20 años del Algarrobico: La Historia Real de David contra Goliat y la solitaria Lucha de Salvemos Mojácar
- El incierto futuro y los mil Algarrobicos existentes y por venir.
- Salvemos Mojácar señala a las entidades ecologistas «traidoras» que en su afán de protagonismo se sacan fotos con el Ayuntamiento y las administraciones lavándoles la cara y justificando su inacción.
- Señala tambien a la total falta de voluntad de las administraciones, que llevan décadas delinquiendo y atentando contra el medio ambiente, y a las juezas que no están actuando debidamente, y lamenta que se haya engañado al pueblo de Carboneras con falsas promesas sin más afán que polarizar.

El próximo 23 de febrero a las 5 de la tarde se cumplirán 20 años de la histórica paralización del Hotel del Algarrobico, instada por el Juez Rivera a instancias de la denuncia interpuesta por Salvemos Mojácar y el Levante Almeriense, la organización que, no solo inició la lucha contra el hotel en total soledad sino que ha mantenido y sigue manteniendo hasta la actualidad la mayor parte de las más de 40 causas judiciales.
Corría el año de 2005. La asociación Salvemos Mojácar y el Levante Almeriense llevaba un año de actividad y estaba realizando un ambicioso informe que sacó a la luz los planes de todo el Levante almeriense de construir 500.000 viviendas. Cuando su presidente, Jaime del Val, vio el monstruo de Algarrobico lo primero que hizo fue contactar con el resto de asociaciones ecologistas de la zona para ver qué se estaba haciendo. Del Val convocó una reunión que se celebró en el pueblo de Cabo de Gata. La sorpresa fue esta: NADA. Ni se estaba haciendo ni se pretendía hacer. Del Val no daba crédito y propuso firmemente emprender acciones, con otros, si se unían, o en solitario desde Salvemos Mojácar, a lo que sorprendentemente recibió críticas varias.
Del Val emprendió una cruzada contra el hotel en total soledad. Según El Pais: “un hombre contra un hotel”, que dió “un puñetazo al mastodonte”. Primero buscando abogados que pudieran llevar el caso hasta que dio con José Ignacio Domínguez, que se ha encargado magnífica y altruistamente de ello hasta hoy, tanto el pleito inicial como los más de 30 que han ido surgiendo en paralelo.
Del Val también armó el caso recorriéndose durante tres semanas los pasillos del ayuntamiento, las diversas consejerías de la Junta en Almería, así como la Dirección General de Costas, reuniendo las evidencias y argumentos principales que resultaron en las cuestiones principales de: ocupación de suelo protegido y de la servidumbre de Costas, más algunas secundarias como temas de caducidad, y los numerosos detalles en los que, como ya se sabe, reside el diablo; argumentos que después Domínguez elaboró en la demanda, que, junto con el peritaje, permitió la paralización decretada por el juez Jesús Rivera.
Del Val también lo comunicó a Greenpeace cuya coordinadora María José Caballero le respondió diciendo que les parecía muy grave e iban a actuar, lo que hicieron poco antes de dictarse la paralización.
El recurso contencioso-administrativo fue presentado por Salvemos Mojácar en el juzgado de Almería en verano de 2005 y admitido a trámite con gran celeridad el 16 de septiembre. En respuesta al recurso y petición de medida cautelar de Salvemos Mojácar, el juez Jesús Rivera dictó el auto de la paralización del 21 de febrero, notificado el 22 y hecho efectivo con la paralización el 23 de febrero de 2006 a las 17’00.
El mito de David contra Goliat, a veces, funciona.
Entidades Ecologistas «Traidoras» y Administraciones Criminales
A partir de ahí sí se fueron sumando colectivos que inicialmente habían cuestionado actuar contra el hotel (quizás por los vínculos que algunas tenían con una política autonómica en la que Los Verdes gobernaba con el PSOE en una Junta de Andalucia que había promovido el hotel, y por la manera en que el ecologismo institucionalizado suele evitar los asuntos más incómodos), organizaciones que no pocas veces han intentando arrogarse un protagonismo que no les corresponde, ninguneando el papel central de Salvemos Mojácar (una actitud depredadora que por desgracia está a la orden del día en el ecologismo).
En los meses siguientes se fue creando movilización social a nivel local, al tiempo que polarización en el pueblo e Carboneras causada por falsas promesas y desinformación.
Algunas de estas entidades ecologistas acaparadoras de protagonismo siguen aun hoy una estrategia blanda y de doble rasero, haciéndose retratar a veces con las administraciones que están eludiendo toda responsabilidad, como el Ayuntamiento de Carboneras. Salvemos Mojácar señala estas actitudes que solo tienden a blanquear la imagen de dichas entidades que llevan décadas cometiendo delitos y atentando contra el medioambiente, y justificar su actual inacción y sus falsas promesas.
¿Y sobre el futuro del hotel?
Desde Salvemos Mojácar se considera que faltan aun muchos años para la demolición: por un lado falta que se reconozca, con 20 años de retraso, la nulidad de licencia por parte del Ayuntamiento para que pueda seguir adelante el otro pleito que Salvemos Mojácar tiene interpuesto pidiendo directamente la demolición. Esto viene años demoránose por la completa falta de voluntad de las administraciones y la más que cuestionable actuación de algunas juezas, como Jiménez Morera, que no estan presionando como deberían al Ayuntamiento.
Precisamente Salvemos Mojácar pidió la recusación de esta jueza en 2023 (como ya hiciera antes con otros jueces relacionados con el caso, algo que otras colectivas no se han atrevido a hacer en estos 20 años) y acaba de volver a pedir su recusación en el pleito contra la DAE del PGOU de Mojacar, pendiente de resolución.
Por otro Salvemos Mojácar desconfía de todo anuncio de las administraciones respecto a expropiaciones y demoliciones y espera que sean sus propios pleitos los que acaben dando al traste con el hotel, si no lo hace antes el cambio climático.
El resurgir de la Burbuja
Mientras, la principal preocupación de la asociación es ver el resurgir de la burbuja inmobiliaria y con ello de una de las actividades más destructivas y que más se deberían vetar en pleno colapso climático, intrínsecamente asociada al turismo masivo y la especulación, aun cuando se disfrace de vivienda pública: la respuesta a la falta de vivienda no puede ser construir más sino dar uso a los millones de viviendas vacías en manos de multipropietarios especuladores, a menudo fondos de inversión internacionales poseedores de miles de viviendas vacías.
Buena prueba de este resurgir en el Levante Almeriense, es el auge de planes urbanísticos devastadores en Mojácar, donde Salvemos Mojácar mantiene 4 recursos contenciosos, o en Palomares.
Lo sorprendente del Algarrobico es que se lograr parar, gracias a la actuación independiente de una pequeña asociación que no sigue ningún dictado de intereses políticos. Lo preocupante son los miles de Algarrobicos existentes que nunca se denunciaron, y los miles por venir.
Frente a eso falta un discurso verdaderamente ecologista que reconozca la gravedad de la debacle ecológica que nos quita el futuro, y asumir que este modelo de civilizatorio del crecimiento infinito es un suicidio colectivo.
