usuarios del medio natural que desconocen la presencia de cazadores en fechas no habituales y lugares indeterminados.

5.- Perdiz con reclamo

 También han pedido se deje de cazar, aparte del maltrato a los animales salvajes enjaulados, se utiliza el celo de un animal para matarlo, lo que a su juicio podría incumplir la ley 42/2007 del patrimonio natural y de la biodiversidad que impide cazar especies en época de reproducción.

6.- Edad de cazar

Solicitan que no se autorice la caza a partir de los 14 años, también consideran inaceptable las charlas promoviendo la caza entre los escolares y financiadas por el gobierno regional. Les parece chocante que si no se puede consumir alcohol hasta los 18 y no se puede conducir hasta los 18 se pueda disparar un arma de fuego a los 14.