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CEAR espera que el gobierno afronte y lidere el desafío de una nueva política de asilo en España y la UE

18/06/2018
  • La entidad reclama que se aborde con urgencia la eliminación de las ‘devoluciones en caliente’, la puesta en marcha de vías seguras, un protocolo unificado ante las llegadas marítimas y mejorar el sistema de asilo.
  • El año pasado los países de la UE incumplieron “clamorosamente” sus compromisos de acogida. Su política hacia las personas refugiadas parece limitarse a la de “cuanto más lejos, mejor”.
  • CEAR denuncia la actitud de los líderes mundiales ante un drama que afecta ya a 70 millones de personas en el mundo.

Madrid (18 de junio de 2018).La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) espera del nuevo Gobierno “valentía” para tomar las medidas necesarias con el fin de afrontar con urgencia los retos del asilo en nuestro país y lidere una nueva política española y europea que no dé la espalda a las personas refugiadas, según trasladó en la presentación de su Informe Anual.

Tras los primeros pasos del Gobierno en relación a la embarcación ‘Aquarius’ y las declaraciones sobre la posible retirada de las concertinas, la entidad instó al Ejecutivo asegurar el respeto de los derechos humanos en nuestras fronteras con medidas como la eliminación de las ‘devoluciones en caliente’, la puesta en marcha de vías seguras, adoptar un protocolo unificado ante las llegadas marítimas y hacer lo necesario para mejorar el sistema de asilo.

La organización adelantó que a mediados del mes de mayo las solicitudes de asilo en nuestro país alcanzan las 17.000, con lo cual se podría superar el récord de peticiones del año pasado (31.120), al tiempo que recordó que en 2017, el 65% de estas solicitudes fueron rechazadas, por lo que la tasa de reconocimiento se situó 10 puntos por debajo de la media europea.

“Además de celebrar la decisión de acoger a las personas rescatas por el ‘Aquarius’, el Gobierno tiene que adoptar medidas que permitan afrontar este incremento de solicitudes de asilo y llegadas por mar a España”, destacó la secretaria general de la entidad, Estrella Galán. 

Desde CEAR apuntan que actualmente se han acumulado más de 43.000 peticiones de asilo pendientes y el tiempo medio para resolverlas supera el año, lo que ha provocado graves problemas en el sistema.

Europa: regateo y criminalización

Según CEAR, el de 2017 pasará a la historia no solo como el año que la Unión Europea “falló clamorosamente” a los refugiados con el incumplimiento de los acuerdos de acogida y recibiendo apenas un tercio de las personas comprometidas a través de los programas de reubicación y reasentamiento. Además, se ha utilizado la criminalización de las organizaciones de rescate en el Mediterráneo como cortina de humo para invisibilizar las consecuencias de las política de blindaje de fronteras de la UE.

“En un año en el que más de 3.100 personas perdían la vida tratando de llegar a Europa, la preocupación de muchos estados de la UE pareció centrarse en poner trabas a la labor de las ONG y mantener lo más lejos posible, aunque sea en condiciones de esclavitud, a quienes trataban de poner a salvo sus vidas”, lamentó Galán. Además, hechos como el sucedido recientemente con la embarcación ‘Aquarius’ confirman, según CEAR, esta política reducida a “cuanto más lejos, mejor”, algo que iría “en contra de todo lo que el proyecto europeo dice representar”.

Para evitar que situaciones como esta vuelvan a producirse, desde CEAR señalan la necesidad de un mecanismo de coordinación regional con corresponsabilidad de todos los Estados miembro para organizar los rescates, desembarcos y posterior reubicación. “Es el momento de dar un paso hacia un verdadero  Sistema Europeo Común de Asilo”, destacó Galán, algo que para la entidad “por desgracia, está cada vez más lejos”.

“Un éxodo sin precedentes”

Según CEAR, en 2017 se superaron los 70 millones de personas obligadas a vivir fuera de sus hogares, una cifra similar a la suma de la población de España, Portugal y Grecia, lo que supone “el mayor éxodo jamás registrado”.

Al mantenimiento de conflictos de larga duración como Siria, Afganistán, Palestina, República Democrática del Congo, o Sudán, se unen persecuciones que afectan a miles de personas como la que vienen sufriendo los rohingya en Myanmar, o la que se produce en Centroamérica debido a la acción de las maras.

“Nuestros líderes mundiales actúan como niños que se tapan la cara y creen que así desaparece un problema, dejando en los países con menos recursos la responsabilidad de ofrecer acogida a millones de personas”, denunció Galán. Actualmente, 8 de cada 10 personas refugiadas viven en países empobrecidos como Turquía -donde viven más que en los 28 países de la UE juntos- Pakistán, Uganda o Líbano.

A esto se une que, debido a las políticas de externalización y blindaje de fronteras, los desplazamientos forzosos tienen cada vez mayor riesgo. A lo largo de 2017, al menos 6.163 personas fallecieron en su trayecto migratorio. Más de la mitad en el Mediterráneo, que un año más siguió siendo la ruta más mortal del mundo.

Éxodo de los Ronhingyas

Información complementaria: solicitudes de Asilo por Comunidades Autónomas

Según estimaciones de CEAR, las solicitudes de asilo por Comunidades Autónomas en 2017 fueron aproximadamente las siguientes:

Andalucía: 3.300; Aragón: 350; Asturias: 360; Canarias: 820; Cantabria: 160; Castilla y León: 760; Castilla - La Mancha: 350; Cataluña: 3.900; Ceuta: 200; Comunitat Valenciana: 2.300; Extremadura: 120; Galicia: 630; Illes Balears: 200; Madrid: 11.200; Melilla: 2.800; Murcia: 950; Navarra: 175; País Vasco: 970; La Rioja: 60. *Además se produjeron 1.415 solicitudes por la vía del reasentamiento.