CCOO denuncia la violencia y el acoso que sufren las trabajadoras del hogar
- El protocolo de actuación frente a situaciones de violencia y acoso en el servicio del hogar familiar es una herramienta imprescindible cuya aprobación urge.

Las violencias de género y violencias sexuales en el ámbito del trabajo del hogar son una realidad que sufren las trabajadoras que lo desempeñan. Una realidad que la sociedad conoce pero que oculta y silencia. Y el silencio nos hace cómplices.
Desde CCOO y CCOO del Hábitat, federación que organiza a las empleadas del hogar, se ha reivindicado y luchado durante muchos años no solo por la plena equiparación de los derechos laborales y de seguridad social de estas trabajadoras con el resto de trabajadores y trabajadoras de nuestro país, sino también, aportando propuestas para erradicar las distintas formas de violencia que padecen dichas trabajadoras.
Es por ello que se apoyó –y celebró- la decisión del Gobierno de elaborar un protocolo de actuación frente a situaciones de violencia y acoso en el servicio del hogar familiar. Dicha propuesta quedó recogida en el RD 893/2024 de 10 de septiembre, por el que se regula la protección de la seguridad y la salud para las trabajadoras del hogar.
Desde CCOO se realizaron aportaciones, como introducir el ciberacoso, siguiendo lo dispuesto en el C190 OIT o concretar que no solo se trata de proteger a la víctima, como expone el Protocolo, también se trata de atenderla y que las medidas para detener la posible situación de violencia y acoso se mantengan mientras sean necesarias y hasta el completo restablecimiento de la persona agredida. Por último, se introdujo un apartado nuevo referido a la protección de las trabajadoras frente a represalias que puedan realizarse en su contra cuando éstas efectúen una denuncia, atestigüen, colaboren o participen en las investigaciones que se lleven a cabo.
No obstante, el mencionado protocolo que debió ser elaborado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) en un plazo máximo de un año tras la publicación de dicho RD, aún no ha visto la luz, por lo que reclamamos su inmediata publicación como herramienta para facilitar la denuncia, mediante canales accesibles que garanticen la confidencialidad y la reparación ante casos de violencias machistas sobre las trabajadoras del hogar.
El sistema patriarcal de dominación, exclusión y explotación de las mujeres que tiraniza la relación laboral existente entre empleadores o empleadoras y trabajadoras del hogar favorece todo tipo de violencia. A esto hay que sumar las situaciones de aislamiento que llegan a producirse en los domicilios particulares, así como la falta de control sobre las condiciones laborales en los mismos.
El problema viene de lejos, de origen, de cómo se entiende el trabajo del hogar. Según datos de 2024 del Instituto Nacional de Estadística, las mujeres representan el 95,7% del sector del empleo doméstico y el 42% son de origen extranjero. La precariedad es estructural, la interseccionalidad atraviesa la existencia de estas mujeres para doblegarlas como trabajadoras y personas. No sólo el género, también la clase social, la etnia, la situación administrativa o la formación y el desconocimiento de sus derechos pesan sobre ellas como una fuerte losa que las lastra, juzga y subyuga para anularlas y poder cometer sobre ellas todo tipo de violencias.
Existen pocos estudios específicos, pero los que hay arrojan resultados contundentes. Según una investigación de Oxfam Intermón y la Asociación Por ti Mujer el 49,2% de las trabajadoras encuestadas que ejercen su trabajo en el ámbito del trabajo del hogar afirman haber vivido algún tipo de violencia en el trabajo a lo largo de su trayectoria laboral.
Asimismo, la Encuesta sobre acoso sexual en mujeres de origen extranjero trabajadoras del hogar y de los cuidados en Cataluña (2021, Sílvia Bofill-Poch & Norma Véliz), señala que una de cada tres trabajadoras ha sufrido en algún momento acoso sexual. Desde CCOO conocemos esta realidad también desde la experiencia sindical y estamos en primera línea con herramientas concretas como el Observatorio de Acoso Sexual y por Razón de Sexo de CCOO.
Como dijo la feminista Benita Asas: “¿Qué significa para nosotras, las mujeres, el voto político integral y los demás derechos? Significa haber salido del mundo insignificante de las “cosas” para elevarnos al mundo excelso de la personalidad, de la ciudadanía”.
CCOO y CCOO del Hábitat reivindican que las trabajadoras del hogar son indispensables para todos y todas. Son mujeres con derechos aún no reconocidos y por tanto un colectivo oprimido con sentimiento de pertenencia a un grupo que debe luchar por lo que les pertenece. Son ciudadanas. No las tratemos como “cosas” que nos pertenecen. Y ante las violencias de género y las violencias sexuales, ofrezcámoslas soluciones, apoyo, acompañamiento, información, comprensión y desahogo.
