Redacción •  Actualidad •  12/01/2026

El nuevo plan general de Cercedilla amenaza con hacer desaparecer uno de los paisajes tradicionales más valiosos del municipio

  • Las alegaciones presentadas por la Plataforma Ecologista madrileña al Avance del Plan General de Ordenación Urbana de Cercedilla alertan del grave riesgo de destrucción de los prados naturales cercados con piedra seca y de los corredores ecológicos asociados a los arroyos de la Teja, Las Fuentes y La Venta.
  • La propuesta urbanística prevé construir precisamente sobre estos espacios, poniendo en peligro un paisaje histórico de alto valor ecológico, hidrológico y cultural, y contradiciendo los propios objetivos ambientales del plan.
  • A pesar del importante crecimiento propuesto, el nuevo planeamiento no contempla la construcción de vivienda social dotacional y elude abordar problemas de gran relevancia, como el futuro del puerto de Navacerrada y de la colonia Camorritos.
El nuevo plan general de Cercedilla amenaza con hacer desaparecer uno de los paisajes tradicionales más valiosos del municipio

La Plataforma Ecologista Madrileña ha presentado alegaciones al Avance del Plan General de Ordenación Urbana de Cercedilla denunciando que el nuevo planeamiento compromete seriamente la conservación del paisaje tradicional del piedemonte serrano. Se trata de un mosaico de prados húmedos naturales, cercas de piedra seca y alineaciones de vegetación arbórea y arbustiva, con fresnos y rebollos como especies dominantes, que ha llegado hasta nuestros días gracias a su aprovechamiento ganadero tradicional y a la presencia de suelos con alta capacidad de retención hídrica.

El plan propone concentrar los nuevos desarrollos urbanísticos precisamente en estos espacios abiertos, situados mayoritariamente en torno a los arroyos de la Teja, Las Fuentes y La Venta. Además, crea una subcategoría de suelo no urbanizable de protección especial, en el entorno a la urbanización La Cabezuela y el arroyo Las Fuentes, denominado “PORN. Zona de Transición”, que paradójicamente podrá transformarse en urbano. Se trata de una extensa superficie de 4.141.815 m2, equivalente al 10,14 % de la superficie municipal. Es decir bajo el subterfugio de  la denominación de suelo no urbanizable de protección especial se crea una gran reserva de suelo urbanizable. En definitiva, la nueva ordenación supondría la colmatación progresiva de los actuales corredores naturales que conectan la trama urbana con los espacios naturales protegidos, haciendo desaparecer una unidad de paisaje de gran valor identificada como “Depresión de Cercedilla: Dehesas y campos cercados”.

Paradójicamente, el Avance justifica la creación de una red de corredores verdes construyendo sobre los corredores que ya existen, constriñendo los cauces fluviales entre futuras zonas verdes residuales y áreas urbanizadas. Muchos de estos suelos coinciden con dominio público hidráulico, zonas de policía y áreas inundables, que hasta ahora han permanecido libres de edificación y han desempeñado funciones ecológicas, hidrológicas y ganaderas esenciales.

Además, aunque una de las principales justificaciones del nuevo planeamiento es la necesidad de liberar suelo para la construcción de viviendas, el Avance no contempla la edificación de vivienda social dotacional, el único tipo de vivienda que realmente contribuye a facilitar el acceso a un hogar a los sectores más vulnerables de la población, como jóvenes, personas mayores con recursos limitados o personas desahuciadas. El plan clasifica 2.794.865 m² como suelo urbano y 569.992 m² como suelo urbanizable, con capacidad para 1.235 nuevas viviendas que, sumadas a las 4.973 existentes, elevarían el parque residencial hasta las 6.208 viviendas en el horizonte de 2042, sin resolver los problemas reales de acceso a la vivienda.

Por último, y a pesar del importante crecimiento propuesto, el Avance elude abordar problemas urbanísticos y territoriales de gran relevancia, como el futuro del puerto de Navacerrada y de la colonia Camorritos, ambos asentados sobre montes públicos no urbanizables en virtud de una concesión administrativa de principios del siglo XX que en la actualidad se encuentra caducada.

Según la Plataforma Ecologista Madrileña, formada por la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono –ARBA-, Asociación Ecologista del Jarama “El Soto”, Grupo de Acción para el Medio Ambiente –GRAMA-, Jarama Vivo y Liberum Natura,  lejos de mejorar la transición entre lo urbano y lo rústico -como justifica el Avance- y de dar respuesta a las necesidades sociales, el plan sellaría suelos de alta calidad y fragilidad paisajística, provocando la práctica desaparición de los prados naturales y de los corredores ecológicos que forman parte de la identidad, la funcionalidad ecológica y el patrimonio cultural de Cercedilla.


Plataforma Ecologista Madrileña /