Señalan a la administración Trump por la censura deliberada de gran parte de los documentos «revelados» en la investigación de Epstein
- El Departamento de Justicia publicó miles de archivos relacionados con el delincuente sexual acusado de tráfico sexual Jeffrey Epstein (quien supuestamente se ahorcó en la cárcel) después de que el Congreso aprobara una ley que obligó a la administración Trump a hacerlo.

La reciente publicación parcial de los archivos del caso Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos ha generado una tormenta política y mediática sin precedentes, con acusaciones directas de ocultamiento, censura deliberada y manipulación política en torno a figuras públicas de alto perfil.
La Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, aprobada por el Congreso en noviembre de 2025 y firmada por el presidente Donald Trump, obligaba a la administración a publicar todos los documentos relacionados con la investigación de Epstein, su red y sus asociados, incluidos registros, fotografías, correos y otros materiales, sin que pudieran ser retenidos por razones de “vergüenza o daño reputacional a personas públicas”.
Aunque el DOJ aseguró que liberaría “hundreds of thousands” (cientos de miles) de páginas para el 19 de diciembre, la realidad ha estado muy lejos de la transparencia total prometida. De los miles de archivos actualmente disponibles:
- Más de 550 páginas están completamente censuradas con bloques negros que impiden ver cualquier información.
- En muchos documentos, nombres, párrafos enteros y secciones completas están tachados, dificultando cualquier lectura clara o reconstrucción de los hechos.
- Se han publicado cientos de archivos ya conocidos de casos previos que no aportan información nueva significativa.
Un análisis inicial identificó que cientos o incluso miles de páginas completas fueron liberadas con casi todo el contenido oculto bajo negras tachaduras, lo que ha llevado a críticos y observadores a calificar la publicación de “engaño” en lugar de transparencia real.
Según informes de medios estadounidenses, la proporción de contenido útil visible podría representar apenas el 3-10% del total de lo publicado hasta ahora, debido a esta práctica masiva de ocultamiento.
Acusaciones de ocultamiento deliberado y tácticas políticas
La administración Trump ha sido acusada por legisladores demócratas —y también por algunos republicanos— de eludir la intención de la ley con mucha paja, páginas que no van a ningún lado, redacciones excesivas y filtraciones selectivas, protegiendo de facto a personas poderosas cuya implicación podría ser políticamente dañina.
Uno de los puntos más polémicos de la estrategia gubernamental ha sido resaltar ciertas fotografías de Bill Clinton mientras se omiten o reducen al mínimo las referencias a Donald Trump, incluso cuando existen registros de vuelos del jet privado de Epstein en los que Trump aparece, según documentos filtrados en las últimas tandas.
El Departamento de Justicia ha defendido estas decisiones argumentando que muchas redacciones responden al deber de “proteger la identidad de víctimas y testigos”, y negó que la censura tuviera por objeto proteger a Trump o a cualquier político, pero lo cierto es que las mismas víctimas están solicitando esas publicaciones con total transparencia.
Sin embargo, críticos señalan que varias fotografías publicadas muestran a Clinton en entornos sociales con mujeres más jóvenes, mientras que las referencias visuales o documentales sobre Trump han aparecido con menos contexto o han sido revisadas con mayor cautela.
“He raped me.”
— Melanie D'Arrigo (@DarrigoMelanie) December 23, 2025
“Donald J Trump had raped her along with Jeffrey Epstein.”
“She was found with her head ‘blown off’… there was no way it was a suicide.”
Now we’re starting to see why Trump was hiding the Epstein files, and it probably gets much worse. pic.twitter.com/QJ8T0FzjSn
Las víctimas alzan la voz: denuncian censura extrema e incumplimiento de la ley
Mientras la administración del presidente Donald Trump y el Departamento de Justicia (DOJ) defienden su estrategia de publicación de los archivos del caso Epstein, las propias víctimas han criticado duramente el proceso, sugiriendo que las redacciones y omisiones están obstaculizando la verdad en lugar de facilitarla.
En un comunicado difundido por sobrevivientes —junto con familiares de la fallecida Virginia Giuffre— se acusa al DOJ de aplicar “censuras anormales y extremas sin explicación”, señalando que la forma en que se han ocultado grandes secciones de los documentos impide acceder a información clave y casos individuales de víctimas. Según este grupo, la omisión de datos —incluida documentación financiera clave— ha hecho “difícil o imposible” encontrar información relevante sobre sus propias experiencias y “vulnerado el espíritu de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein”.
“Solo queremos que se conozcan todas las pruebas de estos crímenes”, declaró Liz Stein, una de las víctimas, en una entrevista con la BBC en la que también expresó que el DOJ “está actuando con total descaro en contra de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein”.
La frustración entre los sobrevivientes también se ha manifestado en protestas contra lo que denominan “censuras anormales y extremas sin explicación” que, según denuncian, se aplican sin criterios claros y sin una comunicación adecuada sobre qué documentos fueron ocultados o por qué.
En otro frente de la crítica pública, familiares y abogados de víctimas señalaron que incluso el proceso de redacción fue defectuoso —por ejemplo, nombres de sobrevivientes que debían estar protegidos aparecieron sin censura en documentos ya publicados, lo que abrió dudas sobre la gestión de la información sensible.
Además de las declaraciones individuales, una docena de sobrevivientes enviaron una carta conjunta al Congreso en la que lamentan “censuras anormales y extremas sin explicación” y expresan que las divulgaciones parciales han fallado a los objetivos de claridad y justicia de la ley aprobada por el Capitolio.
Organizaciones que representan a víctimas han calificado la situación como una grave violación de la intención del Congreso de hacer públicos todos los documentos relacionados con Epstein y su red, y han pedido mecanismos de supervisión adicionales y acciones legales para lograr la publicación completa e inteligible de los archivos.
🇺🇸📂⚖️ El Departamento de Justicia de EE.UU. publicó miles de documentos parcialmente censurados sobre el caso Jeffrey Epstein, con pocas referencias al presidente Donald Trump y una presencia destacada del expresidente Bill Clinton. La divulgación, obligada por una ley aprobada… pic.twitter.com/76by0au3eI
— The Political Room (@Political_Room) December 20, 2025
Bill Clinton exige total transparencia
En un giro significativo, el expresidente Bill Clinton —quien aparece en varias de las imágenes recientemente divulgadas— pidió públicamente que se publiquen todos los archivos en los que figura, criticando la publicación parcial como insuficiente y sesgada.
Clinton instó al Departamento de Justicia a divulgar “de inmediato todo el material” pertinente, en respuesta a la estrategia exhibida de destacar ciertas fotografías suyas mientras otras partes del archivo permanecen ocultas o sin publicar íntegramente.
The Epstein files on the DOJ website allow you to highlight the redacted text, copy it, and paste it into another document, which reveals what was hidden. You can also press Ctrl+F and search for “Trump ” (with a space) to see his name appear more than 600 times. #OpDeathEaters pic.twitter.com/bLi1eU1QOB
— Anonymous (@OpDeathEaters) December 23, 2025
Reacciones políticas: de demandas a sanciones
La oposición política ha respondido con dureza:
- El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, anunció resoluciones para investigar y sancionar al DOJ por incumplimiento de la Ley de Transparencia, incluso explorando acciones legales.
- Algunos legisladores proponen castigar a la fiscal general Pam Bondi por no liberar documentos claves, con posibles multas diarias por cada día de incumplimiento.
- Sobre el terreno político, la controversia amenaza con polarizar aún más el debate público justo antes de las elecciones de 2026, alimentando narratives de encubrimiento de élites políticas y económicas.
El impacto real de lo publicado
Entre lo que se ha hecho público —aunque debatido por su valor real debido a las censuras— se encuentran:
- Registros de vuelos privados de Epstein en los años 90 en los que Trump figura al menos ocho veces.
- Citación formal del DOJ a Trump para presentar documentos desde su resort de Mar-a-Lago en 2021.
- Referencias a un número considerable de figuras públicas, aunque muchas aparecen con alternativas muy limitadas por las redacciones.
Aunque miles de páginas han sido liberadas, la magnitud de las censuras y la eliminación temporaria de fotografías completas plantean dudas substanciales sobre la transparencia real de este ejercicio. Medios, legisladores y observadores señalan que el resultado es una versión tan filtrada que puede encubrir más de lo que revela, y acusan al gobierno de manipular el foco mediático (por ejemplo, destacando selecciones específicas de imágenes) para desviar la atención de lo que sigue oculto.
Con la presión política creciendo, la publicación completa —sin censuras arbitrarias y con explicaciones legales detalladas para cada redacción— es todavía una promesa pendiente que podría definir el futuro judicial y político de este escándalo en Estados Unidos.
