Compromís-Podem-EU celebra que el Gobierno de Folgado dé marcha atrás y priorice las asociaciones torrentines
- El grupo valencianista y de izquierdas pedía eliminar los recortes a colectivos como Soterranya y apoyar el deporte inclusivo.

El Pleno del Ayuntamiento de Torrent votaba esta semana, en trámite extraordinario, las subvenciones para las asociaciones de la ciudad, con la propuesta de Compromís-Torrent-Esquerra Unida de eliminar los fondos destinados a la caza y pesca deportivas, así como también la del Tiro y Arrastre, para destinarlas a organizaciones que trabajan por la sociedad torrentina.
Las iniciativas, que finalmente fueron rechazadas por la extrema derecha y con la abstención del grupo socialista, deja a nuevos colectivos sin posibilidad de ayuda municipal. “Parece que ni al PSOE, ni al PP ni a Vox les importa el bienestar de los animales y del medio ambiente, imprescindibles para el futuro de toda la sociedad, y prefieren apoyar estas actividades lesivas en lugar de ayudar a asociaciones que realmente tienen un impacto positivo en el día a día de los torrentinos y las torrentinas”, explica Xavier Martí, portavoz del Grupo municipal.
Más suerte tuvieron el resto de propuestas impulsadas por la coalición de izquierdas, que pedía una mayor transparencia, así como incrementar la ayuda a Soterranya en la misma cuantía que se le otorgó en 2024, y que estaba siendo reducida paulatinamente sin ninguna justificación: “hacen un trabajo de enorme valor en uno de los barrios más abandonados de la ciudad, especialmente desde la Dana, por lo que merecen todo nuestro apoyo y reconocimiento a su esfuerzo constante por la gente del Xenillet y por la movilidad sostenible”.
Las subvenciones nominativas son una importante herramienta para sostener el tejido asociativo de cariz social en Torrent y, en opinión de Xavier Martí: “no pueden depender de la arbitrariedad política, sino del impacto real que cada entidad tiene en el día a día de la sociedad torrentina”. Finalmente, desde la coalición han reiterado su compromiso de continuar trabajando por un modelo de ciudad inclusivo y más humano, en el que los recursos de atención a las personas reviertan de manera preferente en los colectivos más vulnerables, garantizando que ninguna asociación que trabaje por el bien común se quede al margen por falta de voluntad política o por insolidaridad ideológica.
