La Comunidad de Madrid rectifica y mantendrá la clasificación de las vías pecuarias como suelo protegido
- La Plataforma Ecologista Madrileña muestra su satisfacción por la decisión del Gobierno regional de mantener la obligación de que las vías pecuarias madrileñas se clasifiquen como suelo no urbanizable de protección en el planeamiento urbanístico. Las alegaciones presentadas por las asociaciones que forman la Plataforma Ecologista Madrileña a la reforma legal impulsada por el Ejecutivo madrileño, así como la campaña colectiva en favor de la conservación de la red pecuaria, han tenido un resultado satisfactorio.

11 de marzo de 2026.
En el Consejo de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid celebrado hoy, la Consejería de Medio Ambiente ha informado de que se mantendrá la obligación de clasificar el suelo de las vías pecuarias como no urbanizable protegido, mejorando incluso la redacción actual.
En enero de 2026, la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras sometió a trámite de información pública el Anteproyecto de Ley de medidas urgentes para el incremento de la oferta de vivienda con protección pública. En ese momento, la Plataforma Ecologista Madrileña —formada por la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA), la Asociación Ecologista del Jarama El Soto, el Grupo de Acción para el Medio Ambiente (GRAMA), Jarama Vivo y Liberum Natura— constató que la nueva norma, sin relación con la regulación de las vías pecuarias, preveía la modificación del artículo 25 de la Ley 8/1998, de 15 de junio, de Vías Pecuarias. La reforma eliminaba la obligación expresa de “calificar” urbanísticamente las vías pecuarias como suelo no urbanizable.
Los colectivos integrantes de la Plataforma presentaron alegaciones en las que justificaban los potenciales efectos negativos que esta modificación legal tendría sobre la conservación, la integridad y la protección jurídica de la red madrileña y, por extensión, de la Red Nacional de Vías Pecuarias. Además, han puesto en marcha una campaña en la que animan a otros colectivos y a particulares a dirigirse al consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid para solicitar su intervención con el fin de salvaguardar estos caminos ancestrales, con más de 700 años de antigüedad.
Simultáneamente, se ha solicitado a la Secretaría de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico su intervención ante el posible efecto negativo que la reforma podría tener en la Red Nacional de Vías Pecuarias. Estas iniciativas han hecho reflexionar al Gobierno regional y han propiciado un cambio de criterio.
Si bien los colectivos ecologistas muestran su satisfacción por la decisión, critican que se mantenga el silencio positivo en caso de que la administración responsable de la gestión de las vías pecuarias —la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación— no emita el informe preceptivo en el plazo de tres meses. Es decir, si un ayuntamiento o un promotor privado tramitan un planeamiento urbanístico que afecte a la Red de Vías Pecuarias madrileña y la administración no emite el informe correspondiente en el plazo indicado, se considerará que acepta la propuesta recogida en dicho planeamiento.
A juicio de la Plataforma Ecologista Madrileña, estos informes no emitidos no pueden considerarse favorables, ya que suponen una reducción sustancial de las garantías de tutela del dominio público pecuario.
Las vías pecuarias son los caminos por los que históricamente se ha desplazado el ganado en busca de los pastos de verano y de invierno. En 2023 se cumplieron 750 años de la creación del Honrado Concejo de la Mesta de Pastores por Alfonso X el Sabio, en 1273, origen de las vías pecuarias. Actualmente son propiedad de la Comunidad de Madrid y, además de ser itinerarios ganaderos, cumplen funciones ecológicas y recreativas y constituyen un importante patrimonio cultural.
La Comunidad de Madrid cuenta con 1.686 vías pecuarias clasificadas que suman una longitud de 4.117 kilómetros y ocupan una superficie de 13.594 hectáreas, distribuyéndose reticularmente por toda su geografía.
