Lucho Palazzo Gallo destaca la importancia del periodismo para combatir los bulos de la extrema derecha
- En la inauguración de la asamblea general de la Agrupación de Periodistas de FSC-CCOO, el secretario general subrayó que no hay democracia y no hay futuro sin la labor que ejercen las y los periodistas, cuya seguridad hay que mejorar y cuya precariedad se debe combatir desde el sindicato.

El secretario general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO (FSC-CCOO), Lucho Palazzo Gallo, destacó la importancia de la profesión periodística como dique de contención de los bulos con los que la extrema derecha pretende socavar la democracia, a través de la desestabilización de las sociedades, la culpabilización de ciertos colectivos (las personas de izquierdas, las feministas, las migrantes…) y la utilización de la fuerza o la amenaza para subvertir el orden establecido y recortar los derechos y las libertades.
Palazzo se refirió a la reciente «invasión» de Venezuela no ya por parte de EEUU, sino de su presidente, Donald Trump, que, sin consultar con organismos internacionales ni con su propio Congreso, ha lanzado la operación para interferir políticamente en ese país buscando un beneficio económico a través de la extracción de los recursos naturales del país, fundamentalmente el petróleo.
«En este contexto global, el paradigma ya no va de neoliberalismo o progresismo, va de democracia sí o democracia no», subrayó, y para defenderla, igual que el sindicalismo, es fundamental el ejercicio del periodismo como una herramienta para combatir la desinformación, ya que la extrema derecha aprovecha las redes sociales para difundir información falsa con el objetivo de desestabilizar, de que la población no sepa qué es verdad y qué no y se deje convencer por esos discursos radicales que proponen «la seguridad de un pasado mejor».
«El periodismo es clave. Seguramente es el peor momento para la libertad de prensa y para la seguridad de las y los periodistas. En el Congreso de EEUU hay una lista negra», señaló y apuntó que, precisamente por ello, «es el momento más relevante para ejercer un periodismo veraz que combata la desinformación».
Palazzo destacó también que no hay «democracia y no hay futuro sin la profesión del periodismo, y por eso hay que denunciar lo que está pasando, hay que combatir la precariedad y hay que mejorar los derechos laborales». «Esto se combate desde la organización de la clase trabajadora», remarcó y bromeó usando un símil futbolístico: «aunque nos quieran hacer creer lo contrario, no todo está perdido, vamos perdiendo, eso es verdad, pero queda mucho partido aún».
Y, en ese sentido, explicó que, sindicalmente, «es muy importante que nos dotemos de espacios como este, fuera del encorsetamiento de los órganos de dirección, donde poner en práctica el diálogo y la diferencia de opiniones, confrontar ideas y abordar estrategias para mejorar una profesión tan importante y luchar por los derechos de las y los periodistas».
En la inauguración intervino también la coordinadora de la Agrupación de Periodistas de FSC-CCOO, Marta Barcenilla, quien agradeció la participación de las personas presentes y explicó que tenemos por delante «cuatro años de mucho trabajo y muchos retos con la ultraderecha llamando a la puerta y todos sabemos que siempre ha sido enemiga de la libertad, la verdad y la información».
También participó en el acto inaugural el vicepresidente de la Federación Europea de Periodistas (EFJ, por sus siglas en inglés), Pablo Aiquel, que recordó que el periodismo «es un bien público» y subrayó su relevancia y su papel indispensable en las sociedades democráticas, porque «se envenena deliberadamente el debate público».
«EFJ está decidida a afrontar los retos, a seguir siendo una fuerza colectiva que no se acobarda y a participar en la lucha común por una Europa donde el periodismo sea reconocido como un bien público, donde los medios de comunicación estén protegidos de la influencia política y donde la dignidad, la remuneración justa y la protección social no sean privilegios sino derechos», afirmó.
También apostó por empoderar a la juventud que se suma ahora a la profesión. «Mirar hacia el futuro significa invertir en quienes moldearán el futuro del periodismo en un momento en que se incorporan en unas condiciones extremas de precariedad e incertidumbre», apuntó.
