Campaña #EnfermerasQuemadas: «Ponen muchas trabas para conciliar, trabajamos más horas y cobramos menos»
- Algunos hospitales madrileños, como el Marañón, restringen que las enfermeras puedan acogerse a la reducción de jornada que solicitan.
- La gestión del derecho a la conciliación es una utopía en muchos centros asistenciales de la CAM, entre ellos el Gregorio Marañón. Desde la Consejería de Sanidad no se dictan instrucciones uniformes y claras y cada hospital o gerencia “hace lo que quiere”.

Madrid, 4 de marzo de 2026.- El 85% de las enfermeras madrileñas y más del 60% de las fisioterapeutas son mujeres y en el Día de la Mujer, que se celebrará el próximo 8 de marzo, SATSE Madrid quiere reivindicar y trasladar a los usuarios el papel esencial que desempeñan en el ámbito sanitario y/o sociosanitario y las trabas que se encuentran por la inacción y la inexistencia de una política sanitaria unificada en el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.
“Trabajamos más horas que el resto de compañeras de otras comunidades, nuestras retribuciones son inferiores a las de ellas y, además, nos castigan impidiéndonos conciliar como necesitamos. Si pido una reducción del 40% es porque necesito esa reducción, no otra, y si reclamo librar unos días concretos es porque son esos días en los que necesito estar con mis hijos y conciliar”, explica una enfermera afectada.
La realidad, indican desde SATSE Madrid, es que muchos hospitales, el Gregorio Marañón entre ellos, sólo conceden aquellas reducciones de jornada que mejor se adaptan a sus programaciones, denegando las que pueden generar algún tipo de inconveniente administrativo como, por ejemplo, reducciones inferiores al 50% o las que se solicitan para días y horas concretas.
Y todo ello, a pesar de que la persona trabajadora tiene derecho, por ley, a solicitar el porcentaje y tramo horario que considere necesario para conciliar su vida profesional y laboral. La alternativa, explican desde la Asesoría Jurídica de SATSE Madrid, pasa por judicializar un proceso que, si hay suerte, se resolverá dentro de meses, cuando la reducción de jornada ya no sea necesaria. Por tal motivo, muchas enfermeras, enfermeras especialistas y/o fisioterapeutas optan por aceptar la reducción que les ‘imponen’ desde las direcciones, como mal menor y ante la necesidad imperiosa de conciliar.
35 horas, una exigencia unánime
La reclamación de la jornada laboral de 35 horas es una reivindicación unánime de todas las enfermeras, enfermera especialistas y fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, “No hay que esperar a que el Gobierno central las apruebe ya que es una potestad del Gobierno de Ayuso, que no las aplica porque no quiere”.
Los trabajadores de la Comunidad de Madrid son de los pocos empleados públicos que aún tienen las 37’5 horas. Su aplicación facilitaría la conciliación, así como la dinamización del empleo en nuestra región, indican desde SATSE Madrid, que recuerda que llevan años reclamándolas y que “es verdad que el papel de las enfermeras y fisioterapeutas es importante pero el reconocimiento no debe quedarse solo en palabras, como hace habitualmente la presidenta, sino con hechos y aprobar las 35 horas serían un buen ejemplo”.

Un hospital al límite y sin enfermeras suficientes
La concentración que ha tenido lugar hoy en el Hospital Gregorio Marañón traslada, igualmente, la necesidad de incrementar sustancialmente la plantilla de enfermeras y fisioterapeutas que está mal dotada en todo el hospital, así como en la práctica totalidad de centros de la CAM, comentan desde SATSE Madrid.
“La mala situación de la Urgencia, por citar un ejemplo, es el pan de cada día. Unos días está mal y otros peor. Aquí no hay días buenos. Tenemos que atender a más de 318.000 vecinos de Madrid, a los que se suman aquellos pacientes que acuden de otros puntos de la Comunidad y todo ello con una plantilla de solo 134 enfermeras”, explican.
En 2024, última memoria publicada, la Urgencia hospitalaria del Marañón atendió a 281.410 ciudadanos. Es decir, casi 771 pacientes diarios. En 2023 se atendieron en esa misma Urgencia, según el propio Hospital, a un total de 272.287 usuarios y en 2022 a 270.319. Es decir, en 2024 se atendieron 11.000 urgencias más que en 2022, hecho que no se refleja en una mayor contratación de enfermeras.
Enfermeras agotadas
La plantilla enfermera del Marañón, al igual que la del resto de centros de la CAM, además de ser reducida, está cansada, estresada, harta de las buenas palabras del Gobierno regional y de la falta de un plan que solvente estos problemas. Desde SATSE Madrid se ha reclamado, como mal menor, que se renueven a todas las enfermeras del Plan de Invierno hasta el 31 de diciembre, independientemente del Hospital o centro de salud en el que actualmente trabajen.
Los problemas en los centros sanitarios y sociosanitarios públicos son muchos, como la no cobertura de bajas, de jubilaciones que no se reponen, la necesidad de doblar para poder mantener los servicios funcionando, etc. y todo ello sin que se vea un plan a corto o medio plazo y con una plantilla de enfermeras y fisios cada vez más reducida. ¿Qué va a pasar cuando se empiecen a jubilar masivamente las enfermeras y no existan los refuerzos necesarios para cubrirlas?, finalizan.
