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«Es una utopía plantearse el federalismo en España»

Entrevista con el filósofo Roberto Augusto, autor de "El Nacionailsmo: ¡Vaya timo!"

Cultura | Rubén G. Herrera - Tercera Información | 14-09-2012 | facebook yahoo twitter Versión para imprimir de este documento

“El nacionalismo es una forma de fe más que de racionalidad”. Es una de las citas más destacadas y con las que suele presentarse a este filósofo. Roberto Augusto se autoetiqueta "Racionalista, republicano y ateo". Es colaborador en el periódico La Voz de Barcelona y es autor del recientemente publicado “El nacionalismo ¡vaya timo!. Editado por Laetoli en una colección más acostumbrada a temas como esoterismo, pseudociencia o magia, que a temas políticos o propiamente sociales. Pero no se despisten; pese a esa primera estética "de escaparate" se esconde una sintetizada reflexión filosófica sobre la irracionalidad de los nacionalismos. Y Augusto combate con ideas muy potentes: El nacionalismo se ampara muy fuertemente en la cuestión lingüística como un elemento estructurante de nuestras sociedades, y eso parece bastar como argumento sólido a proyectos como el nacionalismo catalán; pero «existen 5.000 lenguas y no mucho más de 200 estados».

Augusto predice que en los próximos años, debido a la insatisfacción de la mayoría moderada, el nacionalismo «pasará a ser un fenómeno marginal y de corte violento y radical, incapaz de recuperar el protagonismo que tuvo una vez», que el nacionalismo «es más una religión política que una ideología política, un sustituto de la religión».

En España, se trata de un problema estructural mantenido. El autor se centra en áreas clave. En la política y la ley: «la gran injusticia del sistema electoral español actual no es la importancia que otorga a los partidos nacionalistas sino la escasa representación parlamentaria de Izquierda Unida en relación a su número de votantes». En la educación: «La educación no tiene que ser un reflejo exacto de la comunidad de la que emana. Y el idioma, debe ser elegido libre y democráticamente». En lo cultural: «Hay que poner en duda lo intrínsecamente perverso del nacionalismo». Así, ante la imperante heterogeneidad de nuestras sociedades, «hay que proponer una forma de laicismo en nuestras identidades nacionales».

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1. Según estas cuestiones, existe una gran debilidad interna de los nacionalismos ante factores externos como la globalización, y el absurdo de defender la homogeneidad en sociedades cada vez más heterogéneas... Pero Europa se encuentra ante un brote de movimientos neoconservadores (o "Ultrapatriotas" que es el título de un libro sobre la extrema derecha y el nacionalismo en la actualidad), que ya están incluso convergiendo peligrosamente, y la ideología nacionalista tiene bastante que ver en todo ello. Ante este asunto, ¿podemos pensar con convencimiento que se esté dando una decadencia de los nacionalismos tal y cómo tú mismo defiendes como argumento principal en tu libro? Es decir, ¿es una debilidad real o sólo lo es en el campo de la lógica?

Es cierto que hablo de un debilitamiento general del nacionalismo. Pero esa tesis se complementa con la idea de que parte de ese fenómeno se radicalizará, tal como está sucediendo. La decadencia nacionalista de la que hablo no se refiere a España ni a Europa, sino a todo el mundo. Importantes nacionalismos como el alemán o el japonés han perdido gran parte de su fuerza después de la II Guerra Mundial, quedando reducidos a grupúsculos radicales y a partidos minoritarios. Me parece evidente que el momento histórico álgido del nacionalismo ya pasó y que la globalización irá haciendo cada día más débil a esa ideología. Quiero señalar que no hablo de un momento político coyuntural, sino de una realidad estructural que se alargará décadas en el tiempo. La actual crisis económica, la inmigración y un gran desencanto con los partidos mayoritarios está provocando un preocupante resurgir de la extrema derecha. Un ejemplo de esto es Amanecer Dorado en Grecia. En mi opinión esos partidos deberían ser ilegalizados, ya que defienden ideas que son contrarias a la esencia misma de la democracia. La democracia no es solo una forma de elegir políticos, sino que es un conjunto de valores morales basados en la libertad, la justicia y el respeto a la dignidad humana. Si hay partidos que no aceptan esos valores no deberían poder participar en un sistema que quieren destruir desde dentro, tal como hizo el nazismo.

2. Isaiah Berlin defendía, en uno de sus más relevantes ensayos, dedicado específicamente a los nacionalismos: «Pese a que son un fenómeno patológico o una enfermedad moderna hay de reconocerles que ni los mejores pensadores del siglo los han sabido predecir». Más aún, que estos «habían caído en las más torpes infravaloraciones», pero que ha seguido siendo dominante en numerosas regiones de Europa y del resto del mundo. El nacionalismo parece, por tanto, que se ha resistido mucho y posiblemente según este argumento, también en la actualidad. ¿Defiendes lo contrario?

No creo que defienda lo contrario. Suscribo lo que dice Berlin. Soy perfectamente consciente de la fortaleza del nacionalismo, que es una de las ideologías dominantes en el mundo. Su gran resistencia se debe a que es capaz de integrarse en doctrinas políticas diferentes, desde la derecha a la izquierda. Es un pensamiento transversal. Sin embargo, el nacionalismo es muy débil en el campo de las ideas. La pobreza ideológica de sus defensores lo demuestra. Pero no es en el terreno intelectual donde esta doctrina se muestra fuerte, sino en el de las pulsiones más primarias, en el de los prejuicios y no en el de los juicios. No será fácil vencer la batalla contra el nacionalismo. Desde pequeños se nos educa para amar a nuestra “nación” y para odiar a la “nación” rival. Pero es posible vencer a toda esa inercia social e histórica. Esa es una batalla importante, ya que creo que el mundo será un lugar mejor para vivir si superamos las doctrinas que sacralizan la diferencia.

3. En estos asuntos, seguramente se sepa de memoria el discurso de recogida del Premio Nobel de Mario Vargas Llosa en 2010.

«Detesto toda forma de nacionalismo, ideología o más bien religión, provinciana, de corto vuelo, excluyente, que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios étnicos y racistas […] Pero no hay que confundir el nacionalismo de orejeras y su rechazo del "otro", siempre semilla de violencia, con el patriotismo, sentimiento sano y generoso, de amor a la tierra donde uno vio la luz, donde vivieron sus ancestros y se forjaron los primeros sueños, paisaje familiar de geografías, seres queridos y ocurrencias que se convierten en hitos de la memoria y escudos contra la soledad. La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apodícticos sobre los héroes emblemáticos, sino un puñado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos y los tiñen de melancolía, la sensación cálida de que, no importa donde estemos, existe un hogar al que podemos volver...».

Un enfoque “universalista” que propone una democracia liberal a nivel mundial, y es una clara demostración de cómo una persona de derechas puede rechazar formas nacionalistas. ¿Qué le parece este tipo de argumentos emocionales, “de amor y odio”, sobre el nacionalismo?

No voy a valorar la crítica de Vargas Llosa, que debería estudiar en profundidad. Pero quisiera hablar de la distinción entre nacionalismo y patriotismo que hay en esta cita y que rechazo. El patriotismo suele ser una de las múltiples caretas bajo las que se esconde el nacionalismo, normalmente el nacionalismo que tiene un Estado detrás que lo respalde. Recordemos, por ejemplo, la fórmula de “patriotismo constitucional” impulsada por Aznar cuando gobernaba. Era una manera de ocultar y presentar bajo otro nombre al nacionalismo español de siempre. Parece ser que para algunos el nacionalismo, cuando consigue un Estado, se convierte mágicamente en patriotismo, algo que es falso. Sigue siendo lo mismo aunque se le llame de otra forma. Vargas Llosa entiende por patriotismo la vinculación emocional con “lugares y personas”. Eso no es nacionalismo, aunque esta doctrina política se aprovecha de esos sentimientos para crear su ideología. Desecharía para siempre la idea de patriotismo.

4. ¿Existen verdaderamente argumentos racionales compartidos o comunes entre las diferentes formas de nacionalismo?

Las palabras “racional” y “nacionalismo” no encajan bien en la misma frase. Si hay algo que caracteriza a esta doctrina política es su profundo irracionalismo. Pero a pesar de esto, podríamos señalar varias ideas comunes en todos ellos. La idea central es la de “nación”, que no está necesariamente identificada con el Estado. La “nación” de los nacionalistas es una falsificación de la realidad porque escoge una serie de rasgos y excluye los demás que no le interesan. Esto se entiende bien con un ejemplo. El nacionalismo catalán identifica a la “nación” catalana con una lengua, el catalán, a pesar de que la mitad de la población tenemos como lengua principal el castellano. Esto es falsear la realidad. Pero es un proceder que emplean todos los nacionalismos. Los nacionalistas, además, buscan la homogeneidad cultural dentro de su “nación”. Desean que todos asuman su cultura e ideas, que consideran consustanciales a su “nación” de referencia. En ese sentido son contrarios a la pluralidad cultural, aunque digan lo contrario.

5. En tu análisis sobre los nacionalismos has dejado atrás algunas cuestiones que, desde mi humilde punto de vista, podrían ser interesantes, más allá de lo estrictamente político; como la sublimación del pensamiento nacionalista en el deporte. Es el caso (dominante) del fútbol o de las Olimpiadas, donde se rellena de ideología nacionalista el actual vacío que las sociedades occidentales han creado en el pensamiento político de la gente en las últimas décadas. El eslogan de esta pasada Eurocopa fue conciso: “Yo soy español”. Pero también la apropiación del anterior Gobierno, que se empeñó en denominar a la selección “La Roja”. Pero esta cosmovisión va más allá dle pan y circo: podría plantearse entonces si no es el deporte un último reducto del neoliberalismo para reflejar la ideología de “que gane el más fuerte”, en su modo más agresivo de entenderlo. La publicidad televisiva, por ejemplo, está inundada de esta ideología. ¿Son importantes para una reflexión completa sobre por qué funciona el pensamiento nacionalista todavía?

El deporte es uno de los múltiples ámbitos de la vida que el nacionalismo utiliza para reafirmarse y para la confrontación. Dada la gran importancia mediática que hoy tiene (demasiada en mi opinión) los nacionalistas lo han transformado en uno de sus terrenos de batalla preferente. Toda exaltación patriotera a través del deporte es absurda, y es uno de los mecanismos que emplea la sociedad para educarnos en la división y en el enfrentamiento entre los Estados. El neoliberalismo utiliza el deporte para demostrar que “el que vale triunfa”. Si esa idea la aplicamos a toda la sociedad debemos concluir que los poderosos tienen una posición privilegiada que se merecen. Y los que no tenemos poder, riquezas o una posición social destacada, es porque no nos lo merecemos, porque valemos menos que los otros. Esa es una tesis falsa y profundamente reaccionaria, ya que no se puede medir la capacidad de alguien en una sociedad donde no existe una verdadera igualdad de oportunidades y el enchufismo es de lo más habitual.

6. Muchas de las premisas que planteas contra el nacionalismo como ideología y modo de organización son tomadas desde hace mucho tiempo por determinados sectores de izquierdas. Por ejemplo, contra el centralismo nacionalista, existen alternativas como el federalismo y su régimen asambleario; un sistema organizativo con amplio calado internacional (véase EEUU…). Conceptualmente, es un término absolutamente en la sombra, dentro de los grandes debates políticos del momento, reducido a espacios de debate como los comunistas y anarquistas. ¿Qué opina de la postura federalista?

Creo que el federalismo puede ser un buen instrumento que ayude a tranquilizar y canalizar de forma positiva esas pulsiones nacionalistas dentro de un Estado consolidado, aunque hay sectores radicales que únicamente aceptarán la independencia. En el caso concreto de España, ya que es muy complicado hablar en general, me parece que el federalismo ayudaría a mitigar el nacionalismo periférico al darles un alto nivel competencial a las autonomías, mucho más del que tienen ahora. Un sistema federal podría acabar con agravios comparativos entre comunidades autónomas (me refiero al concierto vasco-navarro), al darle a todas ellas una casi total autonomía financiera. De todas formas, hoy en día es una utopía plantearse un Estado federal en España, ya que el PP apuesta por un modelo centralista y está en una campaña continua de criminalización de las autonomías, a las que culpa de los males de la patria, a pesar de que gobierna casi todas ellas.

7. ¿Por qué has decidido dedicar tanto espacio en su libro para deslegitimar los argumentos de Gustavo Bueno sobre la superioridad del nacionalismo español ante los independentistas? ¿Lo ha hecho por aquello que dice usted de «al nacionalismo hay que derrotarlo en el campo de las ideas»?

Si miramos la mayoría de libros que se escriben en España críticos con esta ideología veremos que son un ataque contra los llamados nacionalismos periféricos. Es también una idea común en nuestra sociedad afirmar que el nacionalismo español no existe, que es propio solo de grupos marginales de extrema derecha. He querido demostrar que eso es falso y la obra de Gustavo Bueno es una prueba de que el nacionalismo español sigue muy vivo entre amplias capas de la sociedad española. Es lógico que en un libro escrito en España se hable del nacionalismo que históricamente ha sido sin duda el peor, me refiero al español. Recordemos, por ejemplo, que Franco era un profundo nacionalista. En general los nacionalismos que poseen un Estado que los respalde son peores que el de las mal llamadas “naciones sin Estado” porque tienen detrás un ejército y una potente máquina represiva. En España muchos dicen despreciar el nacionalismo, sobre todo dentro de la derecha, pero para encontrarse con un nacionalista lo único que deben hacer es mirarse a un espejo. Caen en lo mismo que dicen rechazar, aunque no sean conscientes de ello. Hoy en día el tema del nacionalismo español es tabú para muchos, y esa es una idea que he querido combatir en este ensayo. Tampoco hay que caer en el dogma de que “todo el mundo es nacionalista”. Eso no es cierto, pero sí es innegable que hay muchos más nacionalistas de los que creemos.

8. ¿Qué opinión le merece la campaña del pasado 11 de septiembre "Catalunya, nou estat d’Europa", la más multitudinaria manifestación independentista de la historia de Cataluña (1.5 millones)?

He sentido una profunda tristeza viendo esta manifestación por televisión. Hubiera sido una gran ocasión para manifestarse por los recortes en sanidad y en educación, por la degradación de nuestros servicios públicos, por el empobrecimiento generalizado de las clases medias y de aquellos que realmente sufren, mientras unos pocos ganan cada vez más. Sin embargo, en vez de reunirse para protestar por lo que es importante, un grupo tan numeroso de gente prefiere envolverse en una bandera y defender un discurso lleno de odio y de rencor hacia “Espanya”, la supuesta causante de la mayoría de sus males. Es mucho más fácil echarle la culpa a los demás y no asumir la plena responsabilidad de tus errores. Los nacionalistas catalanes han creado un ideal llamado independencia que parece que solucionará todos sus problemas. Una utopía casi imposible de lograr en el actual marco legal, pero que sirve a muchos políticos e intelectuales catalanes para seguir alimentando un discurso de la confrontación que les da importantes réditos electorales y económicos. Que tantas personas se dediquen a adorar a una nación que solo existe en su imaginación (la Cataluña real poco tiene que ver con la “Catalunya” nacionalista) es una prueba evidente de la profunda irracionalidad en la que vive gran parte de la especie humana. Los problemas que generan las falsas divisiones que crea nuestra mente en naciones, razas, religiones o etnias no se solucionan profundizando más en esas divisiones, creando nuevos Estados, es decir, más fronteras y barreras que antes no existían. Esa dialéctica de la confrontación solo puede ser superada siendo plenamente conscientes de la unidad de la especie humana, de que “los otros” son también como yo y de que juntos debemos construir un futuro mejor para todos.

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Por último, Roberto Augusto expone un curioso decálogo de lo que considera las principales falsedades del nacionalismo.

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1. Todo el mundo es nacionalista, lo reconozca o no.

2. La humanidad está dividida de forma natural en “naciones”.

3. La “nación” es una sustancia con vida propia al margen de las personas.

4. La “nación” es una realidad histórica previa al Estado que fundamenta al Estado.

5. Para conservar su cultura e identidad, para ser una “nación” normal, todas las “naciones” sin Estado precisan de un Estado propio.

6. El nacionalismo defiende la pluralidad cultural.

7. Todos los que critican al nacionalismo son realmente nacionalistas inconfesos que defienden un nacionalismo de Estado frente a las “naciones” sin Estado.

8. Todas las “naciones” tienen derecho a la secesión unilateral del Estado del que forman parte, independientemente de lo que digan las leyes de un Estado democrático.

9. Los nacionalistas son los auténticos representantes de su “nación”, los guías espirituales de su destino histórico. Por esa razón, están destinados de manera natural a gobernar a su pueblo. Cualquier usurpación de su poder, democrática o no, debe ser considerada un ataque contra la “nación”.

10. La divulgación del nacionalismo contribuirá a la paz en el mundo gracias a la eliminación de los conflictos “nacionales”.

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  •  http://www.robertoaugusto.com/
  • 16 Mensajes del foro
    • 14 de septiembre de 2012 09:26, Sara
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      La manifestación que tuvo lugar en Barcelona el 11 de septiembre fue una de las manifestaciones más multitudinarias que se han visto desde la democracia, y sin duda la manifestación independentista más masiva con diferencia. Menospreciarla y menospreciar a las personas que estaban allí es un graso error. Si tanta gente llegada de toda Catalunya cree que sus males bienen por un maltrato del Estado, es que algo se está haciendo mal desde la oposición que rechaza los recortes que vienen del gobierno de CIU. El gobierno insiste en que no tiene más remedio porque Catalunya no tiene dinero, y así ha calado. Uno de los éxitos de la manifestación, por cierto, es que no huvo "odio" hacia España, como se dice en el artículo, sino que fue una marcha festiva, familiar y pacífica. Por último, decir que la inmersión lingüística que tenemos en el sistema educativo público es una de las grandezas de Cataluña, que permite que todo el mundo hable, escriba y entienda el catalán, sin importar el origen ni la lengua que se hable en su casa, sin segregar a los alumnos en las aulas dependiendo de si sus familias son catalano o castellanoparlantes. Por lo demás, decir que las barbaridades que ha hecho el nacionalismo español (entre ellas la sentencia del Tribunal Constitucional contra el Estatut) han alimentado ests reacción, que se traduce en multitud de sentimientos, no todos independentistas, que se hicieron ver este martes.

    • 14 de septiembre de 2012 10:34, JAP
      1 vote

      "Franco era un profundo nacionalista": Azaña, también, solo que de otra calidad.

      "para algunos el nacionalismo, cuando consigue un Estado, se convierte mágicamente en patriotismo, algo que es falso". Pues no: el patriotismo no existe al margen del Estado (real) salvo como ideología metafísica (nacionalismo). Pero tambien cabe un Estado que en lugar del patriotismo, es decir el reforzamiento de los vínculos de convivencia social (nada que ver con la magia), refuerce el nacionalismo metafísico (el fascismo o el nazismo, por ejemplo). Mezclar y confundir churras con merinas no ayuda a clarificar el asunto.

      El Estado español existe, y por tanto se puede ser patriota español sin ser nacionalista español, y rechazar el desmembramiento del territorio del Estado sin ser nacinalista español. Pero el Estado catalán no existe, y solo se puede aspirar a ser patriota catalán siendo nacionalista catalán. Esto es lo que no entiende el entrevistado.

    • 14 de septiembre de 2012 10:59, Marsupio
      0 vote

      ’hoy en día es una utopía plantearse un Estado federal en España, ya que el PP apuesta por un modelo centralista y está en una campaña continua de criminalización de las autonomías, a las que culpa de los males de la patria, a pesar de que gobierna casi todas ellas.’

      Luchemos por la utopía

    • 14 de septiembre de 2012 11:16, Valdeón
      0 vote

      Me pregunto cuántas de las personas que acudieron a dicha manifestación volverían a manifestarse si se produjera un proceso constituyente, realmente democrático, y con participación activa y directa en todas las decisiones que afectan al común. ¿No estarán en una parte importante afectadas por la frustación actual, por motivaciones económicas, sociales, democráticas...? Vamos por el cabreo general!

      Y de paso una idea para la reflexión: nunca admitiríamos un partido que promoviera la liquidación de la democracia, pero no damos importancia a los partidos que entienden que la gestión de lo común conlleba la privatización y liquidación de empresas y servicios básicos?

      ¿No nos lleva todo ello a enfrentamientos absurdos y culpabilizar y focalizar la atención en asuntos y temas que interesan y mucho a quienes ocupan la estancia superior? Desviar la responsabilidad y la atención, crear un problema...y dividir!

    • 14 de septiembre de 2012 11:49, El Gozador Enmascarado
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      "Yo nunca he sido españolista ni patriotero. Pero ante estas cosas me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar a España prefiero a Franco. Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos o quien fuere. Pero esos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco. Y mientras, venga poderes, dinero y más dinero"
      (Azaña sobre los catalanes)

      "No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo... y pueblerino (...) No hay más que una nación: ¡España! (...) Antes de consentir campañas nacionalistas que nos lleven a desmembraciones que de ningún modo admito, cedería el paso a Franco sin otra condición que la que se desprendiese de alemanes e italianos"
      (Negrín sobre los catalanes)

      LO CERTIFICO!

    • 14 de septiembre de 2012 12:46, Jesusn
      0 vote

      "Me parece evidente que el momento histórico álgido del nacionalismo ya pasó y que la globalización irá haciendo cada día más débil a esa ideología. " Esa afirmación demuestra que el autor no ha pensado seriamente sobre la globalización. El multiculturalismo y la hibridación es un producto de la élite global, mientras cada vez más gente se hace "local". La localidad como respuesta a las incertidumbres que crea la nueva escala de poderes. La globalización no es más que una cara de una moneda en la que en el otro lado se encuentran los fundamentalistas que asaltaron la embajada de EEUU en Libia. Mientras tanto nacen nuevos estados por doquier, gracias a las posibilidades que tienen de subsumirse en organizaciones multilaterales como la OTAN o la OMC. No necesitan al antiguo estado como mercado ni como ejercito.
      http://laproadelargo.blogspot.com.e...

      en realidad el mismo proceso, provoca realidades divergentes en distintas geografías. El resultado final tiene sus luces y también muchas sombras.

    • 14 de septiembre de 2012 14:02, YOoo
      0 vote

      Es una pena que no haga referencia a las historia del nacionalismo moderno. Todo empezó con la revolución francesa, cuando se acabaron los estados faudales. Cierto que desde Westfalia la diplomacia empieza a cambiar pero en eso no impide q en Utrecht se intercambien territorios como en una puja. Las guerras hasta el 1789 eran guerras entre primos de cabezas coronadas a pesar de que existía desde la edad media movimientos populares de reconomientos nacionales. (El caso del movimiento de Juana de Arco por ejemplo).

      El problema ocurre cuando aparece el concepto de nación en el siglo XIX, ¿porqué? pq se acaba con el tipo de estado anterior y ahora hay que crear grandes ejércitos de reclutas que se maten entre sí contra los del rival. Para eso es necesario reforzar el sentimiento nacional a los que antes eran campesinos o siervos. En la edad media nadie se iba a preocupar de decirle a un siervo si era francés o alemán, era lo q su amo dijera. COn los valores republicanos-liberales-democráticos-burgueses el ciudadano empieza a tener importancia así que hay q adoctrinarlo.

      Para adoctrinar primero hay q buscar la doctrina. El movimientos romanticista va de eso. No es extraño que no fuera hasta el siglo XIX cuando italia y alemania se unifican, bajo las benderas de sus naciones. Hasta el siglo XIX a los italianos les había dado igual vivir divididos ya que mejor para las élites locales hacer lo que les viniera en gana sin tener que dar cuentas a reyes más poderosos.

      Se empieza a llevar a la gente a escuelas, donde aprenderán el himno nacional por ejemplo, o la historia según lo q a los personajes interese. Se debería hacer una historia de la enseñanza de la historia y tendríamos sorpresas.

      Pero la base de todo estaba en el romanticismo, el colonialismo (los ingleses decían que eran ellos los elegidos por dios para llevar la civilización al resto a los países atrasados), para eso se necesitaba que el carbonero o el lechero tuviera el mismo interés en mantener las colonias q los grandes comerciantes y banqueros. Orientar a la nación para la guerra pues la nación es el conjunto de los ciudadanos. El nacionalismo del XIX consiste en educar a los ciudadanos para que se identifiquen como un todo lo q supone q obedeceran a lo que diga el gobierno de sus élites. Por eso es el XIX donde se rebuscan mitos nacionales en el mediovo por ejemplo y se hacen muchas tonterías.

      Por no decir el interés por la linguística todo lo cual junto a la derrota en la I GM nos lleva al nazismo por una parte, y por ejemplo por otra al sionismo.

      Después de la II GM aparecen nuevos escenarios, las organizaciones internacionales, como nueva forma de dominación de los países descolonizados y del nuevo imperio americano, y de ahí a las supraestructuras como forma de dominio de las nueva élites corporativas y bancarias. Claro, ahora el nacionalismo ya no interesa.

    • 14 de septiembre de 2012 15:35, HayQueLeerMás
      0 vote

      Para comprender la mecánica de los nacionalismos y su capacidad para calar en el pensamiento humano es necesario prescindir de cualquier proceso racional. Hay que asumir que lo visceral y primario son componentes necesarios, como lo son la accidentalidad del lugar de nacimiento o una dosis elevada de fé en unos idearios tradicionales desvinculados de objetividad en sus orígenes, independientemente del tiempo que lleven influenciando a los individuos. Así se puede admitir que la "nación", desde el punto de vista territorial, es algo que ha existido siempre, que es inmutable y que modela a los individuos que la conforman. Pero también es necesario admitir que para su permanencia a lo largo del tiempo precisa del uso (y del abuso) de la violencia para reducir a los individuos recalcitrantes y contrarios a ese modelo de "nación".
      Desde el momento que se prescinde del razonamiento entre las personas lo que tenemos es un modelo de comportamiento equiparable al de los mandriles, los gibones o los titís ya que también comparten territorio, lengua y costumbres. La diferencia respecto a estos es que el hombre busca la explotación de otros hombres y beneficiarse a su costa, y en este sentido la idea de "nación" ofrece casi infinitas posibilidades para la manipulación.

    • 14 de septiembre de 2012 20:19, gorky
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      Todos los españolazos que conozco se declaran ciudadanos del mundo. El nacuionalismo español, parace que a este hombre no le molesta tanto

    • 14 de septiembre de 2012 20:39, Chonchi54
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      Vivo en Canarias y desde la distancia las cosas se ven de otra manera, sin tanto patriotismo. Siempre he observado que existe hacia el catalán, cierto rechazo.Por eso me pregunto ¿Por qué no pueden ser independientes?. Como lo podría ser Canarias algún día, con el paso del tiempo.

    • 14 de septiembre de 2012 23:40, Dani Ruiz
      0 vote

      No es tanta utopía, es cuestión de planteárselo. Una república es la única forma de gobierno democrática.

      http://elblogdedaniruiz.blogspot.co...

    • 15 de septiembre de 2012 07:22
      0 vote

      Este señor es un fiel representante de la nueva sucursal de la Brunete mediatica en Barcelona.
      A esta gente,de izquierdas por supuesto,ya los tengo muy calados.Son aquellos que sistematicamente traicionan todos los ideales izquierdistas.Los que van "moderando" sus actitudes y los que acaban finalmente montados en el coche oficial y dandole la mano al rey,pero desde su republicanismo ojo.
      La realidad de los hechos es otra muy diferente.No se puede ser de izquierdas y defender la opresión o la negación de los derechos de un pueblo.No se puede ser de izquierdas y colaborar activamente con una ideologia reaccionaria como es el nacionalismo español.Reaccionaria y colonial.
      Y la historia lo demuestra claramente en un estado como el español.Cuando murio Franco la mitad de los presos politicos eran vascos.Estos izquierdistas,que por cierto,fueron los mismos que corrieron a envolverse en la bandera rojigualda,fueron los que legitimaron la Transición.¿Que pensamos de la Transición ahora cuando se ha demostrado el estrepitoso fracaso del regimen que levantaron?.
      Estos eran los que culpaban a la izquierda abertzale de negarse a pasar por el aro de la traición y ahora la historia situa a cada uno en el lugar que le corresponde.Es decir,tratan de confrotar el izquierdismo con lo que ellos llaman nacionalismo pero a la hora de la verdad no son más que esbirros del nacionalismo español y curiosamente siempre son los que más se han alejado de los planteamientos de la izquierda en lo social.Solo la utilizan para dividir y atacar al catalanismo.¿Curioso?.No,porque el nacionalismo español vuelvo a decir que es reaccionario aunque estos se disfracen.
      Y este señor colabora con un medio como la voz de Barcelona.¿Saben ustedes quienes estan tras ese medio de comunicación?.Vean que gente pulula por alli y entenderan a este "racionalista,republicano y ateo".
      Y vean con quienes se mueve este señor para presentar su libro.Veanlo,veanlo...
      Lo que me parece mentira es como un medio como tercerainformación promueve ideas reaccionarias.

    • 15 de septiembre de 2012 08:21, María
      0 vote

      Felicidades a Tercera Información por esta magnífica entrevista. Me da mucha pena leer algunos de los comentarios. Es muy fácil usar el anonimato de Internet para insultar a una persona. El comentario anterior dice que el autor colabora con el nacionalismo español. No se puede faltar más a la verdad. En "El nacionalismo ¡vaya timo!" hay un capítulo entero (el nº 5) dedicado exclusivamente a criticar al nacionalismo español. El problema es que muchos hablan sin haberlo leído. Si cualquiera sigue el blog de Roberto Augusto (yo lo hago) verá que ha publicado numerosas entradas criticando al nacionalismo español:
      http://www.robertoaugustoblog.com/2...
      http://www.robertoaugustoblog.com/2...
      http://www.robertoaugustoblog.com/2...
      Si algo ha demostrado este autor es su oposición a todo nacionalismo. De hecho en la entrevista dice que el nacionalismo español es el peor de todos los que ha habido en España. Pero algunos tienen demasiados prejuicios para ver las cosas como son. Se insulta a la persona como una forma de denigrar sus ideas, pero el que cae en eso demuestra su falta de argumentos.

    • 16 de septiembre de 2012 17:23, Curro Peich Jaremore
      0 vote

      Cómo se nota que este artículo va en contra de lo "izquierdistamente correcto", que saltan todos los defensores del "pensaminto único" dando carnés de izquierdistas o de traidores.

      Yo añadiría otra falsedad típica del nacionalismo (en este caso, del de naciones sin estado): "Si eres nacionalista de España, eres un fascista; si lo eres de cualquier cosa que no sea España, eres de izquierdas, compañero".

    • 16 de septiembre de 2012 19:11, Gramsci
      0 vote

      Españolazo: Dícese de quien primero es calificado así para más tarde recibir un tiro en la nuca.
      Brunete mediática: Úsase cuando no se tienen argumentos o estos son falaces.

    • 24 de septiembre de 2012 15:31, Miguel Blanco
      0 vote

      Sería interesante que aquellas personas que aquí hacen comentarios leyesen antes con cierto detenimiento a Roberto Augusto. Y, a ser posible, no sólo esta interesante entrevista sino también su blog o su libro. De otra manera, es escribir o criticar sin conocer el objeto y, por tanto, quedar como unos vulgares ignorantes desinformados o algo peor, si cabe.

      Un saludo,

      Miguel Blanco

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    "Franco era un profundo nacionalista": Azaña, también, solo que de otra calidad.

    "para algunos el nacionalismo, cuando consigue un Estado, se convierte mágicamente en patriotismo, algo que es falso". Pues no: el patriotismo no existe al margen del Estado (real) salvo como ideología metafísica (nacionalismo). Pero tambien cabe un Estado que en lugar del patriotismo, es decir el reforzamiento de los vínculos de convivencia social (nada que ver con la magia), refuerce el nacionalismo metafísico (el fascismo o el nazismo, por ejemplo). Mezclar y confundir churras con merinas no ayuda a clarificar el asunto.

    El Estado español existe, y por tanto se puede ser patriota español sin ser nacionalista español, y rechazar el desmembramiento del territorio del Estado sin ser nacinalista español. Pero el Estado catalán no existe, y solo se puede aspirar a ser patriota catalán siendo nacionalista catalán. Esto es lo que no entiende el entrevistado.

    - -JAP -
    Baleares: Nuevo convenio colectivo de hostelería sin externacionalizaciones

    soy trabajador en hosteleria desde hace 6 años y no se si soy fijo discontinuo o se hace ya por llevas 6 años en la misma cadena y hotel necesito ayuda gracias

    Ana Carreras nos habla de Lyme y garrapatas

    Hola desde Cataluña. Convivo con el Lyme Crónico desde hace 13 años, aunque conseguí saber mi real enfermedad hace solo 3 años, gracias a mis esfuerzos por documentarme, buscar y mandar mis analíticas a Alemania. Aquí ningún médico cree en el Lyme Crónico, y me parece horrible el trato que tenemos como enfermos, solo porque desconocen la enfermedad. Además mi hija nació con Lyme congénito, ahora tiene 5 años y la trato para el Lyme desde que tenía 3 añitos. Solo puedo decir como enferma que soy y como madre de una niña enferma, que esto es espantoso. No se puede vivir así. Esta enfermedad es un drama y los enfermos necesitamos ayuda.
    Quiero dar las gracias a los jóvenes doctores, como Ana Carreras, que luchan por encontrar una solución. Es maravilloso ver que hay algún médico que sí cree en tu enfermedad y que intenta ayudar. Mi hija y yo les damos las GRACIAS.

    Festa do Avante! 2015: já está à venda a Entrada Permanente

    Necesitamos 4 entradas paea la fiest de Avante del 2016.

    Teresa Partida Cuadrado España Madrid
    tpcuadrado@gmail.com
    Tf 34 695 99 17 41

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