Redacción •  Actualidad •  06/02/2026

Miles de personas se manifestarán en Madrid este 8 de febrero en defensa de la sanidad pública

  • La movilización comenzará a las 12 horas en el Paseo del Prado, frente al Ministerio de Sanidad, y finalizará su recorrido en la Puerta del Sol.
  • Madrid ha mantenido históricamente una de las inversiones per cápita más bajas en sanidad en España y que la creciente derivación de servicios a privados ha aumentado las desigualdades en el acceso.
Miles de personas se manifestarán en Madrid este 8 de febrero en defensa de la sanidad pública

Madrid acogerá este sábado 8 de febrero una gran manifestación en defensa de la sanidad pública madrileña, convocada por asociaciones vecinales, sindicatos y organizaciones sociales ante lo que consideran un deterioro continuado del sistema sanitario público en la Comunidad de Madrid.

La movilización, que arrancará a las 12:00 horas, está impulsada por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) junto a numerosos colectivos sociales y profesionales, y cuenta con el respaldo de organizaciones sindicales como CCOO y asociaciones de consumidores como FACUA Madrid.

Bajo el lema “Salvar la sanidad pública madrileña”, los convocantes denuncian la falta de inversión suficiente, el debilitamiento de la atención primaria, el aumento de las listas de espera y la progresiva privatización de servicios sanitarios a través de conciertos con empresas privadas.

Desde la FRAVM advierten de que la situación afecta de forma directa a la ciudadanía, especialmente en los barrios y municipios más poblados, donde los centros de salud sufren falta de personal y sobrecarga asistencial. La federación subraya que la sanidad pública “es un derecho fundamental” y reclama un modelo 100 % público, universal y de calidad.

Por su parte, CCOO de Madrid ha llamado a la participación masiva en la protesta para exigir un refuerzo inmediato de las plantillas sanitarias y una mejora de las condiciones laborales del personal, que consideran clave para garantizar una atención adecuada a la población. El sindicato alerta de que la actual política sanitaria está generando desigualdades en el acceso a la atención médica.

A la convocatoria también se ha sumado FACUA Madrid, que defiende la sanidad pública como un pilar esencial del Estado del bienestar y critica que los recortes y la externalización de servicios estén perjudicando tanto a pacientes como a profesionales.

La manifestación del 8 de febrero se enmarca en una serie de movilizaciones ciudadanas que, en los últimos meses, han puesto el foco en la situación de la sanidad pública madrileña y han reclamado a las administraciones un compromiso firme con su fortalecimiento y financiación.

Denuncias: infrafinanciación, saturación y deterioro

Organizaciones convocantes advierten que la sanidad pública en Madrid llega a 2026 en una situación crítica marcada por la falta de recursos humanos y materiales, largas listas de espera, saturación en urgencias y centros de salud colapsados. Según análisis internos y sindicatos, muchos centros de Atención Primaria operan con plantillas incompletas y agendas desbordadas, lo que obliga a miles de pacientes a recurrir a urgencias o a buscar atención privada.

El deterioro asistencial no es solo una queja abstracta: trabajadores del Hospital Universitario de La Princesa se han movilizado en días previos al 8-F para denunciar condiciones como infraestructuras obsoletas, falta de agua caliente, escasez de material médico, ausencia de separación entre especialidades y saturación de urgencias con pacientes en pasillos. El personal sanitario, respaldado por sindicatos, afirma que la situación se sostiene “a base de parches” y demanda inversiones urgentes.

Privatizaciones y externalizaciones: un modelo cuestionado

Uno de los ejes centrales de la protesta es la crítica al modelo de colaboración entre lo público y lo privado impuesto en la región en los últimos años. Desde las organizaciones sociales se denuncia que este modelo ha derivado en una externalización creciente de servicios sanitarios y en un desvío de recursos públicos hacia empresas privadas sin que ello haya redundado en una mejora proporcional de la calidad asistencial.

Ejemplo de ello es el Hospital Infanta Leonor, que en las últimas semanas ha experimentado su tercera externalización de servicios en apenas un mes, adjudicando a empresas privadas pruebas como las resonancias magnéticas abiertas y otros servicios especializados, ante la falta de infraestructura pública para atender la demanda. Estas decisiones han generado protestas vecinales bajo el lema “No a la privatización”, al considerar que estas externalizaciones profundizan el deterioro del sistema público especialmente en zonas con alta demanda asistencial como los distritos del sur y este de Madrid.

Además, la articulación de hospitales públicos gestionados por grandes grupos privados, como los centros adjudicados a Ribera Salud o Quirónsalud, ha estado bajo la lupa de auditores sociales y sindicales, que señalan posibles incentivos para maximizar beneficios a costa de la atención al paciente. Una investigación reciente reflejó que varios hospitales con gestión público-privada fueron multados por incumplimiento de estándares de calidad, y que errores e irregularidades en facturación ascendieron a cientos de millones de euros entre 2021 y 2024, alimentando el debate sobre la eficacia y el control de este modelo.

Movilización social y clamor ciudadano

Para los promotores de la manifestación, la movilización de hoy no es un hecho aislado sino la culminación de años de quejas y movilizaciones frente a lo que definen como un “desmantelamiento” de la sanidad pública. Jorge Nacarino, presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, ha llamado a la ciudadanía a llenar las calles contra décadas de estrategia que, según él, han privilegiado “la privatización, la desinversión y el desvío de inversión pública hacia grandes empresas privadas del sector”.

Las organizaciones reclaman no solo una mayor financiación, sino un cambio de modelo que priorice la gestión pública directa, reforzando la atención primaria, reduciendo listas de espera, garantizando condiciones laborales dignas para el personal sanitario y blindando los servicios básicos frente a privatizaciones y conciertos externos. Señalan así su compromiso firme con «una sanidad que cuide, proteja y garantice derechos, no una sanidad que genere beneficios privados a una minoría a costa de lo que es de todos»«La ciudadanía madrileña exige un sistema sanitario 100% público, de gestión directa, transparente, ético y al servicio de la ciudadanía», finalizan.

Entre las organizaciones convocantes se encuentran la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (Adspm), CCOO Madrid, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm) y UGT Madrid.


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