«El deterioro de los servicios de radiología de la sanidad pública madrileña pone en riesgo la salud de los pacientes»
- Esta es una de las conclusiones de un informe realizado a partir de una encuesta en la que han participado más de 350 médicos y médicas de los centros de salud de la región, profesionales que cada vez con más frecuencia están obligados a realizar diagnósticos sin el informe del/a radiólogo.
- A esta falta de informes de las pruebas radiológicas se suman las restricciones que tienen los médicos y médicas de los centros de salud para solicitar pruebas de alta resolución (TAC y resonancias) necesarias para complementar el diagnóstico.
- Esta situación, provocada por la deficiente gestión de los responsables sanitarios, puede generar demoras en los diagnósticos y una mayor sobrecarga de la atención especializada.
- Existen grandes desigualdades entre las diferentes áreas de gestión sanitaria de Madrid, lo que conlleva una evidente discriminación de los pacientes de los centros con una menor posibilidad de acceder a informes. Por ejemplo, en el Hospital Universitario Infanta Leonor y el Hospital Universitario Infanta Sofía, ni aún solicitando el informe al servicio de radiología es posible obtenerlo en la mayoría de estas pruebas. Esta discriminación puede influir negativamente en la seguridad y la rapidez de los procesos diagnósticos.
- La Mesa de Salud de Puente de Vallecas y la Red de Profesionales de Atención Primaria de Vallecas, que hoy hacen público el citado informe, exigen a la Consejería de Sanidad medidas urgentes que reviertan esta situación y acaben con la discriminación que sufren decenas de miles de pacientes.

Madrid, 3 de febrero de 2026. La Red de Profesionales de Atención Primaria de Vallecas y la Mesa de Salud de Puente de Vallecas, en la que participan profesionales sanitarios y no sanitarios, pacientes, asociaciones vecinales y organizaciones sociales, hacen público hoy un informe que da cuenta de las consecuencias del deterioro de los servicios de radiología de la sanidad pública madrileña. Un problema que viene de lejos y que está afectando a la calidad asistencial y a la propia seguridad de las y los pacientes, poniendo en riesgo su salud.
Desde hace años nuestra Comunidad padece una clara falta de radiólogos, pero la Consejería de Sanidad, en vez de buscar soluciones, no solo ha preferido mirar para otro lado, sino que ha dado muestras de una pésima y poco equitativa gestión. Según el citado informe, que se basa en una encuesta realizada en la segunda quincena del pasado mes de noviembre a 356 médicos y médicas de centros de salud de la región, otro de los graves problemas con el que tienen que lidiar en su día a día es la dificultad o imposibilidad de acceder a informes radiológicos de sus pacientes en sus hospitales de referencia, lo que dificulta los seguimientos clínicos y perjudica la calidad asistencial. «Recibir un informe de una prueba radiológica de columna o partes óseas de forma habitual (que era la norma hace unos años) es prácticamente excepcional en toda la Comunidad de Madrid. Pero lo más llamativo es la imposibilidad de acceder a un informe ni siquiera mediante solicitud en hospitales como el Hospital Universitario Infanta Leonor, el Hospital Universitario Infanta Sofía, el Hospital Príncipe de Asturias y el Hospital Universitario del Henares», puede leerse en el informe. «Más grave aún -continúa- es que esto suceda con las radiografías de tórax, especialmente en dos hospitales, el Hospital Universitario Infanta Leonor y el Hospital Universitario Infanta Sofía, en los que más de 75% de los encuestados contestan que no es posible recibir un informe de una radiografía de tórax ni siquiera mediante solicitud expresa».
La radiografía de tórax es una de las radiografías de mayor importancia clínica ya que con ella es posible detectar patologías tan relevantes como neumonías, enfermedades pulmonares crónicas, neoplasias primarias o metástasis. Además de ser una de las pruebas más solicitadas es una de las que puede aportar más valor en las consultas. Por ello es tan importante que la interpretación de éstas por los médicos de Atención Primaria que la solicitan para sus pacientes pueda ser contrastada con el informe de un/a radiólogo. Pero esta doble verificación, habitual hace unos años, comienza a ser una excepción en la sanidad pública madrileña, y las y los profesionales de nuestros centros de salud se ven obligados a realizar diagnósticos o derivaciones valorando la imagen de la radiografía en la pantalla de sus ordenadores de sobremesa, unos equipos básicos que carecen de la elevada definición de las pantallas de lectura de los radiólogos. ¿Y si la imagen que resulta de la prueba genera dudas diagnósticas? En ese caso, nuestros médicos deberán cargar con la incertidumbre, ya que, en algunos hospitales, ni siquiera podrán ponerse en contacto con el servicio de radiología para que solventen esas dudas. Además, en la mayoría de los casos ni siquiera podrán solicitar al hospital de referencia una prueba de imagen de alta resolución (un TAC o una resonancia magnética) que complete el estudio del paciente.
«Las enormes desigualdades que se producen entre las siete direcciones asistenciales, y entre los distintos hospitales dan lugar a una evidente discriminación de los pacientes de los centros con una menor posibilidad de acceder a informes, así como de los profesionales que solicitan esas pruebas. Esta discriminación puede influir negativamente en la seguridad y la rapidez de los procesos diagnósticos», aseguran las autoras del informe.
Por otro lado, la imposibilidad de solicitar pruebas de alta resolución desde el primer nivel asistencial (una reivindicación histórica de todas las sociedades científicas de medicina de familia) aumenta la derivación al siguiente nivel asistencial y genera enormes demoras en los diagnósticos.
«Las solicitudes de ecografías por vía normal tienen una demora que supera los 6 meses en la mayoría de las direcciones asistenciales. La situación mejora para las solicitudes preferentes, pero sigue habiendo un número inaceptable que supera los 6 meses», indica el informe, antes de subrayar, de nuevo, el desequilibrio entre territorios. «Las demoras en pruebas como la ecografía varían hasta 40.6 puntos porcentuales según dirección asistencial», una situación que «compromete la equidad asistencial y la calidad diagnóstica en Atención Primaria».
Como todos sabemos, estas demoras provocan la fuga de pacientes a compañías privadas, además de «una derivación incrementada a servicios de urgencias y consultas hospitalarias, al no poder resolverse determinados procesos en el primer nivel asistencial, lo que contribuye a la sobrecarga del sistema y a la pérdida de eficiencia global», señala el informe.
Seis demandas
Por todo lo anterior, con el fin de aportar soluciones al problema, la Mesa de Salud y la Red de Profesionales de AP de Vallecas solicitan a la Comunidad de Madrid las siguientes seis demandas:
– Que se tomen medidas urgentes y concretas para restablecer la posibilidad de solicitar informes radiológicos, solventando la discriminación que están sufriendo los y las pacientes de las zonas más perjudicadas de la Comunidad de Madrid.
– Que se establezcan medidas en plazos concretos y próximos para restablecer la normalidad del servicio, recuperando la calidad con la que se venía prestando este servicio hasta hace unos años, y cuyo abandono por parte de los responsables de la gestión sanitaria ha llevado a esta situación, aumentando, en caso de ser necesario, el número de profesionales hasta conseguir estos objetivos.
– Que se informe periódicamente y de forma transparente a ciudadanía y profesionales sobre las medidas adoptadas, y sobre los tiempos de espera reales para la realización de las pruebas solicitadas tanto en Atención Primaria como en Atención Hospitalaria.
– Que se tomen medidas urgentes para unificar las prestaciones y la calidad del servicio que recibe toda la ciudadanía independiente de la Dirección Asistencial o el hospital de referencia. Establecer qué pruebas deben ser informadas de forma habitual y cuáles mediante solicitud expresa, definiendo los plazos máximos para la recepción del informe solicitado.
– Que se garantice la libertad de elección cuando las personas deseen realizarse la prueba en un servicio público. Para que la libertad de elección sea efectiva, las listas de espera no pueden ser significativamente superiores a las que se realicen en centros concertados, reforzando, si es preciso, las plantillas de los servicios de radiología de los centros públicos.
– Que se acuerde con las sociedades científicas de Atención Primaria una cartera unificada de pruebas radiológicas de alta resolución, establecidas mediante los correspondientes protocolos, a fin de mejorar la capacidad diagnóstica de los y las especialistas de Medicina de Familia y Comunitaria.
