Álvaro Castellano Núñez: «Allí donde está CCOO hay más derechos, mejores condiciones laborales y menos desigualdad»
- Para entender por qué un sindicato como CCOO tiene también un rol constitucional, esta entrevista a Álvaro Castellano Núñez, secretario de Institucional y de Relaciones Confederal-Territoriales de FSC-CCOO.

En un contexto de máxima polarización e incertidumbre global donde se genera una desconfianza de las instituciones, CCOO es una figura clave con su papel institucional para equilibrar las relaciones de poder y defender a la clase trabajadora.
Cuando hablamos de Artículo 7, hablamos de algo fundamental que la gran mayoría de la ciudadanía no conoce y que no se explica lo suficiente: el artículo 7 de la Constitución Española. Este artículo recoge que las organizaciones sindicales formamos parte del funcionamiento estructural de la democracia de nuestro país, siendo un instrumento esencial para la defensa de los derechos laborales, los intereses económicos y sociales.
La sociedad tiene que saber que el modelo democrático español no se entiende sin el papel activo del sindicalismo. Por lo tanto, cuando ejercemos nuestra labor, no solo defendemos los derechos laborales, sino que estamos cumpliendo una función constitucional.
Comenzamos con una pregunta básica. ¿Para qué sirve un sindicato como CCOO?
Creo que uno de los grandes retos que tenemos con las nuevas generaciones y no tan nuevas, llevadas por corrientes negacionistas y bulos, es explicar bien el papel y la utilidad de CCOO.
La gran mayoría de la población nos asocia únicamente con conflictos laborales o la negociación colectiva y, por supuesto, que es alguno de nuestros papeles fundamentales, pero eso es solo una parte de nuestro trabajo.
Allí donde está CCOO y hay organización sindical, hay más estabilidad de empleo, más derechos, mejores condiciones laborales o menos desigualdad. Y eso es un hecho.
Cuando hablamos de que somos un instrumento esencial para los intereses económicos, va de esto. Las personas trabajadoras no son las únicas que se benefician de estos logros, sino el conjunto de la sociedad, porque un empleo digno implica, entre otras cosas, más estabilidad económica, y contribuye a que los servicios públicos esenciales sean de calidad y que vertebren todo el territorio. En un contexto de cambios económicos, tecnológicos y sociales, CCOO sigue siendo un sindicato que equilibra fuerzas para proteger a toda la clase trabajadora.
¿Qué aporta el sindicato respecto a otros actores?
Si hay algo que diferencia al sindicato es nuestro conocimiento directo de la realidad de los centros de trabajo, de los servicios públicos, del día a día de la actividad productiva, económica y social. En definitiva, esto nos hace tener un diagnóstico muy preciso y estar cercanos a la clase trabajadora. Hablo de que somos conocedores de problemas reales como la falta de personal en determinados sectores, conflictos organizativos, necesidades de formación, falta de protocolos… y de cómo afectan las decisiones políticas a la vida de las personas trabajadoras.
En este aspecto, esta información no se queda en el interno del sindicato, sino que nuestra responsabilidad es trabajarlo y trasladarlo a quienes toman decisiones, a las y los responsables políticos, con el fin de que legislen y gobiernen con información real.
Para que os hagáis una idea, en el mes de marzo conseguimos reunirnos con todos los grupos parlamentarios para recabar apoyos y poder dar solución a la jubilación parcial del personal laboral, funcionario y estatutario. O la oportunidad que tuvimos de trasladar directamente a la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, la gravedad y la urgencia de resolver el conflicto laboral más prolongado de la historia de la democracia española, que afecta a la plantilla del Aeropuerto Militar de la Base Naval de Rota.
Y para que veáis que vamos mas allá de trabajar con los grupos parlamentarios, este mismo mes hemos logrado volver a tener una reunión con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), después de varios años de bloqueo, para establecer una relación y una mesa de trabajo permanente que nos permita intercambiar propuestas y soluciones en materia de empleo público, salud laboral y prevención de riesgos laborales, planes de igualdad y protocolos de acoso, y las necesidades de los cuerpos de policía local.
En definitiva, somos un puente indispensable entre la realidad productiva y las acciones políticas a las que podemos contribuir para mejorarlas gracias a nuestra visión en el terreno laboral.
¿Y en concreto la Federación de Servicios a la Ciudadanía? ¿Cuál es su especificidad en el ámbito institucional dentro de CCOO?
La FSC-CCOO representa una parte importante de las personas trabajadoras que sostienen los servicios públicos de nuestro país y esto nos convierte en un interlocutor directo con los distintos ministerios.
Esta interlocución no es simbólica, sino que está basada en la representatividad que nos otorgan los trabajadores y trabajadoras para ser parte de espacios de participación y establecer canales estables de diálogo con distintas instituciones como ministerios, partidos políticos, grupos parlamentarios, organizaciones de consumidores, organizaciones de derechos humanos y otras organizaciones de esa sociedad civil de la que formamos parte y con la que compartimos objetivos.
Además, FSC-CCOO representa a muchos sectores y empresas estratégicas que vertebran el país y garantizan servicios esenciales y, por tanto, también participamos en otros ámbitos de representación institucional, como son los consejos asesores, las agencias, las fundaciones, los consejos de administración y un largo etcétera de organismos e instituciones que toman decisiones que nos afectan como sindicato y como ciudadanos y ciudadanas, sin olvidarnos de nuestra relación con otras organizaciones sindicales de ámbito nacional.
¿Qué peso específico tiene el sindicato dentro de su rol institucional?
Hay un dato que a mí me parece muy significativo y que ayuda a entender la dimensión real del sindicalismo en nuestro país. Si sumamos en España las y los concejales de todos los partidos políticos, tenemos cerca de 70 mil, mientras que en CCOO contamos con más de 112 mil delegados y delegadas sindicales elegidos democráticamente en cada uno de los centros de trabajo. Esto significa que somos un pilar fundamental de representación de la clase trabajadora y del conjunto de la sociedad.
Cada vez más, los bulos y los discursos de la extrema derecha cuestionan la legitimidad de los sindicatos, pero estos datos demuestran todo lo contrario. Tenemos una base representativa muy amplia pegada al centro de trabajo y a la realidad productiva. Esto refuerza nuestra capacidad no solo para defender a nuestra afiliación, sino al conjunto de la ciudadanía.
Se lleva tiempo hablando de una posible ley de participación institucional. ¿Qué aportaría a la clase trabajadora en el caso de aprobarse?
Desde CCOO llevamos tiempo defendiendo que el diálogo social dentro de las instituciones no puede depender de la voluntad política del momento. Es por eso que estamos reclamando una ley de participación institucional que garantice para los sindicatos un marco estable y reconocido.
Lo que planteamos es que la voz de las y los trabajadores esté protegida por ley en aquellos espacios donde se toman decisiones. En alguna comunidad autónoma ya existen normas de este tipo, lo que genera una desigualdad entre la ciudadanía de las distintas comunidades. Por eso insistimos en que esta ley debe ser un instrumento que asegure que los representantes de los y las trabajadoras podemos intervenir en las políticas públicas, no como algo opcional, sino como parte esencial del funcionamiento democrático. Además, daría estabilidad al diálogo social y garantizaría que las decisiones que afectan a la mayoría social se construyan con nuestra participación, que somos quienes les representan.
