Redacción •  Actualidad •  09/02/2026

«Hay que reformar el contrato parcial para acabar con una brecha salarial que se cronifica»

  • CCOO advierte de que la diferencia salarial entre hombres y mujeres se sitúa en un 20%, más de 5.000 euros anuales; la brecha se explica, entre otros datos, porque tres de cada cuatro contratos a tiempo parcial son de mujeres.
«Hay que reformar el contrato parcial para acabar con una brecha salarial que se cronifica»

El sindicato reivindica este año el Día de la Igualdad Salarial, que se celebra el 22 de febrero, bajo el lema ‘Ni tiempos parciales, ni vidas a medias’.

La brecha salarial de género en España se sitúa actualmente en el 20%, con una diferencia anual de ingresos salariales de 5.158 euros entre hombres y mujeres. Así lo advierte CCOO en su informe ‘La brecha salarial de género, síntoma de la desigualdad estructural’, presentado por Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras junto a la secretaria confederal de Mujeres e Igualdad, Carolina Vidal.

En el documento, el sindicato explica que a pesar de los avances derivados de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y la negociación de planes de igualdad, se observa una cronificación de la brecha salarial, un fenómeno “intolerable” que solo podrá superarse mediante medidas estructurales que atajen la precariedad de la jornada parcial y la falta de corresponsabilidad en los cuidados.

La precariedad laboral femenina tiene su raíz en la jornada parcial: el 22% de las mujeres asalariadas trabaja bajo esta modalidad, frente a solo el 7% de los hombres. Esta disparidad explica el 55% de la brecha salarial global; de hecho, si las mujeres trabajaran a jornada completa con la misma intensidad que los varones, se eliminaría más de la mitad de la diferencia retributiva en el país.

La secretaria confederal de Mujeres e Igualdad, Carolina Vidal, ha destacado que la “brecha salarial de género es síntoma de la desigualdad salarial, estructural y laboral que sufrimos las mujeres”. Por tanto, “ni tiempos parciales ni vidas a medias”. Además de ser un valor estadístico, “la brecha salarial es consecuencia  de las discriminaciones que sufrimos las mujeres en el mercado laboral y que al final de nuestras vidas sufrimos también en nuestras pensiones”, afirmó. La primera brecha laboral se produce en el imposible acceso de todas las mujeres que lo desean al mercado laboral, debido a la falta de servicios públicos destinados a la atención y cuidado de las personas más dependientes, advierte el sindicato en el informe.

Por otro lado, Vidal señaló que está muy “claro y estudiado” que el impacto directo de los planes de igualdad ha sido absolutamente clave para reducir esta brecha en los últimos años. También ha sido decisivo el incremento del Salario Mínimo Interprofesional de los últimos años, hasta los 1.221 euros brutos en 14 pagas que se ha acordado para 2026. Los datos del Gabinete Económico de CCOO señalan que un 57% de las personas beneficiadas por las últimas subidas del SMI han sido trabajadoras, consolidando esta política como un elemento clave de justicia salarial.

Unai Sordo, secretario general del sindicato, ha insistido en la necesidad de renovar impulsos en las políticas públicas que permitan una reducción también para los próximos años, como ha habido en los en los anteriores. “Es cierto que la brecha salarial ha disminuido notablemente en los últimos años, pero que esa disminución se ha estancado”, aseguraba Sordo, quien recordaba que la parcialidad que sufren las mujeres en el mercado laboral no es una cuestión neutra.

El informe de CCOO explica que los complementos salariales concentran casi el 40% de la diferencia en las nóminas. Estos pluses suelen retribuir aspectos masculinizados, como la disponibilidad o la fuerza física, o se otorgan de forma discrecional en puestos directivos, penalizando las trayectorias de las mujeres, que enfrentan mayores interrupciones y menores tasas de presencialidad.

“El sistema de pluses y de complementos salariales sigue manteniendo unos sesgos de género que afectan también a esa diferencia de los de los salarios”, aseveró Sordo.

La brecha de cuidados: una barrera estructural

La desigualdad salarial comienza antes del acceso al empleo debido a la falta de corresponsabilidad. En 2024, dos millones de mujeres permanecieron inactivas por motivos de cuidados -atención a menores o dependientes-, una cifra 5,2 veces superior a la de los hombres en la misma situación. Esta «brecha de cuidados» es la causa principal de que tres de cada cuatro mujeres con empleo parcial lo acepten de forma involuntaria. 

“Y la política de cuidados es un elemento central y que está todavía demasiado desaparecida del imaginario político colectivo”, lamentó el secretario general del sindicato.

Propuestas para una reforma del tiempo parcial

Ante esta realidad, CCOO reclama una reforma urgente del contrato a tiempo parcial que obligue a «causalizar» esta fórmula, exigiendo una justificación real para no contratar a jornada completa. Asimismo, el sindicato mantiene una ofensiva jurídica para que las horas complementarias se abonen como extraordinarias y pide que los puestos a tiempo completo se oferten prioritariamente a quienes ya están en la plantilla con jornadas reducidas.

Finalmente, el sindicato urge a los poderes públicos a articular un Pacto Integral y Estatal de Cuidados que garantice servicios públicos suficientes para menores y personas dependientes. “Tenemos que dar una solución universal. Necesitamos un pacto estatal, que sea la intervención pública desde lo social, la igualdad y desde lo laboral”, concluía Carolina Vidal.

INFORME BRECHA SALARIAL


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