CCOO: «Los salarios ganan poder de compra a la espera del repunte de la inflación por la guerra de Irán»
- El Gobierno debe garantizar recursos públicos para contener el efecto en el incremento de los precios en los hogares que la guerra pudiera ocasionar. El sindicato muestra su alarma por el incremento injustificado de los precios de la gasolina y del diésel que se viene produciendo desde el inicio del conflicto.

El IPC interanual se mantiene en el 2,3% en febrero. El grupo con mayor inflación respecto a hace un año es la hostelería, que se sitúa en el 4,8 %. Los alimentos, además, suben por encima del 3%. Con este dato de inflación, los salarios ganan poder adquisitivo hasta febrero, a la espera del repunte de los precios que pueda provocar la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán y su impacto sobre los precios de los combustibles.
Los convenios colectivos registrados hasta febrero recogen una subida media de los salarios del 2,9 %, lo que contribuiría a seguir ganando poder adquisitivo. Estos convenios protegen ya a más de siete millones de trabajadores y trabajadoras. Sin embargo, solo el 41 % de estas personas cubiertas por convenio cuenta con una cláusula de garantía salarial para protegerse frente a las subidas de precios.
Con todo, este dato del IPC todavía no recoge el impacto que la guerra contra Irán está teniendo ya sobre los bolsillos de las familias trabajadoras. Desde CCOO hemos trasladado al Gobierno nuestra preocupación por el incremento injustificado de los precios de la gasolina y del diésel que se viene produciendo desde el inicio del conflicto. Estas empresas están aprovechando la situación para impulsar sus márgenes de beneficio, como ya hicieron en 2022, cuando Rusia inició la guerra contra Ucrania. “El Gobierno debe actuar para evitar estos comportamientos abusivos”, afirma Carlos Gutiérrez, secretario confederal de Estudios y Discurso de CCOO.
Aunque todavía es pronto, Gutiérrez afirma que, si fuera necesario movilizar recursos públicos para contener el incremento de los precios que la guerra pudiera ocasionar, “el Gobierno debe garantizar que esos recursos se destinan a ese cometido, a contener y reducir los precios, y no a engordar los márgenes de beneficio empresariales”.
“En todo caso, nos ponemos a disposición del Gobierno para realizar una evaluación permanente de la situación y negociar las medidas que, con carácter gradual y escalonado, pudieran ponerse en marcha para proteger el empleo, el tejido productivo y las rentas de ciudadanos y trabajadores”, concluye el responsable sindical.
Para el sindicato, es estratégico para nuestro país seguir impulsando el despliegue de las energías renovables, así como promover la electrificación del consumo energético de las empresas, los hogares y el transporte. Solo de esta forma, podemos protegernos de la volatilidad de los combustibles fósiles y avanzar nuestra soberanía energética.
