Izquierda Unida Castilla y León rechaza el acuerdo entre la UE y los países del Mercosur
- La organización apoya las movilizaciones del sector agrario y declara que el pacto dejará al campo de Castilla y León en una situación de vulnerabilidad.

Izquierda Unida advierte de las graves consecuencia de la aplicación para el campo de Castilla y León del acuerdo de libre comercio Unión Europea-Mercosur. La organización ha expresado su rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, al considerar que supone una amenaza directa para el campo de la región y para el conjunto del sector primario. El tratado profundiza un modelo económico que prioriza los intereses del gran capital agroindustrial frente a la agricultura y ganadería de carácter social, familiar y de pequeña escala imprescindibles en la comunidad autónoma.
La aprobación del acuerdo se ha producido por mayoría cualificada, a pesar del voto en contra de países como Francia, Irlanda, Hungría y Polonia, que han advertido del impacto negativo que el tratado tendrá sobre sus sectores agrarios. Izquierda Unida critica que el Gobierno de España haya votado a favor de un acuerdo que deja al campo en una situación de clara vulnerabilidad.
“El acuerdo permite la entrada de productos que no cumplen las mismas exigencias sanitarias, ambientales y de bienestar animal que se imponen a los productores de Castilla y León, lo que supone competencia desleal y una amenaza directa a la viabilidad del modelo de agricultura profesional.”, ha afirmado Juan Gascón, coordinador de IU en Castilla y León y candidato a la presidencia de la Junta.
La alianza comercial entre la UE y Mercosur impactará en sectores como el cárnico, la remolacha, frutas y hortalizas, el maíz o la miel, estratégicos para la agricultura y ganadería regionales de Castilla y León. Estos cultivos, de acuerdo a la organización, sufrirían la competencia desleal de las multinacionales sudamericanas, que producen con la ayuda de hormonas de crecimiento, antibióticos o pesticidas prohibidos en la Unión Europea desde hace décadas.
“Desde el punto de vista exclusivamente económico, cultivos como el maíz, la remolacha o cereales como el trigo y la cebada sufrirán daños irreversibles. Se vería afectado su mercado y los precios percibidos por los agricultores, dado que en los países que conforman Mercosur no están prohibidos muchos de los tratamientos fitosanitarios que si lo están en la UE y cuya falta de alternativas reducen considerablemente las producciones”, afirma Gascón.
IU denuncia que las supuestas cláusulas de salvaguardia incluidas en el acuerdo son claramente insuficientes. “Estas medidas no ofrecen una protección real, son fuegos de artificio político que no evitan el daño estructural al sector primario”, afirma Gascón. Izquierda Unida defiende que los mecanismos previstos exigen demostrar perjuicios graves con criterios jurídicos difíciles de cumplir, son temporales y pueden incluso ser bloqueados por los propios Estados miembros. Todo ello, según IU los convierte en “herramientas ineficaces”.
“El acuerdo UE–Mercosur acelerará el vaciamiento del mundo rural, golpeará el empleo en la región, incrementará la dependencia alimentaria del exterior y debilitará la cohesión territorial”, afirma Gascón. IU ha anunciado que seguirán oponiéndose al acuerdo UE–Mercosur durante toda su tramitación y apoyarán las movilizaciones del sector agrario.
