biología

La colonización europea acabó con los perros americanos

Hace más de 10.000 años, los humanos que llegaron a América lo hicieron acompañados de unos perros que no procedían de los lobos norteamericanos, sino de un antepasado canino que habitaba en Siberia. Los canes se dispersaron por toda América del Norte y compartieron territorio con los nativos durante miles de años, hasta la llegada de los conquistadores europeos en el siglo XV.

Las ciudades modifican el tamaño corporal de los animales

El rápido crecimiento de las ciudades conlleva una serie de cambios que no afectan solo al paisaje. Los pequeños seres vivos que habitan entre edificios, aceras y asfalto deben hacer frente a la pérdida y fragmentación de hábitat, a la proliferación de especies invasoras, a la contaminación lumínica y acústica y al cambio climático. Su adaptación a los drásticos cambios generados por los humanos se produce en tiempo récord.

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