Redacción •  Actualidad •  16/02/2026

USTEA denuncia presiones por parte de la delegación de Educación en Sevilla al personal de los centros educativos tras hacer público su rechazo a la privatización del servicio de limpieza de los colegios

USTEA denuncia presiones por parte de la delegación de Educación en Sevilla al personal de los centros educativos tras hacer público su rechazo a la privatización del servicio de limpieza de los colegios

La decisión del Ayuntamiento de Sevilla de avanzar en la externalización del servicio de limpieza, tras la ya producida privatización del mantenimiento, no solo genera conflicto laboral sino que está derivando en intentos de silenciar a quienes, desde su responsabilidad profesional y ética, están defendiendo la calidad del servicio público.

Defender el servicio público no es sancionable

El personal docente y directivo tiene derecho a expresar públicamente su posición ante decisiones que afectan al funcionamiento de los centros educativos.

La denuncia de una decisión administrativa que afecta a la organización de los centros, a la salud laboral y a la calidad educativa forma parte del debate público legítimo y de la participación democrática en los asuntos que afectan a la comunidad educativa.

El problema no es el personal de limpieza, sino la gestión

Tal y como señalan las direcciones firmantes:

  • La falta de bolsa de sustituciones.
  • La ausencia de control horario obligatorio.
  • La insuficiencia estructural de plantilla.
  • La deficiente gestión de incidencias a través de la plataforma PGICS.

Son problemas organizativos imputables a la Administración municipal, no al personal trabajador.

La solución no puede ser la privatización, sino el refuerzo del servicio público, con plantillas adecuadas y recursos suficiente. La experiencia reciente con la externalización del mantenimiento demuestra que la gestión privatizada no ha mejorado la eficacia de la coordinación, generando incluso un deterioro del servicio.

La limpieza es una cuestión de salud pública y prevención de riesgos.

Cualquier decisión que afecte a este servicio debe priorizar la estabilidad, la profesionalidad y el conocimiento acumulado del personal que lleva años desarrollando su labor en los centros.

Exigimos:

  • El cese inmediato de cualquier presión o intento de intimidación al personal educativo.
  • El respeto absoluto a la libertad de expresión y a la acción sindical.
  • La paralización del proceso de privatización del servicio de limpieza.
  • La apertura de un proceso de diálogo real con la comunidad educativa.

La escuela pública se defiende colectivamente

No estamos ante un conflicto aislado, sino ante un modelo de gestión que debilita lo público y precariza el empleo.

Desde USTEA manifestamos nuestro apoyo a los trabajadores y las trabajadoras del servicio de limpieza, las direcciones y equipos dicentes que han expresado su desacuerdo, así como a toda la comunidad educativa que defiende una gestión pública, estable y de calidad.


USTEA /