Israel continúa masacres en Gaza y avanza planes de anexión en Cisjordania
Continúan los ataques contra civiles en Gaza e Israel aprobó otra medida que sustenta el despojo de tierras palestinas en Cisjordania, un proceso que avanza impune para cerrar la posibilidad de un Estado palestino.

Al menos 13 palestinos murieron este domingo en la ola de ataques que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han ejecutado desde la madrugada en la Franja de Gaza, mientras que el régimen sionista de Benjamin Netanyahu aprobaba reabrir el proceso de registro de tierras en Cisjordania ocupada por primera vez desde 1967, dando paso a una anexión de facto, denunciaron Gobiernos y organizaciones del Medio Oriente.
La agencia palestina de noticias WAFA informó que tres palestinos murieron por ataques aéreos israelíes contra la ciudad de Gaza y Beit Lahia (norte de la Franja). Otros cuatro perdieron la vida en un ataque con drones contra un grupo de personas y una tienda de campaña en la zona de Falouja, al oeste del campo de refugiados de Jabalia (norte), precisó una fuente del hospital Shifa.
Otro golpe con drones mató a seis gazatíes en la zona de Al Mawasi, Jan Yunis, sur de Gaza, confirmaron el hospital Naser y los equipos de rescate de la Defensa Civil.
Con las muertes de este domingo, la cifra de gazatíes asesinados desde la entrada en vigor del alto el fuego, el 10 de octubre de 2025, supera los 600, a lo que se suman más 1.500 heridos por fuego de las FDI, que violan a diario la tregua, especialmente en el entorno de la “línea amarilla” desde donde controlan aún militarmente más de la mitad del territorio de Gaza.
Desde octubre de 2023, cuando comenzó la devastadora ofensiva militar de Israel contra Gaza, han muerto más de 72.060 gazatíes, incluidos más de 20.000 niños, y más de 171.700 heridos.
Paralelamente, escalaron los ataques de colonos israelíes permitidos o apoyados por militares en la Cisjordania ocupada, donde Israel ha implementado medidas que, según denunciaron la ANP, el Gobierno de Jordania y fuentes de prensa, apuntan a legalizar la expansión de los asentamientos ilegales, la confiscación de tierras y la demolición de propiedades palestinas.
A la par de demoliciones y desplazamientos, más de mil palestinos han muerto en Cisjordania desde octubre de 2023 a manos de los colonos y las fuerzas militares israelíes, según reportes de la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Organizaciones y Gobiernos han acusado a Israel de intensificar las acciones para anexarse Cisjordania, luego de que este domingo Tel Aviv aprobara un paquete de medidas que promueve el despojo de tierra palestina.https://t.co/w7HUjUHe48
— teleSUR TV (@teleSURtv) February 8, 2026
Israel aprueba registro de tierras para avanzar en anexión de Cisjordania
El Gobierno de Israel aprobó este domingo reabrir el proceso de registro de tierras en Cisjordania ocupada por primera vez desde 1967. El paso permitirá Estado israelí registrar de forma vinculante y definitiva terreno en el territorio palestino, ganando control de terreno y dando luz verde a sus militares para “actuar con determinación”.
El ministro de Justicia, Yaariv Levin, dijo que la medida “es una verdadera revolución en Judea y Samaria [nombre bíblico con el que sionistas se refieren a Cisjordania]. La tierra de Israel pertenece al pueblo de Israel. El Gobierno de Israel se compromete a fortalecer su control sobre todas sus partes”.
De acuerdo con el Ministerio de Justicia, el proceso se aplicará en el Área C de Cisjordania, la zona bajo dominio administrativo y militar israelí, que abarca un 60% de la superficie total del enclave.
Además del Área C, la división por zonas establecida en los Acuerdos de Oslo incluye el Área A bajo control administrativo y militar palestino (18% del territorio), y el Área B, de administración palestina y control de seguridad israelí (22%).
El objetivo de la medida aprobada este domingo, es “el registro de extensas áreas” en Cisjordania a nombre del Estado israelí, mientras que el Gobierno de Tel Aviv pasará a dotar a la autoridad gubernamental competente de presupuesto y equipos para llevar a cabo la colonización del terreno.
El colono Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas y uno de los funcionarios más extremistas en el gabinete de Bejamin Netanyahu, afirmó en un comunicado que “continuamos con la revolución de los asentamientos y la apropiación de tierras en todo nuestro país. Por primera vez desde la Guerra de los Seis Días, estamos restaurando el orden y la gobernanza en la gestión de las tierras de Judea y Samaria”.
Entretanto, el ministro de Defensa, Israel Katz, saludó la medida como un movimiento “de seguridad y jurídico esencial, diseñado para asegurar control, su aplicación y la total libertad de acción del Estado de Israel en el territorio”. Katz señaló que “permitirá al Ejército y el estamento de defensa actuar con determinación” en estas áreas de Cisjordania para “salvaguardar los intereses nacionales” de Israel.
Cisjordania: un plan ilegal de Israel para liquidar el Estado palestino
El proceso de registro, conocido como liquidación de títulos, se emplea para determinar la propiedad de la tierra y, una vez concluido, es raramente reversible. Es un proceso propio de soberanía permanente pues determina derechos absolutos a perpetuidad sobre la tierra; por ello, el derecho señala que un régimen de ocupación, temporal por definición, debe abstenerse de actos como ese, propios de un régimen permanente.
Peace Now, una ONG pacifista israelí, advirtió que la medida puede generar un “despojo masivo” para los palestinos de sus tierras en el Área C, además de un proceso de anexión y aplicación de la soberanía israelí en los territorios ocupados.
Que esas tierras pasen a estar registradas como terreno estatal de Israel o bajo nombres de ciudadanos israelíes “llevará a complicaciones legales y costes inmensos cuando se llegue a un hipotético acuerdo político de dos Estados”, añadió.
Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina denunció como “anexión de facto” la decisión israelí de reabrir el proceso de registro de tierras en la Cisjordania ocupada.
Es —subrayó la ANP en un comunicado— “una anexión de facto del territorio palestino ocupado y una declaración del inicio de los planes para anexar territorio palestino con el objetivo de consolidar la ocupación mediante la construcción de asentamientos ilegales”.
Apuntó, además, que constituye una “amenaza a la estabilidad y seguridad” en Cisjordania y una violación del derecho internacional, en concreto de la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU, que considera ilegal toda actividad de asentamiento en el territorio palestino ocupado.
La presidencia palestina instó a la comunidad internacional, en particular al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y al Gobierno estadounidense, a intervenir de inmediato para “obligar a Israel a cumplir con el derecho internacional y las resoluciones de la ONU”.
“Estas medidas unilaterales no otorgarán legitimidad alguna a la ocupación en el territorio del Estado de Palestina ni cambiarán el hecho jurídico e histórico de que Cisjordania, incluidas Jerusalén Oriental y la Franja de Gaza, es territorio palestino ocupado según el derecho internacional”, concluyó la ANP.
Para Hamás, que condenó enérgicamente la medida, es “una decisión nula emitida por una autoridad de ocupación ilegítima y un intento de imponer por la fuerza prácticas colonialistas”.
El Gobierno de Jordania expresó su “rechazo absoluto” a la decisión del gabinete sionista de Netanyahu, pues “socava el derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación”. La Cancillería denunció que implica una “flagrante violación del derecho internacional” y enfatizó que Israel “no tiene soberanía sobre la Cisjordania ocupada”.
El ministerio de Exteriores jordano alertó de que esta decisión también está destinada a impedir “el fin de la ocupación y el establecimiento de un Estado palestino independiente y soberano dentro de las fronteras del 4 de junio de 1967”, que son las reconocidas internacionalmente. En ese contexto, instó a la comunidad internacional a “asumir sus responsabilidades legales y morales y a obligar a Israel, la potencia ocupante, a detener su peligrosa escalada y sus acciones ilegales y unilaterales en la Cisjordania ocupada”.
La continuación de las masacres israelíes en Gaza y el avance impune de los planes de anexión de Cisjordania —recientemente, Tel Aviv aprobó otras medidas que refuerzan el plan anexionista— ocurren en un contexto en que Donald Trump sigue promoviendo su Junta de la Paz (criticada como un intento autoritario de suplantar el sistema multilateral) y anunció que esa instancia destinará 5.000 millones de dólares a Gaza para “iniciativas humanitarias y de reconstrucción”, enfatizando que para ello Hamás debe completar una “desmilitarización total e inmediata”.
Trump dijo que “la Junta de Paz demostrará ser el organismo internacional más importante de la historia y es un honor para mí servir como su presidente”.
Hasta ahora, la Junta de Paz no se ha pronunciado ni ha actuado respecto a la continuación de la muerte de civiles, incluidos más de 100 niños, a manos de militares israelíes en Gaza en violación de la tregua vigente desde octubre pasado. Tampoco se ha pronunciado contra el avance de las medidas para reforzar el proceso anexionista en Cisjordania, que apunta a cerrar la posibilidad de un Estado palestino, ni ha mencionado una rendición de cuentas por el genocidio cometido por Israel en la Franja.
