IU tacha de “burda estratagema para tapar sus errores” la reforma del pago fraccionado de las empresas ya que “mantiene la injusticia fiscal impuesta por el Gobierno de Rajoy”
El coordinador federal, Alberto Garzón, y el responsable de Políticas Económicas de IU, Carlos Sánchez Mato, coinciden en advertir que “el Ejecutivo en funciones del PP acomete estos cambios como si hubieran cometido un simple ‘error de cálculo’, no reconocen el grave quebrando de las arcas públicas, ni asumen responsabilidades ni piden disculpas por ello”

Izquierda Unida tacha la reforma del pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades que ha aprobado hoy el Consejo de Ministros de “burda estratagema para tapar los graves errores del Gobierno de Mariano Rajoy por su obsesión en favorecer a las élites económicas y a las grandes empresas a través de los impuestos”.
El coordinador federal, Alberto Garzón, y el responsable federal de Políticas Económicas de IU, Carlos Sánchez Mato, coinciden en advertir que “el Ejecutivo en funciones del PP acomete ahora estos cambios como si hubieran cometido un simple ‘error de cálculo’, no reconocen el grave quebranto producido a las arcas públicas, ni asumen responsabilidades ni piden disculpas por ello y, lo que es más importante, las medidas que se adoptan siguen si corregir la manifiesta injusticia fiscal impuesta en estos años por el equipo económico de Rajoy, con el ministro Cristóbal Montoro a la cabeza”.
La reforma que ahora se lleva a cabo eleva los pagos a cuenta del Impuesto sobre Sociedades para aumentar la recaudación en cerca de 8.000 millones de euros “en lo que supone un desesperado intento de este errático Gobierno del PP para tratar una vez más de cumplir con el objetivo de déficit público comprometido con Bruselas -lo que nunca han conseguido-, y que para 2016 está fijado en el 4,6% del PIB”, indica Sánchez Mato.
Alberto Garzón, por su parte, recalca que “pretenden corregir a toda prisa el gravísimo error que cometieron y que desde Izquierda Unida ya anticipamos que se produciría cuando pusieron en marcha los primeros cambios. Pero seguimos muy preocupados porque la reforma de hoy sigue sin atajar la injusticia tributaria. Esta medida no aborda la necesaria corrección al alza de lo que deberían pagar realmente las grandes corporaciones. Simplemente se adelanta el pago del Impuesto sobre Sociedades del año que viene”.
Para el coordinador federal de IU y portavoz parlamentario en la Comisión de Hacienda, “se trata de un juego de malabares para que, sin subir el tipo efectivo que tienen que pagar las grandes empresas, la caja de la Hacienda Pública tenga liquidez. Es como hacer que estas grandes empresas concedan un préstamo a tipo de interés 0% al Tesoro Público”.
“Lo que desde Izquierda Unida exigimos es que estas compañías paguen de una vez impuestos justos y de forma progresiva, y no que se limiten a adelantar pagos de ejercicios próximos sin que se modifique su ventajoso statu quo”, detalla Garzón.
Cristóbal Montoro ya expuso que las empresas que facturen más de 10 millones de euros elevarán los pagos adelantados a la Hacienda Pública, que sube hasta el 25% de su resultado contable a cuenta de la liquidación del Impuesto sobre Sociedades a las entidades financieras. Para el resto de empresas, siempre que facturen más de esos 10 millones de euros, el porcentaje se incrementará hasta el 23%.
Carlos Sánchez Mato recuerda que “esto se pone en marcha a toda prisa para que tenga efecto en los pagos fraccionados de octubre y diciembre, después de que se haya disparado el déficit del Estado por la caída de más del 20% de este impuesto hasta el pasado mes de agosto, es decir, unos 2.500 millones de euros menos. La reforma de ahora afectará a cerca de 9.000 empresas, el doble de lo planeado inicialmente, y es la única subida que Montoro piensa realizar y que ha comprometido con la Comisión Europea para el descalabro de las cuentas públicas”.
El responsable federal de Políticas Económicas de IU incide en que “Montoro se ha vuelto a equivocar con sus previsión de impuestos. La recaudación global hasta agosto cae un 1,8%. Su populista bajada de impuestos dirigida principalmente a los que más tienen para airearla en la campaña electoral ha acarreado un agujero fiscal y más amenazas de recorte en los servicios públicos para la gente que peor lo está pasando”.
Garzón remacha esta idea al señalar que “el ‘mantra neoliberal’ que tanto les gusta repetir de ‘bajaremos los tipos y recaudaremos más’ queda de nuevo en evidencia. Han bajado los tipos, se recauda menos y de nuevo quieren que paguemos sus errores los de siempre”.
