El centro de interpretación de La Moheda Alta, cerrado en plena temporada de invernada de las grullas
- Ecologistas en Acción denuncia que el equipamiento estrella para contemplar las grullas en la dehesa de la Dehesa de Moheda Alta permanece cerrado en plena temporada de invernada.
- Visitantes denuncian el abandono del Centro de Interpretación y reclaman su inmediata reapertura como señalan las reseñas de la instalación en su espacio de internet.
- El cambio de cultivo de arroz a olivar de seto intensivo puede suponer un golpe importante para la llegada de las grullas a Extremadura, siendo nuestra región el destino preferido para invernar del 80% de las grullas que llegan a la Península.

Ecologistas en Acción de Extremadura denuncia el estado de abandono del Centro de Interpretación del Parque Periurbano “Dehesa de Moheda Alta”, uno de los espacios naturales más emblemáticos de la región y clave para la observación de las grullas comunes (Grus grus).
Visitantes y vecinos reclaman su reapertura y alertan del deterioro del edificio y de las instalaciones del parque. En plataformas de reseñas, algunos usuarios afirman que “el centro figura como abierto, pero no hay personal ni puertas abiertas”, mientras que otros lamentan que “desde hace un año no hay nadie y es una pena que la gente que va por allí no pueda ver nada”. De hecho, incluso su cierre acelerado ha causado un efecto trampa sobre un cernícalo que se encuentra muerto dentro de las instalaciones.
Cada año, más de 30.000 grullas utilizan La Moheda Alta como dormidero principal, y Extremadura acoge el 44 % de las grullas invernantes de Europa occidental, lo que la convierte en el destino más importante para esta especie durante el invierno.
Un viaje milenario
Las grullas, viajeras entre dos mundos, recorren más de 4.000 kilómetros desde las llanuras del norte y centro de Europa —Suecia, Finlandia, Alemania, Polonia o los países bálticos— hasta las dehesas extremeñas.
En septiembre y octubre inician su migración hacia el sur; a finales de noviembre llegan a la península para pasar el invierno, alimentándose de bellotas, restos de las cosechas de granos de maíz, arroz y otros cereales en las dehesas y vegas del Guadiana. Con los primeros días templados de febrero, emprenden su viaje prenupcial de regreso hacia sus territorios de cría.
Este ciclo anual, que se repite desde hace milenios, convierte a Extremadura en un santuario para una de las aves más simbólicas del continente.
El hábitat de las Grulla y de otras aves acuáticas y esteparias, amenazado en esta zona extremeña
El cambio a olivar intensivo y otros frutales leñosos está suponiendo un cambio drástico de los hábitats de la ZEC “Dehesas del Ruecas y Cubilar” y la ZEPA “Vegas del Ruecas, Cubilar y Moheda Alta”, reduciendo alarmantemente los hábitats y la biodiversidad de esta zona.
Aunque el cultivo del arroz conlleva impactos, su mantenimiento parcial resulta crucial para los valores de los espacios de esta zona, su adaptación a métodos con menor uso de agua o su adaptación a cultivos anuales, con mosaicos, con criterios ambientales, son clave para conservar el equilibrio ecológico del ecosistema, mantener las rutas migratorias, mantener la identidad agraria de la zona, y sostener el turismo de naturaleza asociado a las grullas.
Una amenaza añadida para las grullas: la gripe aviar en la ruta occidental.
Durante el otoño de 2025 se ha confirmado la presencia del virus H5N1 de gripe aviar altamente patógena a lo largo de la ruta migratoria occidental. Alemania y Francia han registrado miles de grullas muertas y brotes en explotaciones; en España se han detectado los primeros casos en Gallocanta y otros humedales.
El virus se transmite de forma natural entre aves silvestres en dormideros y aguas contaminadas, y su propagación se ve favorecida por la pérdida de hábitats húmedos, la alta densidad de aves y el estrés migratorio.
Los ecologistas recuerdan que el abandono o degradación de sus hábitats no es una solución sanitaria: sin vigilancia, limpieza, sin personal, los cadáveres permanecen más tiempo, aumentando la carga viral y el riesgo de contagio.
Llamamiento
Ecologistas en Acción solicita:
- Que el Ayuntamiento de Navalvillar de Pela y la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura actúen de inmediato para limpiar, rehabilitar y reabrir el Centro de Interpretación.
- Que se limite la expansión del olivar intensivo, por su impacto sobre la fauna y el paisaje, promoviendo una agricultura sostenible con la biodiversidad de la zona.
- Que se promueva un modelo de ecoturismo responsable, aprovechando la llegada inminente de las grullas y el valor único del Parque de La Moheda Alta.
“La llegada de las grullas no es solo un espectáculo natural: es el latido del invierno extremeño. Cerrar los ojos —y los centros— ante ello sería un error que empobrece a todos”.
