Ecologistas en Acción celebra el reconocimiento como víctimas de la dictadura a las mujeres del Patronato de la Mujer
- Las mujeres supervivientes, representadas bajo el paraguas de la asociación Desterradas Hijas de Eva, han asistido al acto que el Gobierno ha organizado esta mañana para reconocer como víctimas a 53 mujeres que fueron encerradas en el Patronato de Protección a la Mujer.
- En sus discursos, las supervivientes Consuelo García del Cid, Paca Blanco y Pilar Dasi han mostrado su satisfacción por este primer paso imprescindible para entrar en la Ley de Memoria Democrática, y han solicitado al ministro de Justicia que asuma la responsabilidad para continuar el camino hacia la justicia y la reparación.
- Ecologistas en Acción se suma a la celebración y a las reivindicaciones de las mujeres víctimas, entre las que se encuentra Paca Blanco, integrante de la organización ecologista, activista antinuclear y por el derecho a la vivienda.

El Patronato de Protección a la Mujer fue una institución franquista, creada en 1941 y clausurada en 1985, que encerró y torturó a miles de mujeres jóvenes por contravenir la moral sexual del nacional-catolicismo. Hoy, 53 de sus supervivientes han recibido, de parte del Gobierno de España, el reconocimiento de víctimas de la dictadura, un paso por el que lleva trabajando más de una década la asociación Desterradas Hijas de Eva.
En el acto de homenaje –organizado por los ministerios de Política Territorial y Memoria Democrática; Igualdad; y Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes; junto a la Comisionada para la celebración de los 50 años de ‘España en Libertad’– han participado tres de las mujeres víctimas y representantes de la asociación que tiene tiene como objetivo exigir a la Iglesia Católica Española y al Gobierno de España medidas de reparación y memoria histórica. Denuncian el olvido de las Administraciones y de las instituciones religiosas durante más de cuarenta años, y exigen medidas de reparación para las miles de mujeres de entre 16 y 25 años que durante el franquismo y los diez primeros años de democracia estuvieron recluidas sin juicios, delitos, sentencias ni pruebas.
Además de mostrar su satisfacción por esta medida porque “es muestra de que estamos avanzando después de estar tantos años en el olvido” y de celebrar “un paso previo exigible para entrar en la Ley de Memoria Democrática”, las mujeres víctimas reclaman que se ponga en marcha cuanto antes una comisión de investigación a la que el ministro de Justicia, Félix Bolaños, se ha comprometido.Desde Desterradas Hijas de Eva solicitan que en dicha comisión –que debe ser de composición mixta, interdisciplinar y con dotación económica– estén presentes tres investigadoras integrantes de su asociación, Belén López Cillero, Maria Palau Galdon, Marta García Carbonell. Su trabajo resulta necesario para contribuir en la labor de rescatar expedientes a manos de las congregaciones religiosas que sostuvieron el Patronato, los libros de contabilidad con información sobre los talleres y todos los datos que puedan arrojar algo de luz para recuperar la memoria histórica.
Consuelo García del Cid, presidenta de la asociación de víctimas, ha abierto su discurso agradeciendo a la ministra de Igualdad, Ana Redondo, el reconocimiento y recibimiento, y solicitando al ministro de Justicia que asuma la responsabilidad ya que el Patronato dependía de su ministerio. También ha relatado algunos de los horrores vividos en estos reformatorios en los que se vulneraron los derechos humanos, se robaron bebés y en los que muchas de las mujeres encerradas se quitaron la vida, y ha remarcado la importancia de dar más pasos.“Es tan necesaria como urgente una comisión de investigación. Pero no se demoren en el tiempo, porque somos todas muy mayores, y en este largo camino de lucha que se ha prolongado 15 años, hemos perdido a tres grandes supervivientes que lucharon con nosotras hasta el final: Encarna Hernández Clotet, Majo Ortigosa y Raquel Castillo”, ha declarado García del Cid.
Por su parte, Pilar Desi, ha manifestado que “todas y todos tenemos el deber de ir más lejos, fundamentalmente porque venimos de un silencio muy largo”. En su discurso ha explicado que las palabras “verdad, justicia y reparación” no son un mero eslogan sino una apuesta política. Para ello, ha destacado el valor de los testimonios de las mujeres que pasaron por el Patronato, porque “tienen valor documental y ponen voz a las víctimas”. Además, ha apuntado que “lo que no se resuelva, se repite” y que estos testimonios “permiten cernir una parte de nuestra historia reciente”
La última de las mujeres víctimas en hablar ha sido Paca Blanco, también superviviente y activista de Ecologistas en Acción, quien ha hecho hincapié en que no puede haber justicia si no se reconocen los delitos y no hay responsables y ha señalado medidas claras para una reparación del daño: “Que a ninguna de nosotras las falte un techo donde vivir; que tengamos una pensión digna que nos permita comer y pagar el alquiler; que podamos pagar los recibos, los medicamentos, los especialistas, fisioterapeutas y psicólogos que, muchas veces, no cubre la seguridad social; que podamos pagar gafas, audífonos, tratamientos dentales, rehabilitación, andadores o sillas de ruedas cuando lo necesitemos”.

Del olvido al reconocimiento
El homenaje del Gobierno a las víctimas del Patronato de la mujer ha llegado después de “una década en la que Consuelo García del Cid ha luchado contra viento y marea para sacarnos del olvido, contactar con todas las mujeres y organizarnos”, ha afirmado Paca Blanco.
Un punto de inflexión en este camino tuvo lugar el 10 de junio de 2025 cuando la Conferencia Española de Religiosos realizó un acto de reconocimiento y petición de perdón a las supervivientes del Patronato. Un acto que las mujeres supervivientes celebraron pero consideraron insuficiente ya que, más que perdón, lo que exigen es “verdad, justicia y reparación”. Un acto, también, cuyo enfoque les pareció insuficiente porque no se reconocía como víctimas a la totalidad de mujeres que fueron encerradas y porque se limitaron a hablar de excesos del franquismo y de algunas personas, no de toda la institución.
A pesar de ello, el perdón de la Conferencia Española de Religiosos sirvió “para dar visibilidad y notoriedad a esta lucha”, en palabras de Blanco. En los últimos meses, la asociación Desterradas Hijas de Eva ha incrementado su actividad pública y su trabajo de incidencia política y sensibilización, especialmente con charlas en institutos y centros educativos.
“No fue sólo la dictadura franquista. La democracia también nos robó 15 años. Queremos salir de ese olvido, que la comisión de investigación empiece ya a trabajar y que se reconozca lo ocurrido para poder reparar el daño causado. Porque después de todo lo que hemos vivido, lo mínimo es poder vivir nuestros últimos años con dignidad”, ha concluido Paca Blanco.
Loli, víctima de maltrato en el Patronato de Protección a la Mujer: "El jardinero hacía lo que quería contigo, de todo"
— Hora 25 (@Hora25) March 19, 2026
Un reportaje de @laurabermejodlfhttps://t.co/brSeCIjRJ0 pic.twitter.com/AlUVjdZyRP
